Introducción
Introduction
Según los datos más recientes publicados por el Pew Research Center, el 90% de los estadounidenses cree en un poder superior.1 Aunque muchas otras personas en el Reino Unido y en Estados Unidos ya no creen en una religión concreta, solo el 5% son ateos militantes de una manera que indica la aceptación de los argumentos de los Nuevos Ateos.2 En términos porcentuales, esto puede no parecer mucho, pero el 5% es una proporción significativa de la población total. El hecho de que algunas personas rechacen la fe en Dios podría sugerir que, o bien no están convencidas por la evidencia de la existencia de Dios, o bien que los argumentos a favor de la existencia de Dios han sido desmontados. Teniendo esto en cuenta, puede resultar sorprendente que Richard Dawkins, probablemente el ateo académico más popular de Occidente, dedique solo dos páginas a refutar el argumento del diseño a favor de la existencia de Dios y cinco al argumento cosmológico de Aquino en El espejismo de Dios. El hecho de que los Nuevos Ateos parezcan no haberse involucrado con la evidencia analítica de los teístas, unido al hecho de que la filosofía analítica domina la mayoría de los entornos universitarios occidentales,3
According to the most recent data published by Pew Research Center, 90% of Americans believe in a higher power.1 Although many other people in the UK and US no longer believe in a particular religion, only 5% are strident atheists in a manner which indicates acceptance of the arguments of the New Atheists.2 Percentage-wise, this may not seem like much, but 5% is a significant proportion of the overall population. The fact that some people are rejecting faith in God would suggest that either they are unconvinced with the evidence for God’s existence, or that arguments for God’s existence have been demolished. Considering this, it may come as a surprise that Richard Dawkins – probably the West’s most popular academic atheist – dedicates only two pages to refuting the design argument for God’s existence and five to Aquinas’s cosmological argument in the God Delusion. The fact that New Atheists seem to have not engaged with the analytic evidence of theists, combined with the fact that analytic philosophy dominates most western university settings,3
Ofrece a los teístas una amplia apertura teórica. Pueden volver a presentar algunos de los argumentos teológicos naturales más duraderos que se han planteado a lo largo de la historia. Muchos de los argumentos que presentaré en este libro los he utilizado durante más de una década en contextos prácticos. En este tiempo he mantenido conversaciones profundas y significativas con cientos de ateos y agnósticos, particularmente en el Reino Unido. Pretendo ofrecer al lector una idea del tipo de interacciones que he tenido con personas de distintos sectores de la sociedad. Haré referencia a mi experiencia con dos personajes que aparecerán a lo largo de este libro. Estos dos personajes no son sujetos reales, sino personas hipotéticas o amalgamas ficticias de personas que he conocido. El Sujeto A, al que llamaré Richard, es el amigo ultraescéptico. Tiene 21 años y es un excristiano. Entró en la universidad para estudiar física y filosofía. Tras cursar una asignatura sobre «teorías del yo», Richard sufrió una crisis existencial y se hizo ateo. Richard es antipático, extrovertido y poco preocupado por los demás. El Sujeto B, al que llamaré Betty, es una persona callada. A diferencia de Richard, Betty es introvertida. Betty es agnóstica. Pasa la mayor parte del tiempo sola, en su habitación o en la biblioteca. Cuando hablo con Betty, ella se toma su tiempo para escuchar lo que digo antes de responder. A diferencia de Richard, a Betty le interesa menos provocar una reacción en los demás que compartir ideas. Betty parece muy dócil y apacible, especialmente en entornos públicos en los que siente mucha ansiedad social. Betty tuvo una infancia difícil, con abusos sexuales y físicos durante sus años de formación. A lo largo de este libro, cuando sea pertinente, utilizaré mis experiencias con Betty y Richard como estudios de caso para ilustrar algunas de las complejidades reales a las que uno puede enfrentarse en las interacciones apologéticas.
gives theists a wide theoretical opening. They can reintroduce some of the most enduring natural theological arguments posited throughout history. Many of the arguments I will present in this book, I have used in applied settings for over a decade. In this time, I have had deep and meaningful conversations with hundreds of atheists and agnostics particularly in the UK. I aim to give the reader a flavour of the type of interactions I have had with people from different cross-sections of society. I will reference my experience with two characters who I will make reference to throughout this book. These two characters are not actual subjects but are hypothetical people or fictitious amalgams of people I have met. Subject A, who I shall call Richard, is the ultra-sceptic friend. He is 21 years of age and an ex-Christian. He entered university to study physics and philosophy. After taking a course on ‘theories of the self’, Richard had an existential crisis and became an atheist. Richard is 1 Pew Forum (2019). In U.S., Decline of Christianity Continues at a Rapid Pace [online] Pew Research Centre Available at: https://www.pewforum.org/2019/10/17/in-u-s-decline-of Christianity-continues-at-rapid-pace/. disagreeable, extraverted, and non-caring. Subject B, who I shall call Betty, is a quiet person. Unlike Richard, Betty is an introvert. Betty is agnostic. Spends most of her time by herself either in her room or in the library. When I speak to Betty, Betty takes time to listen to what I say before replying to me. Unlike Richard, Betty is less interested in provoking a reaction from people but more in sharing ideas. Betty comes across as highly docile and placid especially in public settings in which she has much social anxiety. Betty has had a troubled upbringing with sexual and physical abuse in her formative years. Throughout this book where relevant, I will use my experiences with Betty and Richard as case study examples to outline some of the real-life complexities one may face in apologetic interactions.
Mucho está en juego en la presentación de estos argumentos a favor de la existencia de Dios. Para muchos, la validez intelectual del teísmo depende de la solidez de estos argumentos y del grado en que puedan articularse con claridad. Para que los teístas sean verdaderamente eficaces, deben ser capaces de justificar sus creencias a partir de principios básicos. Desde la antigüedad se han propuesto argumentos racionales a favor de la existencia de Dios. Por ejemplo, Aristóteles emplea una demostración de un motor inmóvil de un modo análogo a los argumentos para la existencia de Dios. En la tradición cristiana, Agustín, Anselmo y Tomás de Aquino formularon argumentos racionales serios a favor de la existencia de Dios. Maimónides —quizás el erudito más célebre de la historia judía— escribió la Guía de perplejos, en la que expuso de manera sistemática un caso a favor de la existencia de Dios mediante el razonamiento discursivo. En el mundo islámico, Ibn Sīnā (Avicena), al-Ghazālī (Algazel), Ibn Rushd (Averroes) y muchos otros contribuyeron a este debate ofreciendo sus propios conjuntos de pruebas de la existencia de Dios. De manera similar, filósofos de la Ilustración y de la época posterior a ella, incluidos polímatas como Gottfried Leibniz y Kurt Gödel, presentaron también nuevos argumentos. Estos y otros argumentos semejantes han entrado en los debates académicos que conciernen a una subdisciplina de la filosofía conocida como «Filosofía de la religión». En este campo se ha puesto especial énfasis tanto en los argumentos ontológicos como en los argumentos cosmológicos a favor de la existencia de Dios. Para ser claros, cuando me refiero a los argumentos ontológicos quiero decir «una prueba que argumenta a favor de la existencia de Dios enteramente a partir de premisas a priori y no hace uso de ninguna premisa derivada de nuestra observación del mundo».4 Por otro lado, los argumentos cosmológicos son aquellos que hacen referencia directa al cosmos en sus premisas.
Much is at stake in the presentation of these arguments for God’s existence. For many, the intellectual validity of theism is predicated on the soundness of these arguments, and the degree to which they can be clearly articulated. For theists to be truly effective they must be able to justify their beliefs from first principles. Since ancient times, rational arguments have been posited for God’s existence. For instance, Aristotle employs proof for an unmoved mover in a way which is analogous to arguments for God’s existence. In the Christian tradition, Augustine, Anselm, and Aquinas formulated serious and rational arguments for God’s existence. Maimonides – perhaps the most celebrated scholar in Jewish history – wrote the Guide for the Perplexed, in which he made a systematic case for God’s existence using discursive reasoning. In the Islamic world, Ibn Sīnā (Avicenna), al-Ghazālī (Algazel), Ibn Rushd (Averroes), and many others contributed to this discourse by offering their own sets of proofs for God’s existence. In a similar fashion, enlightenment and post enlightenment philosophers including polymaths such as Gottfried Leibniz and Kurt Gödel presented new arguments as well. These and similar arguments have entered the academic debates that concern a sub-branch of philosophy known as ‘Philosophy of Religion’. In this field, particular focus has been placed on both ontological arguments and cosmological arguments for God’s existence. To be clear, when referring to ontologicalarguments I mean “a proof which argues for the existence of God entirely from a priori premises and makes no use of any premises that derive from our observation of the world”.4 On the other hand cosmological arguments are those which make direct reference to the cosmos in the premises.
En este libro me propongo analizar específicamente el argumento Burhān de Ibn Sīnā a favor de la existencia de Dios, pues lo considero el más invulnerable a cualquier tipo de contraataque. El argumento Burhān postula que un mundo compuesto únicamente de existencias contingentes es inconcebible, ya que una existencia contingente no puede causarse a sí misma. Un conjunto de un número infinito de existencias contingentes no puede explicar la existencia de todas las existencias contingentes, pues de lo contrario pertenecería a otro conjunto, a saber, el conjunto de las existencias necesarias. Como existencia necesaria, sería una causa no causada, y no podría ser de otra manera. En síntesis, Ibn Sīnā sostiene que la única forma de explicar la existencia de cualquier cosa es postular la existencia de una causa no causada, o wājib al-wujūd («existencia necesaria»). Sin embargo, a pesar de su impacto, el Burhān no ha sido adaptado para un uso apologético dirigido a un público moderno. En consecuencia, mi aportación novedosa al debate sobre la existencia de Dios reside en la intención de volver a articular este argumento para los creyentes que intentan defender la religión ante audiencias ateas. Con este fin, comenzaré este libro con algunas traducciones de extractos de la obra de Ibn Sīnā analíticamente importantes (algunos de los cuales no se habían traducido hasta ahora del árabe al inglés). Después evaluaré la recepción del argumento Burhān de Ibn Sīnā en el mundo medieval, tanto entre cristianos como entre musulmanes. A continuación, presentaré algunos usos modernos de los argumentos cosmológico y ontológico, compvarious comparándolos con el Burhān. Luego formularé mis propias pruebas de la existencia necesaria de Dios, tomando el Burhān como guía. En ellas, compondré argumentos informados por la contingencia y la dependencia no causales, que pretenden sortear algunas de las objeciones habituales sobre la causalidad y la composición. Además, responderé a algunas de las objeciones más destacadas contra este argumento, con el objetivo de demostrar lo útil que puede ser el argumento del Burhān en las discusiones entre teístas y ateos. Para lograrlo, incluiré conversaciones con Richard y Betty, siempre que sea posible.
In this book, I aim to specifically analyse Ibn Sīnā’s Burhān argument for the existence of God, as I regard it as being most invulnerable to any type of counterattack. The Burhān argument postulates that a world with only contingent existences is inconceivable, as a contingent existence cannot cause itself. A set of an infinite number of contingent existences cannot explain the existence of all contingent existences, or else it would belong in another set, namely the set of necessary existence(s). As a necessary existence it would be an uncaused cause, and it could not be any other way. In short, Ibn Sīnā argues that the only way to explain the existence of anything is to postulate the existence of an uncaused cause, or a wājib al-wujūd (‘necessary existence’). However, despite its impact, the Burhān has not been packaged for apologetic use for a modern audience. Accordingly, my novel contribution to the discourse surrounding God’s existence is found in the intention of re-articulating this argument for theists attempting to make the case for religion to atheist audiences. To this end, I will start this book with some translations of analytically important extracts from the work of Ibn Sīnā (some of which have hitherto not been translated from Arabic to English). I will then assess the reception of Ibn Sīnā’s Burhān argument in the medieval world of both Christians and Muslims. Thereafter, I will present some modern usages of the cosmological and ontological arguments, while comparing them with the Burhān. I will then articulate my own proofs for the necessary existence of God, using the Burhān as my guide. In this, I will compose arguments informed by non-causal contingency and dependency which aim to circumnavigate some of the stock objections on causation and composition. In addition, I will answer some of the most prominent objections towards this argument, with the goal being to demonstrate how useful the Burhān argument can be in discussions between theists and atheists. To achieve this goal, I will bring in conversations with Richard and Betty, wherever possible.
1 Pew Forum (2019). In U.S., Decline of Christianity Continues at a Rapid Pace [en línea] Pew Research Centre. Disponible en: https://www.pewforum.org/2019/10/17/in-u-s-decline-of Christianity-continues-at-rapid-pace/. 2 Woodhead, L., & Catto, R. (2012). Religion and Change in Modern Britain. Taylor & Francis Group, p. 246.
1 Pew Forum (2019). In U.S., Decline of Christianity Continues at a Rapid Pace [online] Pew Research Centre Available at: https://www.pewforum.org/2019/10/17/in-u-s-decline-of Christianity-continues-at-rapid-pace/. 2 Woodhead, L., & Catto, R. (2012). Religion and Change in Modern Britain. Taylor & Francis Group, p. 246.
3 Searle, J. (2002) Contemporary philosophy in the United States. Blackwell, p. 1.
3 Searle, J. (2002) Contemporary philosophy in the United States. Blackwell, p. 1.
Shihadeh, A. (2008). The existence of God. En Tim Winter (ed.), The Cambridge Companion to Classical Islamic Theology. Cambridge University Press, p. 212.
4 Shihadeh, A. (2008). The existence of God. In Tim Winter (Ed.), The Cambridge Companion to Classical Islamic Theology. Cambridge University Press, p. 212.