Usos modernos de los argumentos cosmológico y ontológico
Modern Usages Of Cosmological And Ontological Arguments
En este capítulo examinaré críticamente parte de la literatura existente sobre el argumento de la contingencia formulado de manera "ontológica" en el campo de la filosofía de la religión. Evaluaré si es apto para su uso con fines apologéticos, polémicos y pastorales. Además, analizaré algunas formulaciones del argumento cosmológico y su relevancia para el Burhān, que puede presentarse a sí mismo como un argumento cosmológico. Examinando ciertos argumentos, valoraré críticamente cuál de ellos es más fácil de enunciar y atemporal, al mismo tiempo que tiene el mayor alcance explicativo y es el menos susceptible de refutación. Estas cuatro condiciones son de vital importancia para los argumentos, especialmente en cuanto a su uso en contextos pastorales y apologéticos.
In this chapter, I will critically examine some of the pre-existing literature available on the contingency argument made ‘ontologically’ in the field of Philosophy of Religion. I will assess whether it is fit for use in apologetic, polemic, and pastoral purposes. In addition, I will further evaluate some articulations of the cosmological argument and their relevance to the Burhān, which can itself be presented as a cosmological argument. Looking through certain arguments, I will critically assess which of the arguments is most easily stated and timeless, while also having the most explanatory scope and being least susceptible to refutation. These four conditions are of vital importance to the arguments, especially in regard to their use in pastoral and apologetic settings.
En el capítulo siguiente presentaré mi propia versión de estos argumentos, utilizando el Burhān como guía. Aunque algunos de los argumentos mencionados en este capítulo pueden seguir siendo eficaces en tales contextos, pretendo demostrar cómo las vulnerabilidades de estos argumentos hacen que el Burhān sea una mejor opción considerando las condiciones mencionadas anteriormente.
In the subsequent chapter, I will present my own rendition of these arguments, while using the Burhān as my guide. Although some of the arguments mentioned in this chapter can still be effective in such settings, I intend to demonstrate how the vulnerabilities of these arguments make the Burhān a better choice considering the conditions mentioned above.
Argumentos cosmológicos
Cosmological Arguments
Los argumentos cosmológicos —sobre todo el argumento del kalām presentado por William Lane Craig— han estado en el centro de buena parte del debate contemporáneo sobre la validez del teísmo. Como se analizó en el capítulo anterior, Craig retoma el argumento de al-Ghazālī de que «todo lo que comienza a existir tiene una causa; el universo comenzó a existir, y por tanto el universo tiene una causa».65 El hecho de que el argumento haya generado mucha controversia, tanto en el ámbito académico como en los círculos del debate público, indica tanto su popularidad como su eficacia. Para sostener la segunda premisa del argumento, Craig ha elaborado una serie de argumentos en defensa de la causalidad, que incluyen una teoría estática del tiempo, la imposibilidad de un infinito actual, así como argumentos en contra de las nociones cuánticas de una causalidad «relajada» (o inexistente).66 Por ejemplo, en su libro Time and Eternity, Craig presenta el siguiente argumento relativo a la teoría especial de la relatividad: 1. O bien la interpretación relativista einsteiniana o bien la interpretación del espacio-tiempo minkowskiano de la TER es correcta. 2. Si la interpretación del espacio-tiempo minkowskiano de la TER es correcta, entonces 3. una teoría estática del tiempo es correcta y la interpretación relativista einsteiniana de la TER no es correcta. 4. Por tanto, una teoría estática del tiempo es correcta.67
Cosmological arguments – most notably the Kalām argument presented by William Lane Craig – have been at the centre of much of the contemporary discourse around the validity of theism. As discussed in the previous chapter, Craig reiterates al Ghazālī’s argument that ‘whatever begins to exist has a cause; the universe began to exist, and therefore the universe has a cause’.65 The fact that the argument has generated much controversy – both within academia and public debate circles – indicates both its popularity and effectiveness. In order for the second premise of the argument to be sustained, Craig has made a series of arguments defending causality, which includes a static theory of time, the impossibility of an actual infinite, as well as posited arguments against quantum notions of a ‘loosened’ (or non-existent) causality.66 For example, in his book Time and Eternity, Craig makes the following argument relating to the special theory of relativity: 1. Either the Einsteinian relativity interpretation or the Minkowskian space-time interpretation of STR is correct. 2. If the Minkowskian space-time interpretation of STR is correct, then 3. a static theory of time is correct and the Einsteinian relativity interpretation of STR is not correct. 4. Therefore, a static theory of time is correct.67
Emplear este tipo de argumentos puede ser una carga innecesaria para los defensores del teísmo. Esto se debe a que el argumento depende de refutar la existencia de infinitos actuales en el mundo real para demostrar que el universo tiene un comienzo. Para lograrlo, Craig tiene que argumentar contra una interpretación matemática legítima de los conjuntos infinitos (concretamente, las interpretaciones cantorianas) o, alternativamente, mostrar que no son aplicables en el mundo real.
Leibniz y el principio de razón suficiente
Leibniz and the Principle of Sufficient Reason
Muchas de las objeciones que pueden plantearse contra el argumento cosmológico del Kalām quedan superadas con el argumento de la contingencia de Leibniz, un argumento que puede formularse tanto cosmológica como ontológicamente. El argumento de Leibniz no solo es coherente con el Burhān, sino que lo complementa al introducir un principio explicativo general, conocido como principio de razón suficiente, abreviado PSR.70 Pruss resume el argumento en los siguientes pasos: "(1) Todo hecho contingente tiene una explicación. (2) Existe un hecho contingente que incluye todos los demás hechos. (3) Por lo tanto, existe una explicación de este hecho".71 Pruss sostiene además que el PSR es "evidente por sí mismo",72
Many of the issues that one may have with the Kalām cosmological argument are overcome with Leibniz’s contingency argument, an argument that can be made both cosmologically and ontologically. Leibniz’s argument is not only consistent with the Burhān but contributes to it by introducing a general ‘explanatory principle’ referred to as the principle of sufficient reason, abbreviated as PSR.70 Pruss summarises the argument in the following steps: ‘(1) Every contingent fact has an explanation. (2) There is a contingent fact that includes all other facts. (3) Therefore, there is an explanation of this fact’.71 Pruss goes on to argue that the PSR is ‘self-evident’,72
comparándolo con la ley del tercero excluido en la lógica axiomática. Como en el Burhān, el argumento culmina con algo que explica todo lo demás que existe sin necesitar a su vez una explicación. La simplicidad de este argumento lo hace apto para su uso en contextos apologéticos y pastorales. Sin embargo, el término «explicación» puede parecer inapropiado, especialmente en los ejemplos cosmológicos. Además, el uso del término «mundos posibles» (tal como aparece en el sistema de la lógica modal S5) hace vulnerable al argumento, pues abre la puerta al «nihilismo modal», cuyo máximo exponente fue W. V. Quine en su obra The Web of Belief. El nihilismo modal (y otras formas de escepticismo modal) ha sido refutado, y con considerable facilidad. Rechazar las categorías modales (o, en efecto, la lógica, las matemáticas o cualquier verdad a priori) priva a Quine de la capacidad de usar tales herramientas para repudiarlas.73 No obstante, para sortear esta objeción, me propongo elaborar al menos una versión del argumento que no haga referencia ni a la causalidad ni a la modalidad.
comparing it to the law of the excluded middle in axiomatic logic. As with the Burhān, the argument terminates with something that explains everything else in existence without requiring an explanation itself. The simplicity of this argument makes it fit for use in apologetic and pastoral settings. However, the term ‘explanation’ may seem inappropriate, especially in cosmological examples. Moreover, the use of the term ‘possible worlds’ (as given in the system of S5 Modal logic) confers vulnerability upon the argument, as it opens the doors to ‘modal nihilism,’ the like of which was famously elaborated upon by W. V. Quine in his work The Web of Belief. Modal nihilism (and other such forms of modal scepticisms) can and have been refuted with considerable ease. A rejection of the modal categories (or indeed logic, mathematics, or any a priori truth) disarms Quine of the ability to use such tools in order to repudiate them.73 Nevertheless, in order to sidestep this objection, I intend to produce at least one version of the argument without making reference to either causality or modality.
Argumentos ontológicos: el "argumento victorioso" de Alvin Plantinga
Ontological Arguments: Alvin Plantinga’s ‘Victorious Argument’
Los argumentos ontológicos a favor de la existencia de Dios podrían decirse que han tenido un impacto relativamente menor en el discurso público. Alvin Plantinga, quien él mismo emplea un argumento ontológico modal «victorioso», afirma:
Ontological arguments for the existence of God could be said to have had a relatively less impact on public discourse. Alvin Plantinga, who himself employs a ‘victorious’ modal ontological argument, states:
Nuestro veredicto sobre estas versiones reformuladas del argumento de San Anselmo debe ser el siguiente. Quizás no pueda decirse que prueben o establezcan su conclusión. Pero, dado que es racional aceptar su premisa central, muestran que es racional aceptar esa conclusión.74
Our verdict on these reformulated versions of St. Anselm’s argument must be as follows. They cannot, perhaps, be said to prove or establish their conclusion. But since it is rational to accept their central premise, they do show that it is rational to accept that conclusion.74
Mediante la lógica modal, Plantinga intenta reformular el argumento ontológico del "ser máximamente perfecto", que fue elaborado por primera vez y de manera célebre por Anselmo de Canterbury. El argumento de Anselmo es el siguiente:
Using modal logic, Plantinga attempts to reformulate the ontological argument of a ‘maximally perfect being’, which was first famously elaborated by Anselm of Canterbury. Anselm’s argument runs as follows:
(1) Dios existe en el ámbito de la comprensión, pero no en la realidad.
(1) God exists in the realm of understanding but not in reality.
(2) La existencia en la realidad es superior a la existencia solo en la mente.
(2) Existence in reality is greater than existence in the mind alone.
(3) La existencia de Dios en la realidad es concebible.
(3) God’s existence in reality is conceivable.
(4) Si Dios existiera en la realidad, entonces sería mayor de lo que es en (1) y (2).
(4) If God did exist in reality, then he would be greater than he is in (1) and (2).
(5) Es concebible que exista un ser mayor que Dios en (3) y (4).
(5) It is conceivable that there be a being greater than God is in (3) and (4).
(6) Es concebible que exista un ser mayor que aquel respecto del cual nada mayor puede concebirse (5), según la definición de «Dios». (7) Es falso que sea concebible que exista un ser mayor que aquel respecto del cual nada mayor puede concebirse.
El argumento ontológico de Gödel
Gödel’s Ontological Argument
Dicho esto, la prueba ontológica de Kurt Gödel resuelve muchas de las cuestiones aquí planteadas. El argumento de Gödel depende de dos axiomas: el primero establece que si una propiedad es positiva, entonces no-A (∼ A) no es positiva. El segundo afirma que si A es positiva y A implica B, entonces B es positiva.83 Lo que Gödel entiende por «positivo» ha sido objeto de debate entre los estudiosos, y algunos84 prefieren criticar el argumento interpretando la positividad en sentido «moral/estético», aunque admiten que podría significar simplemente «atribución». Tal interpretación lleva a Gustafsson (quien cita los dos axiomas antes enunciados en S5) a afirmar que «ser semejante a Dios parece positivo y ser semejante al Diablo parece negativo».85 Pero si se asume –como sostienen Rasmussen y Pruss– que «existir necesariamente» es positivo y que causar algo posiblemente es posible, entonces el argumento ontológico es sin duda sostenible. Rasmussen y Pruss presentan el argumento en formato de reductio de la siguiente manera:
Having said this, Kurt Gödel’s ontological proof resolves many of the issues here. Gödel’s argument depends on two axioms: the first, stipulating that if a property is positive, then not a (∼ A) is not positive. The second is that if A is positive, and A entails B, then B is positive.83 What Godel means by ‘positive’ has been a subject of scholarly contention, with some84 preferring to critique the argument by interpreting positivity in the ‘moral/aesthetic’ sense, despite admitting that it may simply mean ‘attribution’. Such an interpretation leads Gustafsson (who references the two axioms stated above in S5) to state that ‘being God-like seems positive and being Devil-like seems negative’.85 But if one assumes – as Rasmussen and Pruss contend – that ‘existing necessarily’ is positive and possibly causing something is possible, then the ontological argument is certainly sustainable. Rasmussen and Pruss make the argument in a reductio format in the following way:
Para verlo, supongamos por reducción al absurdo que A & B es imposible. Entonces nada puede tener A y B a la vez, y por tanto necesariamente cualquier cosa que tenga A carece de B. Así, A implica ∼ B. Por consiguiente, ∼ B es positiva según (2), puesto que A es positiva. Por (1), B no puede ser positiva, y tenemos una contradicción. De (3), (4) y (5) se sigue que N & C es posiblemente instanciada.86.
To see this, for a reductio suppose A & B is impossible. Then nothing can have both A and B, and so necessarily anything that has A lacks B. Thus, A entails ∼ B. Hence ∼ B is positive by (2) since A is positive. By (1), B cannot be positive – and we have a contradiction. It follows from (3), (4), and (5) that N & C is possibly instantiated.86.
En la práctica
In Application
Conociendo a Richard, es posible que rechace la idea de que el universo requiera algún tipo de explicación. Puede sugerir que preguntar "¿cuál es la explicación del universo?" es una pregunta innecesaria. Sin embargo, sabemos que Richard no aplica este tipo de lógica a nada más que exista. Si le ocurre algo en la vida que la afecte, exigirá algún tipo de explicación. Es importante señalárselo a Richard, pues él tiene un conjunto de criterios para la vida cotidiana y otro distinto cuando se trata de las preguntas últimas de la vida.
Knowing Richard, he may reject the idea that the universe requires any sort of explanation at all. He may suggest that asking ‘what is the explanation for the universe?’ is an unnecessary question. We know however, that Richard doesn’t apply this kind of logic to anything else in existence. If anything happens to Richard in his life which impacts it, he will demand some kind of an explanation. It is important to outline this to Richard, as Richard has one set of criteria in day-to-day living, but another set when dealing with the ultimate questions of life.
65 Al-Ghazālī, A. (2008). Al-Iqtiṣād fi al-ʿitiqād, pp. 201-202; Craig, W. (1979). Kalam cosmological argument. Macmillan. 66 Reichenbach, B. (2004). Cosmological Argument. [online]: https://plato.stanford.edu/entries/cosmological argument/.
65 Al-Ghazālī, A. (2008). Al-Iqtiṣād fi al-ʿitiqād, pp. 201-202; Craig, W. (1979). Kalam cosmological argument. Macmillan. 66 Reichenbach, B. (2004). Cosmological Argument. [online]: https://plato.stanford.edu/entries/cosmological argument/.
67 Craig, W. (2001). Time and eternity. Crossway Books, p. 173.
67 Craig, W. (2001). Time and eternity. Crossway Books, p. 173.
68 Argumento cosmológico. [en línea]: https://plato.stanford.edu/entries/cosmological-argument/.
68 Cosmological Argument. [online]: https://plato.stanford.edu/entries/cosmological-argument/.
Spitzer, R. (2010). New proofs for existence of God. Wm. B. Eermans Publishing Co, pp. 22-27.
69 Spitzer, R. (2010). New proofs for existence of God. Wm. B. Eermans Publishing Co, pp. 22-27.
70 Pruss, W. (2009). The Leibnizian cosmological argument in The Blackwell Companion to Natural Theology. Blackwell, p. 25.
70 Pruss, W. (2009). The Leibnizian cosmological argument in The Blackwell Companion to Natural Theology. Blackwell, p. 25.
71 Ibid.
71 Ibid.
72 Ibid, p. 26.
72 Ibid, p. 26.
73 O’Connor, T. (2012). Theism and Ultimate Explanation. Oxford: Blackwell Publishing, p. 11.
73 O’Connor, T. (2012). Theism and Ultimate Explanation. Oxford: Blackwell Publishing, p. 11.
Plantinga, A. (1974). The nature of necessity. Clarendon Press, p. 221.