El primer indicio racional de la existencia de Allah: el argumento de la creación
The First Rational Indicator For The Existence Of Allah: Argument From Creation
Este argumento recibe múltiples nombres en el ámbito religioso en general, y en el dominio islámico en particular. Todos giran en torno a la idea central de que todo aquello que pasa a existir habiendo sido previamente inexistente debe tener una causa que prefirió su existencia sobre su inexistencia. También comprenden la idea de que todo lo posible depende necesariamente de una causa no contingente que lo creó.122 Esa causa es Allah (SWT). Algunos de los nombres de este argumento son: el argumento de la creación, el argumento de la invención, el argumento del primer motor, el argumento del kalam, la causalidad universal, el argumento de la primera causa, el argumento causal, el argumento del universo, el argumento cosmológico, y otros.
This argument has multiple names in the religious space generally, and in the Islamic domain in particular. They all revolve around the central idea that whatever comes into existence after having been non-existent must have a cause that preferred its existence over its non-existence. They also comprise of the idea that whatever is possible is most definitely contingent on a non-contingent cause that created it.122 That cause is Allah . Some of the names for this argument are: the argument from creation, the argument from invention, the prime mover argument, the kalam argument, universal causation, the argument from first cause, the causal argument, the argument from the universe, the cosmological argument, and others.
Quien reflexiona sobre esta prueba encontrará que es la más sencilla de todas las evidencias que apuntan hacia Allah. Esto explica por qué este argumento está extendido en todas las civilizaciones, culturas y naciones. Su motivación es una pregunta instintiva que busca la causa de los acontecimientos temporales observables y percibidos. Aunque sus escenarios y denominaciones varíen, su fundamento reside en dos proposiciones extremadamente claras.
One who ponders over this proof will find it to be the simplest of all the indicators that are suggestive of Allah . This explains why this argument is widespread across all civilisations, cultures, and nations. The motivation behind it is an instinctive question seeking the cause of observable and perceived temporal events. Though its scenarios and names are varied, its basis lies in two extremely clear propositions:
• Primera premisa: Los eventos temporales existen. Un evento temporal es aquello que estuvo precedido por su inexistencia, o cualquier cosa que tenga un comienzo.
• First proposition: Temporal events exist. A temporal event is that which was preceded by its non-existence, or anything that has a beginning.
• Segunda premisa: Los eventos temporales apuntan a la existencia de una causa.
• Second proposition: Temporal events point to the existence of a cause.
• Conclusión: Los eventos temporales en la existencia deben tener una causa, que es Allah.
• Conclusion: Temporal events in existence must have a cause, which is Allah .
Al exponer el fundamento de este argumento en *al-Kashf ʿan Manāhij al-Adillah* (Revelando las metodologías de las pruebas), Ibn Rushd (Averroes) el nieto dijo: En cuanto al argumento de la invención, abarca la existencia de los animales, las plantas y los cielos. Este método se basa en dos principios que están firmemente presentes en las disposiciones innatas de todas las personas. El primero es que estas entidades existentes son invenciones. Esto es algo que se conoce de manera automática a partir de los animales y las plantas, como Él ha dicho: "…aquellos ídolos que invocáis en lugar de Allah no pueden crear ni siquiera una mosca, aunque se unan todos para ello".124 Vemos cuerpos inanimados en los que se crea la vida. Sabemos con certeza que existe una entidad que los crea y los favorece con la vida, y esa es Allah. En cuanto a los cielos, sabemos por sus movimientos inalterables que han recibido la orden de cuidar lo que hay aquí en el mundo, y que han sido sometidos para nuestro beneficio. Lo que está sometido es, necesariamente, una invención y está ordenado por otra cosa. En cuanto al segundo principio, es que toda cosa inventada tiene un inventor. Por tanto, de estas dos proposiciones se puede deducir correctamente que algo existente125 tiene un hacedor que lo originó.126
Explaining the foundation of this argument in al-Kashf ʿan Manāhij al-Adillah (Revealing the Methodologies of the Arguments), Ibn Rushd (Averroes) the grandson123 said, As for the argument from invention, it captures the existence of fauna, flora, and the heavens. This method is based on two principles that are firmly present in the innate predispositions of all people. The first is that these existing entities are invented. This is something automatically known from fauna and flora, as He said, “…those idols you invoke besides Allah can never create so much as a fly, even if they all were to come together for that.”124 We see inanimate bodies in which life is created. We definitely know that there is an entity that creates and favours them with life here, which is Allah . As for the heavens, we know from their unfaltering movements that they have been commanded to look after what is here in the world, and that they have been subjugated for our benefit. Something that is subjugated is, by necessity, invented and commanded by something else. As for the second principle, it is that every invented thing has an inventor. Therefore, one can correctly deduce from these two propositions that something in existence125 has a doer that originated it.126
Podemos anotar la observación que hace Ibn Rushd. Él distinguió entre cómo la fauna y la flora son indicativas de la creación temporal, frente a cómo lo son los cielos. Para las primeras, lo consideró evidente por sí mismo; para los cielos, consideró que el signo de su sometimiento era el signo de su origen. Sobre esta base, podemos decir que los indicadores de los eventos temporales para Allah son de dos niveles. Esto se basa en qué tan cerca o lejos están los eventos temporales de ser captables por los sentidos y la observación, y en la posibilidad de que sean observables y perceptibles por los sentidos al surgir.
We can note the observation that Ibn Rushd makes. He differentiated between how fauna and flora are indicative of origination, vesus how heavens are indicative of the same. For the former, he considered it self-evident; for the latter he considered the sign of their subjugation as the sign for their origination. Based on this, we can say the indicators of temporal events for Allah are of two levels. This is based on how close or remote temporal events are from being capturable by the senses and observation, and the potential of them being observable and perceptible to the senses when emerging:
• La aparición temporal de creaciones individualmente observables.
• The temporal emergence of individually observable creations.
• La aparición temporal del mundo (el género de los acontecimientos temporales).
• The temporal emergence of the world (the genus of temporal events).
Cuando contemplamos la naturaleza de la forma en que la revelación trató este argumento, notamos que el primer nivel es más evidente. Esto se debe a que es perceptible por los sentidos, que es la vía más rápida para alcanzar el objetivo sin necesidad de proposiciones extensas, de una argumentación filosófica amplia ni de demostrar algo que no está presente o que no es observable. Explicando aquí el método coránico, y señalando que los acontecimientos temporales observables no necesitan pruebas que demuestren su temporalidad, Ibn Taymiyyah afirma: «El método mencionado en el Corán consiste en razonar sobre la temporalidad del hombre y de otros seres, cuya temporalidad se conoce por la observación y medios similares, para demostrar la existencia del Creador. Se puede argumentar a favor del Originador a partir de la originación del hombre. La originación del hombre no necesita ser razonada asociándolo con el cambio, la temporalidad o la necesidad de que los acontecimientos temporales tengan un final».
When we contemplate the nature of how revelation dealt with this argument, we notice that the first level is more present. This is because it is perceptible by the senses, which is the quickest way to acquiring the aim without the need for lengthy propositions, expansive philosophical argumentation, or proving something that is not present or observable. Explaining the Qur’anic method here, and highlighting that observable temporal events are not in need for evidence to demonstrate their temporality, Ibn Taymiyyah states, ‘The method mentioned in the Qur’an is by reasoning for the temporality of man and other beings – whose temporality is known by observation and similar means – in order to demonstrate the existence of the Creator . The Originator can be argued for by the origination of man. Man’s origination does not need to be reasoned by associating him with change, temporality, or the necessity of temporal events being terminal.
La diferencia entre razonar a partir de su temporalidad y razonar para demostrar su temporalidad es evidente. Lo que está en el Corán es lo primero, no lo segundo. Allah dice: «¿Acaso fueron creados de la nada, o son ellos los creadores?»127. En consecuencia, la mera aparición temporal de la fauna, la flora, los metales, la lluvia, las nubes y similares se conoce por necesidad; de hecho, se presencia y no necesita prueba. Solo aquello que no se conoce necesariamente a través de los sentidos debe aprenderse mediante una demostración. La temporalidad de estos seres es un conocimiento instintivo que no requiere evidencia. Se conoce sensorialmente o de manera instintiva, ya sea por la vía de una información que puede ofrecer un conocimiento instintivo, o por otras vías de conocimiento necesario. La aparición del hombre a partir del fluido seminal es como la aparición de los frutos de los árboles y de la flora de la tierra, etc. Se sabe sensorialmente que ese mismo fruto es algo que surge, que comienza a existir después de no haber ocurrido; lo mismo se aplica al hombre y a los demás seres. Allah dice: «¿Acaso no recuerdan esas personas que Nosotros los creamos antes, cuando no eran nada?»128, y dice: «Un ángel respondió: “¡Así será! Tu Señor dice: ‘Me es fácil, tal como te creé antes, cuando no eras nada’”»129.130
The difference between reasoning through his temporality and reasoning for his temporality is evident. What is in the Qur’an is the first, not the second. Allah says, “Or were they created by nothing, or are they their own creators?”127 Consequently, the mere temporal emergence of fauna, flora, metals, rain, clouds, and similar is known by necessity; it is in fact witnessed and does not need proof. Only that which is not necessarily known through the senses is to be learned via proof. The temporality of these beings is instinctive knowledge that does not require evidence. It is known either sensorily or instinctively, whether by way of being informed that can offer instinctive knowledge, or by other ways of necessary knowledge. The emergence of man from seminal fluid is like the emergence of fruits from trees and flora from the Earth, etc. It is sensorily known that this same fruit is emergent, coming into existence after having not occurred; the same applies to man and others. Allah states, “Do such people not remember that We created them before, when they were nothing?”128, and He says, “An angel replied, ‘So will it be! Your Lord says, “It is easy for Me, just as I created you before, when you were nothing!”129’130
Un punto sutil al que aludió Ibn Taymiyyah es el estado de familiaridad o de falta de ella con respecto a la observación de un determinado acontecimiento, y el impacto que este estado tiene en que una persona se vuelva desatenta a los indicios que le son fácilmente accesibles. Ibn Taymiyyah dice: «Por eso la fiṭrah de la creación está dispuesta de tal manera que, cada vez que ven un acontecimiento nuevo que surge, como un trueno, un relámpago o un terremoto, recuerdan y glorifican a Allah. Esto se debe a que saben que esta recurrencia no se produjo por sí misma, sino que hubo un Originador que la hizo surgir. Aunque saben que lo mismo se aplica a todos los demás acontecimientos nuevos, los acontecimientos a los que están acostumbrados ya les son familiares, a diferencia de los que se repiten raramente. De lo contrario, quienes sobre todo recuerdan y glorifican a Allah cuando aparecen acontecimientos nuevos y raros ya habrían visto aquellos signos de Allah que se repiten con frecuencia y que son mucho mayores que el acontecimiento raro. Si Allah no hubiera hecho nada más que crear al hombre, eso por sí solo sería el mayor de los signos. Todos saben que el hombre no se creó a sí mismo, ni a sus padres, ni a nadie de entre la humanidad. Todos saben que debe haber tenido un originador. Todos saben que debe haber tenido un Creador que lo creó, y que Él está presente, vivo, omnisciente, omnipotente, todo oído y todo vidente. Quien crea otros seres vivos es más digno de estar vivo; quien concede conocimiento a otras cosas es más digno de conocimiento; quien hace poderosas a otras cosas es más digno de poder. También se sabe que el diseño magistral en ellas denota el conocimiento del Hacedor, y que el diseño particular denota la voluntad del Hacedor. El proceso de origen en sí no podría haberse producido sin el poder del originador. El conocimiento que una persona tiene de su propio yo específico, personal e individual le ofrecería el conocimiento de estos significados divinos y de otras cosas, como dice Allah: "…y también en vosotros mismos. ¿Acaso no veis?"»131132
One subtle point that Ibn Taymiyyah alluded to is the state of familiarity or the lack thereof vis-à-vis observing a particular event, and the impact this state has on a person becoming heedless of the indicators that are easily accessible to him. Ibn Taymiyyah says, ‘This is why the fiṭrah of the creation is wired so that whenever they see a newly emerging event – such as thunder, lightning, and earthquakes – they remember and glorify Allah. This is because they know that this recurrence did not recur by itself, but rather there was an Originator who caused it to originate. Though they know the same is applicable to all other newly emerging events, the events they are used to are already familiarised to them, as opposed to the rarely recurring ones. Otherwise, those who mostly remember and glorify Allah when newly emerging events that are rare appear would have already seen those oft-recurring signs of Allah that are far greater than the rare event. Had Allah done nothing other than create man, that alone would be the greatest of signs. Everyone knows that man was not created by himself, his parents, or anyone else from humankind. Everyone knows that he must have had an originator. Everyone knows he must have had a Creator that created him, and that He is present, alive, omniscient, omnipotent, all-hearing, and all seeing. One who creates other living things is worthier of being alive; one who grants other things knowledge is worthier of knowledge; one who makes other things powerful is worthier of power. It is also known that the masterful design therein denotes the knowledge of the Doer, and that the special design denotes the will of the Doer. The process of origination per se could not have occurred without the originator’s power. A person’s knowledge of his own specific, personal, and individual self would offer him the knowledge of these godly meanings and other things, as Allah states, “…as there are within yourselves. Can you not see?”131’132
La mayoría de los pasajes coránicos que revelan la naturaleza temporal de los acontecimientos fueron expuestos para demostrar un punto más amplio, no simplemente para probar la existencia del Creador, como los dos versículos con los que Ibn Taymiyyah concluyó su declaración anterior. El contexto de estos versículos muestra que fueron revelados para ofrecer un razonamiento sobre el poder perfecto de Allah, y que Él es capaz de provocar la Resurrección. En otras palabras, quien creó las cosas de la nada es, a fortiori, capaz de volver a darles forma. Esta cantidad, como se mencionó antes, sugiere implícitamente pero de manera evidente que el Omnipotente existe, y que su existencia se deduce del simple surgimiento de la creación de la nada. El versículo más famoso que contiene este argumento racional es la declaración de Allah: «¿Acaso fueron creados de la nada, o son ellos mismos los creadores?».133
It should be noted that most Qur’anic passages that reveal the temporal nature of events were brought to demonstrate a wider point, not to merely prove the existence of the Creator, like the two verses Ibn Taymiyyah concluded his previous statement with. The context in these verses show that they were revealed to offer reasoning for the perfect power of Allah , and that He is able to bring about the Resurrection. In other words, one who created things out of nothing is a fortiori able to refashion them. This amount, as mentioned before, implicitly yet self-evidently suggests that the Omnipotent exists, and that His existence is suggested by the mere emergence of the creation out of nothing. The most famous verse that carries this rational argument is Allah’s statement: ‘Or were they created by nothing, or are they their own creators?’133
Para la cuestión que tratamos aquí, este impresionante versículo es la prueba más perdurable del Corán. El versículo comienza planteando la gran realidad teológica al centrar la discusión en cuáles son las posibilidades, tras lo cual procede a demostrar por qué todas las opciones son imposibles salvo la única opción verdadera: el hombre tiene un Creador que lo creó. El versículo plantea una pregunta a las personas racionales: "¿Fueron creados sin que nadie los causara? ¿O se crearon a sí mismos? No es ninguna de las dos cosas, pues es Allah Quien los creó y les dio la vida, habiendo sido antes nada que merezca mención".134
For the issue we are dealing with here, this awe-inspiring verse is the most enduring proof in the Qur’an. The verse starts off by setting out the great theological reality by focusing the discussion to what are the possibilities, after which it proceeds to demonstrate why all the options are impossible save for the only true option: Man has a Creator Who created him. The verse poses a question to rational people: ‘Were they brought into existence without anyone causing it? Or did they bring themselves into existence? It is neither, for it is Allah Who created them and gave them life, having previously been nothing worth mentioning.’134
Al detallar este argumento, Ibn al-Qayyim dice: Reflexiona sobre la repetición del término "creación" y sobre la restricción que implica el establecimiento de la prueba de la manera más sencilla y elocuente. Allah está diciendo esencialmente: "¿Cómo podrían estas criaturas, que no existían, haber sido creadas sin un Creador? Esto sería considerado imposible por cualquiera que tenga entendimiento y raciocinio: que algo pueda ser hecho sin hacedor, o creado sin creador." Si una persona pasa por un desierto sin edificios y luego vuelve a pasar y ve edificios sólidos y castillos, no tendría duda de que estos tenían un constructor. Luego Allah dijo: "¿O fueron creados de la nada, o son ellos mismos los creadores?"135 Esto, igualmente, muestra que es imposible que un siervo se invente y se cree a sí mismo. ¿Cómo podría alguien crearse a sí mismo a partir de la inexistencia? Ni siquiera puede prolongar su propia vida, ni siquiera una hora, aunque dispone de todos los medios de la vida. Ni siquiera puede estirar un dedo, una uña, ni siquiera un solo cabello. Dado que ambas opciones son falsas, la única que queda es que tienen un Creador que los creó, y un Formador que les dio forma. Él es el Dios verdadero, digno de ser adorado y agradecido. ¿Cómo podrían dar gracias a un dios distinto de Él, cuando Él es el único ser que los creó? Si se pregunta: "¿Qué lugar ocupa en esta prueba la declaración de Allah: '¿Acaso ellos crearon los cielos y la tierra? En realidad, no tienen una creencia firme en Allah'?"136, se responde: "Ocupa el mejor lugar. A través de los primeros segmentos, Él explicó que tienen un Creador y un Formador, y que ellos son criaturas. Con el tercer segmento, explicó que son incapaces de crear, pues ellos mismos fueron creados y traídos a la existencia. No se crearon a sí mismos. No crearon los cielos ni la tierra." Fue Aquel, el Único, el Omnipotente, Aquel descrito como «No hay dios ni señor fuera de Él», Quien los creó. Creó los cielos y la Tierra. Al crear los dominios superior e inferior y todo lo que hay en ellos, Él solo es Quien creó tanto la morada como a sus habitantes.137
Detailing this argument, Ibn al-Qayyim says, Contemplate the phrasal repetition of the creation term, and the restriction that comprises of establishing evidence in the simplest and most eloquent manner. Allah is essentially saying, “How could have these creations – having not been in existence – been created without a Creator? This would be considered impossible by anyone with understanding and rationality, that there can be something made without a maker, or something created without a creator.” If a person passes by a wasteland without any building, then he passed by it again and saw solid buildings and castles, he would have no doubt that these had a maker. Then Allah said, “Or were they created by nothing, or are they their own creators?”135 This, likewise, shows that it is impossible that a servant invents and creates himself. How can someone be able to create himself out of non-existence? He cannot even increase his own life, not even by an hour, even though he has all the facilities of life. He cannot even extend his finger, fingernail, or even one strand of his hair. Given that both options are false, the only option that remains is that they have a Creator Who created them, and a Fashioner Who fashioned them. He is the True Divine Who is worthy of their worship and thanks. How can they thank a god other than Him when He is the one and only being that created them? If it is said, “What is the place of Allah’s statement ‘Or did they create the heavens and the Earth? In fact, they have no firm belief in Allah’136 in this evidence?”, it would be said in response: “The best place. Through the first couple of segments, He explained that they have a Creator and Fashioner, and that they are created. With the third segment, He explained that they are unable to create, having been created themselves and brought into existence. They did not create themselves. They did not create the heavens or the Earth. It was the One, the Omnipotent, the One described as ‘There is neither any god nor lord besides Him’ Who created them. He created the heavens and the Earth. By creating the upper and lower dominions and everything therein, He alone is the one Who created both residence and resident.”’137
Jubayr ibn Muṭʿim tiene una hermosa narración que revela la grandeza de este versículo coránico. Dijo: «Oí al Profeta ﷺ recitar al-Ṭūr en la oración del Maghrib. Cuando llegó a este versículo: "¿Acaso fueron creados sin nada, o son ellos los creadores?"138, mi corazón casi salió volando».139 Quien reflexione sobre el método de los Profetas al debatir con quienes negaban el señorío de Allah y lo atribuían para sí mismos, notará que los Profetas les enseñaban este método racional para argumentar a favor del señorío de Allah y, en consecuencia, de Su merecimiento de ser adorado únicamente.
Jubayr ibn Muṭʿim has a beautiful narration revealing the greatness of this Qur’anic verse. He said, ‘I heard the Prophet read al-Ṭūrin the Maghrib prayer. When he reached this verse: “Or were they created by nothing, or are they their own creators?”138, my heart almost flew out.’139 The one contemplating the method of the Prophets in debating those who denied the lordship of Allah and claimed it for themselves will note that the Prophets instructed them with this rational method to argue for the lordship of Allah , and subsequently His worthiness to be worshipped alone.
El más infame de quienes negaron el señorío de Allah fue el Faraón. Dijo: «¡Yo soy vuestro señor, el Altísimo!»140. Así, parte de la discusión que Mūsā mantuvo con él consistió en usar los efectos del poder de Allah como evidencia en su contra. Allah dice: «Dijo Faraón: "¿Y qué es el Señor de los mundos?"»141
The most infamous person who denied the lordship of Allah was Pharaoh. He said, ‘I am your lord, the most high!’140 As thus, part of the discussion Mūsā had with him was to use the effects of the power of Allah as an evidence against him. Allah says, ‘Pharaoh asked, “And what is ‘the Lord of all worlds’?”’141
Mūsā ofreció una variedad de respuestas y pruebas. Recordó al Faraón el instinto innato, de que Allah es mucho más reconocible que la necesidad de alguna definición. Explicó que toda la creación de Allah depende existencialmente de Él: todos los cielos, la Tierra y todo lo que hay entre ellos necesitan de Allah para su creación, sustento y ayuda. Su afirmación «Señor del oriente y del occidente»142 es una información adicional y un énfasis en que todos los acontecimientos dependen de Él. Todo lo que está encima y debajo de ti, todo lo que está en el oriente y en el occidente, y todo lo que hay entre ellos, lo que está delante y detrás de ti, depende de Él.
Mūsā offered a variety of answers and proofs. He reminded Pharaoh of the innate instinct, that Allah is far more recognisable than the need for some definition. He explained that all of Allah’s creation is existentially dependent on Him – all the heavens, the Earth, and everything in between is in need of Allah for creation, sustenance, and assistance. His statement ‘Lord of the east and west’142 is additional information and emphasis that all events are dependent on Him, . Everything above and beneath you, everything in the east and the west, and everything in between that is in front of you and behind you is dependent on Him .
Ibn Taymiyyah analizó el debate entre Mūsā y el Faraón:
Ibn Taymiyyah analysed the debate between Mūsā and Pharaoh:
El Faraón envolvió su negación y su rechazo en la forma de una pregunta retórica. No preguntaba por los atributos de un Señor que ya había reconocido, pues negaba a Dios y lo rechazaba. Por eso, hacia el final de la discusión, dijo: «Si tomas a otro dios distinto de mí, ciertamente te haré encarcelar».143
Pharaoh shrouded his denial and rejection in the form of a rhetorical question. He was not asking about the attributes of a Lord he had already acknowledged, as he was in denial of Him and rejected Him. This is why towards the end of the discussion, he said, “If you take any other god besides me, I will certainly have you imprisoned.”143
También dijo: «…aunque estoy seguro de que él (Mūsā) es un mentiroso».144 Su pregunta tenía en realidad la intención de expresar su negación y su rechazo. Lo que estaba diciendo era: «El mundo no tiene un señor que te haya enviado. ¿Quién es este?», como una afirmación de negación. Mūsā explicó que Él es conocido tanto por él como por quienes estaban presentes en la corte, y que Sus signos eran evidentes, claros e innegables. Afirmó que ellos negaban con la lengua lo que instintivamente sabían que era verdad. Como se relata en otro lugar del Corán, Mūsā le dijo al Faraón: «Bien sabes que nadie ha hecho descender estos signos sino el Señor de los cielos y de la tierra como evidencias».145 Allah dijo: «Y, aunque sus corazones estaban convencidos de que los signos eran verdaderos, los negaron injusta y arrogantemente. ¡Mira, pues, cuál fue el fin de los corruptores!».146 El Faraón no dijo «¿Quién (arabe: man) es el Señor de los mundos?», porque man es una pregunta sobre un ser específico. Se usa en preguntas en las que se interroga por una entidad exacta y concreta, cuya identidad genérica ya se conoce. Es como cuando a un mensajero se le pregunta de parte de quién viene: «¿Quién (man) te envió?». En cuanto a mā, se usaría en una pregunta de descripción. El Faraón estaba diciendo: «¿Qué es esto? ¿Y qué es eso que has llamado “Señor de los mundos”?». Lo dijo por negación y rechazo hacia Él. Cuando preguntó de forma despectiva, Mūsā respondió que Él es mucho más reconocible como para ser negado, y mucho más evidente como para ser puesto en duda. Dijo: «Él es el Señor de los cielos y de la tierra y de todo lo que hay entre ambos, si tan solo tuvierais una fe firme».147 No dijo «…si tan solo tuvierais fe firme en tal o cual cosa», sino que lo dejó abierto. En esencia, si tuvieras certeza de algo, la primera de las certezas debería ser la convicción en este Señor, tal como los Mensajeros dijeron a sus pueblos: «¿Acaso hay duda sobre Allah?».148 Si dices: «No tenemos certeza de nada». En realidad, todo conocimiento nos ha sido arrebatado", entonces esta es una afirmación general de sofisma. Quien la sostiene evidentemente miente, pues el conocimiento es parte integrante de todo ser humano. Todo ser humano racional debe tener algún conocimiento. Por eso se ha establecido en la definición de racionalidad que es el conocimiento instintivo, del que ninguna persona racional está libre. Así, cuando Faraón dijo: "Vuestro mensajero, que ha sido enviado a vosotros, debe de estar loco"149, fue una mentira contra el Mensajero. Habían abandonado sus tradiciones loables y por ello atribuyeron a los Mensajeros la locura. También mostraron una negación o duda respecto al Creador. Este era el estado de su pueblo común y de su religión. Esta era una buena religión a sus ojos, y el dios al que obedecían era Faraón: "Vuestro mensajero, que ha sido enviado a vosotros, debe de estar loco"150. Así que Mūsā ﷺ le explicó que el que ha quedado privado de una lógica beneficiosa es él, y que es más digno de esta atribución. Dijo: "Él es el Señor del oriente y del occidente, y de cuanto hay entre ambos, si tan solo tuvierais entendimiento"151. La lógica requiere un conocimiento instintivo y cierto, el mayor de los cuales en la fiṭrah es reconocer al Creador. Luego explicó que afirmarlo es una consecuencia lógica. Sin embargo, el conocimiento beneficioso es loable cuando la persona dotada de él actúa conforme a él. Si no actúa conforme a él, se dirá que está privada de lógica. También se dirá que quien no sigue aquello de lo que parece estar seguro, en realidad no posee certeza. La certeza puede significar también el conocimiento asentado en el corazón; puede significar también actuar conforme a ese conocimiento. Por tanto, el término creyente (quien está cierto) solo se dirá de aquellos en cuyos corazones se han asentado tanto el conocimiento como la acción. El pueblo de Faraón no siguió cuando conocía. Por tanto, no poseyó ni lógica ni certeza. La afirmación de Mūsā indica ambos puntos: si tenéis certeza, lo conoceréis, y si tenéis razón, lo conoceréis. Si afirmáis que no tenéis certeza ni razón, entonces lo mismo vale para vuestro pueblo. Esto, por tanto, sería un reconocimiento de vuestra parte de que se os ha quitado vuestra humanidad. Quien se encuentra en esta condición no es apto para reclamar la divinidad. Aunque esto sea falso por vuestra parte, aun así Lo creéis. Como dijo Allah: «Y, aunque sus corazones estaban convencidos de que las señales eran verdaderas, las negaron injustamente y con arrogancia».152 Tenéis razón, con la que podéis reconocerlo. Sin embargo, vuestras inclinaciones os impiden seguir lo que dicta la razón. Queréis jactaros en la tierra y ser corruptos. Por tanto, desde este ángulo, no tenéis razón.153
Hubo un enfrentamiento entre Ibrāhīm y Namrūd (Nimrod) similar al de Mūsā y el Faraón. Allah dice: «¿No has reparado, oh Profeta, en quien discutió con Abraham acerca de su Señor, porque Allah le había concedido el reino? Recuerda cuando Abraham dijo: "Mi Señor es Quien da la vida y da la muerte". Él replicó: "Yo también doy la vida y doy la muerte". Abraham le desafió: "Allah hace salir el sol por el este; haz tú que salga por el oeste". Y así el incrédulo quedó confundido. Y Allah no guía a los pueblos injustos».154 Al explicar los segmentos de este debate y el estado de Namrūd, Ibn Kathīr dijo: Eso se debe a que negó que exista otro dios distinto de él, como el Faraón dijo a su pueblo: "¡Oh notables! No conozco para vosotros otro dios sino a mí".155 Fue solo su arrogancia y su largo gobierno lo que lo llevó a su tiranía, a su extrema incredulidad y a su severa obstinación. Por eso Allah dijo: «…porque Allah le había concedido el reino».156 Es como si exigiera a Ibrāhīm una prueba de la existencia del Señor al que llamaba. Ibrāhīm dijo: «Mi Señor es Quien da la vida y da la muerte».157 Con ello quiso decir: "La prueba de Su existencia es la aparición de estas cosas observables tras haber estado previamente inexistentes, y su desaparición tras haber existido. Esto constituye por sí mismo una prueba de la existencia del Hacedor y del Escogedor, pues no habrían surgido por sí mismas. Por tanto, es necesario que exista una entidad que las haya traído a la existencia. Ese sería el Señor a cuya adoración llamo, pues Él es único y sin asociados". En ese momento, su interlocutor, Namrūd, dijo: "Yo también doy la vida y doy la muerte".158 Qatādah, Muḥammad ibn Isḥāq, al-Suddī y otros dijeron: "Mira, ahora me traen a dos personas condenadas a muerte. Ordeno que uno sea ejecutado y que el otro sea indultado". Este es el significado de dar vida y dar muerte». Parece —y Allah sabe mejor— que esto no era lo que quería decir Namrūd, pues no es una respuesta directa a Ibrāhīm, ni está relacionado con su pregunta, ya que no excluye la existencia de un Creador. Más bien, lo que pretendía era proclamar esta posición para sí mismo por obstinación y arrogancia. Fingió que, al hacerlo, era él quien decidía la vida y la muerte. Faraón lo siguió en esto: «¡Oh, notables! No conozco para vosotros otro dios que yo mismo».159 Por eso, cuando afirmó esta fanfarronada, Ibrāhīm le dijo: «Allah hace salir el sol por el este. Haz tú que salga por el oeste».160 Con ello quiso decir: «Si afirmas que das vida y muerte, entonces Aquel que lo hace es Quien impone Su voluntad en la existencia creando a las entidades que Él elige, y sometiendo a los planetas y a sus movimientos. Este sol aparece cada día por el este; si eres un dios que da vida y muerte como pretendes, tráelo desde el oeste». Cuando comprendió que era incapaz y no podía dar respuesta, se dio cuenta de que ya no podía presumir en esta situación, y quedó mudo. Allah dijo: «Y Allah no guía a los pueblos injustos».161 Esto significa que no los inspira hacia ninguna prueba o evidencia. Más bien, sus pruebas son vanas a los ojos de su Señor. Sobre ellos recae la ira, y sufrirán un castigo severo. La revelación según este significado es mucho mejor que lo que mencionan la mayoría de los lógicos, a saber, que el paso de Ibrāhīm del primer asunto al segundo fue un cambio de una prueba a otra más contundente. Algunos lógicos se refieren a este cambio con una expresión desagradable. Sin embargo, no es como ellos lo han expuesto. Más bien, el primer asunto es como la premisa del segundo y pone de manifiesto la falsedad de lo que Namrūd afirmó tanto en el primer como en el segundo asunto. Y a Allah pertenecen toda alabanza y gratitud.162
Evidencia para la proposición y la conclusión
Evidence for the proposition and the conclusion
• Primera proposición: Existen los eventos temporales.
• First proposition: Temporal events exist.
• Segunda proposición: Todo evento temporal tiene alguien que lo causó.
• Second proposition: Every temporal event has someone who caused it.
• Conclusión: Allah es la causa de los acontecimientos temporales.
• Conclusion: Allah is the cause of temporal events.
Se requieren pruebas para estas dos proposiciones, y la manera en que conducen a la conclusión antes mencionada.
Evidence for these two propositions, and how they lead to the aforementioned conclusion, is required.
Prueba de la primera premisa: «Los eventos temporales existen»
Proof for the first proposition: ‘Temporal events exist’
La prueba de esta proposición son los sentidos y la observación, tal como señalaron al-Ghazālī, Ibn Rushd, Ibn Taymiyya y otros en relación con los acontecimientos temporales perceptibles. Sobre la temporalidad del universo (y de todo lo que hay en él), tanto su existencia como su inexistencia pueden concebirse, por lo que su existencia no se considera necesaria, sino solo contingente. Las entidades contingentes son sin duda temporales, pues requieren la existencia de un ser no contingente para llegar a existir. La temporalidad del universo se tratará con más detalle en la siguiente sección, si Allah lo quiere.
The proof of this proposition is the senses and observation, which is what Ghazālī, Ibn Rushd, Ibn Taymiyyah, and others pointed out in relation to perceptible temporal events. On the temporality of the universe (and everything within it), both its existence and non-existence can be envisaged, and thus its existence is not considered necessary – it is only contingent. Contingent entities are most certainly temporal, as they require the existence of a non-contingent being for them to come into existence. The temporality of the universe will be discussed in more detail in the next section, by the permission of Allah.
Los sentidos son transmisores cognitivos, no árbitros cognitivos. El reconocimiento que el hombre hace de las cosas que surgen y que percibe a su alrededor es necesario. Ibn Taymiyyah dijo: El método de presentar pruebas mediante aquello cuya temporalidad es observable se encuentra en el Corán, y los antiguos eruditos e imames han estado de acuerdo en él, aunque en conjunción con el instinto y los sentidos. Con esto, no es necesario ofrecer pruebas de la temporalidad de cosas concretas. Dudar de la temporalidad de aquellas cosas cuya aparición puede observarse conduce a la sofistería, que cierra la posibilidad de cualquier conocimiento. Tiene como resultado la equiparación de una persona cuerda con un loco.
The senses are cognitive transmitters, not cognitive arbiters. A man’s recognition of the emerging things he witnesses and senses around him is necessary. Ibn Taymiyyah said, The method of bringing evidence by using that whose temporality is observable is in the Qur’an, and the ancient scholars and Imams have agreed to it, though in conjunction with instinct and the senses. With this, there is no need to offer evidence for the temporality of specific Doubting the temporality of those things whose emergence can be observed leads to sophism, which shuts down the possibility of any knowledge. It results in the equalisation of a sane person and a madman.
Prueba de la segunda premisa: «Todo evento temporal debe tener alguien que lo causó»
Proof for the second proposition: ‘Every temporal event must have someone who caused it’
La prueba de esto es la intuición racional, tal como se representa en el principio de causalidad. Es un asunto evidente por sí mismo e instintivo, cuyo escenario opuesto no puede concebirse: no es posible imaginar la existencia de algo temporal sin saber que hubo una causa que originó su aparición. Ibn Taymiyyah dijo: «Saber que una entidad originada debe tener un originador es un conocimiento innato e instintivo».164 Por lo tanto, este es un asunto que no requiere un proceso de razonamiento basado en pruebas. Más bien, se aceptaría como un hecho, pues es un conocimiento básico, sobre el cual se fundamenta el conocimiento teórico. Las necesidades racionales deben usarse como pruebas para otras cosas. No están ahí para ser demostradas. Adquieren su carácter concluyente de su carácter innato. Sin afirmar su carácter instintivo, la base del conocimiento se convertiría en una serie infinita, lo que provocaría el colapso de la posibilidad de obtener cualquier conocimiento. Por tanto, debe haber algunos hechos básicos —o conceptos cognitivos— sobre los que se funde el proceso de razonamiento basado en pruebas. Uno de estos conceptos cognitivos instintivos es el principio de causalidad.
The proof for this is rational instinctiveness, as represented in the principle of causality. It is a self-evident and instinctive issue whose opposite scenario cannot be envisaged: It is not possible to imagine the existence of a temporal matter without knowing there was a cause that brought about its emergence. Ibn Taymiyyah said, ‘Knowing that an originated entity must have an originator is innate and instinctive knowledge.’164 Therefore, this is an issue that does not require a process of evidence-based reasoning. Rather, it would be accepted as fact, for it is basic knowledge, upon which theoretical knowledge is based. Rational necessities are to be used as evidence for other things. They are not there to be proven. They acquire their decisiveness from their innateness. Without affirming their instinctiveness, the basis of knowledge would become an infinite series, causing the collapse of the possibility of gaining any knowledge. Therefore, there must be some basic facts – or cognitive concepts – upon which the process of evidence-based reasoning is founded. One of these instinctive cognitive concepts is the principle of causality.
Es interesante que el proceso de razonamiento basado en pruebas exija reconocer la necesidad racional. La relación entre la evidencia y aquello a lo que apunta está regida por esta regla, pues la evidencia es la causa de que se adquiera conocimiento sobre lo que indica. El mero intento del oponente de refutar el principio de causalidad es un reconocimiento tácito a favor del mismo. Sobre la profunda influencia de este principio en la constitución de la racionalidad humana, Ibn Taymiyyah dijo: Se sabe por la fitrah —con la que Allah predispuso a Sus siervos con una lógica clara— que un acontecimiento que surge no ocurre sin algo que lo origine, y que la aparición de un acontecimiento temporal sin un originador puede descartarse automáticamente como falsa. Esto está arraigado en todos los hijos de Adán, incluso en los niños pequeños. Si a un niño le pegaran y dijera: "¿Quién me pegó?", y se le respondiera: "Nadie", su mente no aceptaría que el golpe se produjo sin que alguien lo infligiera. Por eso, si alguien afirmara que la escritura, la construcción, la implantación o algo similar pueden darse sin que alguien las realice, las personas racionales lo considerarían un loco o un sofista, igual que a quien niega lo evidente y el conocimiento instintivo.165
El segundo nivel del argumento desde la creación y la invención: el argumento cosmológico
The second level of the argument from creation and invention: The cosmological argument
Esta prueba es conocida como el argumento de la temporalidad, el argumento del kalam, el argumento del universo o el argumento cosmológico. Las premisas y la conclusión de esta prueba son similares a las del primer nivel que acabamos de tratar:
This proof is known as the argument from temporality, the kalam argument, the argument from the universe, or the cosmological argument. The propositions and conclusion of this proof are similar to those of the first level that we just dealt with:
• Primera proposición: Todo lo que tiene un comienzo debe tener una causa.
• First proposition: Anything with a beginning must have a cause.
• Segunda premisa: El universo tiene un comienzo.
• Second proposition: The universe has a beginning.
• Conclusión: Por lo tanto, el universo debe tener una causa.
• Conclusion: Therefore, the universe must have a cause.
La causa que prefirió su existencia sobre su inexistencia es Allah.
The cause that preferred its existence over its non-existence is Allah .
En realidad, este método de razonamiento no es nuevo en el ámbito de la filosofía o del kalam. De hecho, es la puerta de entrada más conocida del kalam a la cuestión de la existencia de Allah (SWT). Por eso, incluso algunos de quienes han utilizado este razonamiento en el ámbito occidental contemporáneo, como el célebre debatiente cristiano William Lane Craig, lo han llamado el «argumento cosmológico del kalam»; él también tiene un libro con ese mismo nombre. Al comienzo de este libro, hace la siguiente importante admisión: «Probablemente ningún capítulo de la historia del argumento cosmológico es tan significativo, o tan universalmente ignorado, como el de los teólogos y filósofos árabes. Aunque en ellos encontramos el origen y el desarrollo de dos de las versiones más importantes del argumento cosmológico, a saber, el argumento de la regresión temporal y el argumento de la contingencia, la contribución de estos pensadores islámicos es prácticamente ignorada en las antologías y libros occidentales sobre el tema».168
In actuality, this method of reasoning is not new in the philosophy or kalam space. In fact, it is the most famous entry point of kalam into the issue of the existence of Allah . This is why even some of those who have used this reasoning within the contemporary Western arena – such as the famous Christian debater William Lane Craig – have called it the ‘kalam cosmological argument’; he also has a book with the same name. In the beginning of this book, he makes the following important acknowledgement: ‘Probably no chapter in the history of the cosmological argument is as significant – or as universally ignored – as that of the Arabic theologians and philosophers. Although we find in them the origin and development of two of the most important versions of the cosmological argument, namely the argument from temporal regress and the argument from contingency, the contribution of these Islamic thinkers is virtually ignored in western anthologies and books on the subject.’168
Primer concepto: Expansión del universo
First concept: Expansion of the universe
Durante las primeras etapas de la historia de la cosmología, hubo una especie de acuerdo sobre dos nociones fundamentales relacionadas con la naturaleza del universo:
During the early stages of the history of cosmology, there was an agreement of sorts on two fundamental notions related to the nature of the universe:
1. El universo es homogéneo y posee las mismas características: es el mismo en todas sus partes constitutivas.
1. The universe is homogeneous with the same characteristics – it is the same across all its constituent parts.
2. El universo sigue un patrón fijo y constante.
2. The universe is in a fixed and constant pattern.
Cuando Einstein llegó e introdujo la relatividad, estas dos suposiciones parecían contradecir la primera versión de la ley de la relatividad que él había teorizado. Para resolver este problema, propuso un coeficiente constante, al que llamó constante cosmológica, con el fin de contrarrestar el efecto de la gravedad. De ese modo, habría equilibrio en la nueva teoría del universo que había propuesto, según la cual el universo es estático. Esta era la visión generalmente aceptada sobre el universo en la mayoría de los círculos científicos de entonces: el universo se caracterizaba por ser estático y constante.
When Einstein came and introduced relativity, these two assumptions appeared to contradict the first iteration of the law of relativity that he theorised. To deal with this problem, he proposed a constant coefficient he called the cosmological constant in order to counterbalance the effect of gravity. That way, there would be balance in the new theory of the universe that he had proposed, which was that the universe is static. This was the generally accepted view on the universe in most scientific circles back then: The universe was characterised as being static and constant.
Posteriormente, el sacerdote católico belga y físico Georges Lemaître y el científico ruso Alexander Friedmann aparecieron en escena. Ofrecieron una nueva teoría sobre el universo: el universo se está expandiendo y comenzó a partir de un estado extremadamente denso y compacto. El apoyo clave a la teoría expansionista del universo provino de Edwin Hubble. En 1929 hizo un descubrimiento importante: las galaxias que nos rodean se alejan de nosotros a una velocidad que corresponde a la distancia que nos separa de ellas; su velocidad aumenta a medida que aumenta la distancia. El expansionismo se detectó mediante el espectro de luz de esas galaxias: aparecen de color rojizo, lo que sugiere que se alejan, a diferencia de cuando algo se acerca, caso en el que parece al observador tener un tono azulado. En 1946, George Gamow teorizó que, junto con la expansión del universo y la caída de la temperatura, los fotones se separaron con éxito de la materia. Esto se representó en forma de un rayo de luz que Gamow supuso que existía y que seguía irradiando por todo el universo. Arno Penzias y Robert Wilson lo descubrieron por accidente. Este fenómeno recibió más tarde el nombre de radiación cósmica de fondo de microondas, y representa una de las pruebas más sólidas de la teoría del Big Bang. Esta radiación reveló la existencia de niveles anormalmente altos de temperatura entre las galaxias, y que el espacio no tiene una temperatura de cero absoluto. Más bien, la temperatura del espacio ronda los 3 kelvin: esta radiación es el remanente térmico del Big Bang. Como resultado de este descubrimiento, los dos investigadores recibieron el Premio Nobel de Física en 1978. Este punto marcó un cambio en la comunidad científica: el rechazo del Big Bang dio paso a una aceptación general. Cabe señalar que este descubrimiento por parte de ellos fue fruto de una casualidad. Dijeron: «O hemos visto el nacimiento del universo o (como cuenta un cuento popular astrofísico) hemos visto una pila de 81
Segundo concepto: La segunda ley de la termodinámica
Second concept: The second law of thermodynamics
A mediados de los años noventa, los científicos intentaron descubrir una regla que explicara todos los procesos irreversibles del universo. Como resultado de esos esfuerzos se descubrió la segunda ley de la termodinámica. El primer paso para llegar a ello fue observar que el calor siempre se transfiere de un cuerpo más caliente a otro menos caliente, y que el calor sigue transfiriéndose hasta que todos los cuerpos conectados alcanzan el equilibrio térmico. Lo cierto es que la transferencia térmica es solo un ejemplo entre muchos, que puede describirse como el concepto de equilibrio o el equilibrio de la naturaleza. Lo mismo puede observarse en la difusión de los gases para alcanzar el equilibrio, en la electricidad y en otros casos. Si estos fenómenos no se produjeran en la naturaleza, la vida sería imposible. Gracias a este fenómeno, el aire, por ejemplo, no se separa de modo que el oxígeno se concentre solo en un lado de la habitación y el nitrógeno en el otro. Un desarrollo significativo en la formulación de esta ley es su conexión con el concepto de entropía. Es un término técnico que se utiliza para denotar la cantidad de caos. Siempre que aumenta el grado de desorden dentro de un sistema, la suma de las entropías aumenta en él; asimismo, cuando el grado de desorden disminuye, la suma de las entropías disminuye. Por eso la ley de la termodinámica contiene una disposición según la cual los sistemas tienden a pasar de una entropía baja a una entropía más alta. Dicho de otro modo, pasan del orden al desorden. Lo que nos concierne aquí es la relación de esta ley con el universo. El universo es un sistema cerrado. Por ello, la segunda ley de la termodinámica le es aplicable. Como sistema cerrado, el universo tiende a alcanzar el equilibrio en múltiples ámbitos. El calor se propaga hasta alcanzar el equilibrio, y del mismo modo ocurre con la distribución de la energía, la entropía y otros aspectos.
In the mid-90s, scientists attempted to uncover a rule that explains all irreversible processes in the universe. As a result of those efforts, the second law of thermodynamics was discovered. The first step to realising this was to note that heat always transfers from a more heated body to a less heated one, and heat keeps on transferring until all connected bodies reach thermal equilibrium. The fact of the matter is that the thermal transfer is just one example of many, which can be described as the equilibrium concept or the balance of nature. The same can be seen vis-à-vis the spread of gases to achieve equilibrium, electricity, and other cases as well. Had these phenomena not occurred in nature, life would have been impossible. By this phenomenon, the air – for example – does not separate out so that oxygen gathers only on one side of the room and nitrogen on the other side. One significant development in the shaping of this law is its connection with the concept of entropy. It is a technical term used to denote the amount of chaos. Anytime there is an increase in the scale of disorder within a system, the sum of the entropies rises therein; likewise, when there is a disorder scale decrease, the sum of the entropies decreases. This is why the law of thermodynamics has within it a provision that states that systems are inclined to switch from low entropy to higher entropy. In other words, they switch from order to disorder. What concerns us here is the connection of this law to the universe. The universe is a closed system. This is why the second law of thermodynamics is applicable to it. As a closed system, the universe strives to achieve equilibrium in multiple fields. Heat spreads until it reaches equilibrium, and likewise the same occurs in the distribution of energy, entropy, and others as well.
Las objeciones más conocidas contra el argumento desde la creación
The most famous objections to the argument from creation
Quien niega la existencia de Allah no aceptaría la indicación instintiva de este argumento, y en cambio plantearía una serie de dudas sobre él. Estas dudas se remontan a la primera premisa del argumento, a la segunda premisa o a la conclusión. Aquí mencionaré las dudas y objeciones más importantes que se han expuesto.
One who denies the existence of Allah would not accept the instinctive indication of this argument, and would instead cast a set of doubts on it. These doubts either go back to the argument’s first proposition, second proposition, or conclusion. Here, I shall mention the most important doubts and objections that have been listed.
Objeciones a la primera proposición: «Todo lo que tiene un comienzo debe tener una causa»
Objections to the first proposition: ‘Everything that has a beginning must have a cause’
El principal modo de poner en duda esta proposición es a través de la afirmación de que algo puede llegar a existir sin ninguna causa, y de que es posible que una entidad contingente sea elegida para existir –en lugar de no existir– sin que haya un elector. Partiendo de esto, es posible que el universo simplemente haya llegado a existir sin causa; por lo tanto, no necesita una causa que haya preferido que existiera. Así, esta afirmación haría irrelevante la necesidad de un creador independiente. El argumento escéptico más famoso se esfuerza por negar el elemento instintivo del hombre. Ese instinto denota el principio de causalidad. Se ha señalado previamente que este principio es un concepto racional instintivo y evidente por sí mismo, que no requiere verificación externa. El escéptico más famoso de este principio es el filósofo inglés David Hume. Es un pionero de la escuela empirista, que declara que solo los sentidos pueden ser la fuente del conocimiento humano. Él afirma.
The main way of casting doubt to this proposition is through the claim that something can come into existence without any cause, and that it is possible for a contingent entity to be chosen for existence – versus non-existence – without a chooser. Based on this, it is possible that the universe just came into existence without cause; therefore, it is not in need for a cause that preferred it to exist. As thus, this claim would make the need for an independent creator irrelevant. The most famous sceptic argument strives to negate man’s instinctive element. That instinct denotes the principle of causality. It has been previously highlighted that this principle is an instinctive and self-evident rational concept that does not require external veracity. The most famous sceptic of this principle is the English philosopher David Hume. He is a pioneer of the empiricist school, that declares that only the senses can be the source for human knowledge. He states.
Por tanto, para estar plenamente familiarizados con la idea de poder o conexión necesaria, examinemos su impresión; y para hallar dicha impresión con mayor certeza, busquémosla en todas las fuentes de las que pueda derivarse. Cuando miramos a nuestro alrededor hacia los objetos externos y consideramos la operación de las causas, nunca somos capaces de descubrir, en un solo caso, ningún poder o conexión necesaria; ninguna cualidad que una el efecto a la causa y haga del uno una consecuencia infalible del otro. Solo encontramos que el uno, de hecho, sigue al otro. El impulso de una bola de billar va acompañado de movimiento en la segunda. Esto es todo lo que aparece a los sentidos externos. La mente no siente ningún sentimiento ni impresión interior a partir de esta sucesión de objetos; en consecuencia, no hay, en ningún caso singular y particular de causa y efecto, nada que pueda sugerir la idea de poder o conexión necesaria.176
To be fully acquainted, therefore, with the idea of power or necessary connexion, let us examine its impression; and in order to find the impression with greater certainty, let us search for it in all the sources, from which it may possibly be derived. When we look about us towards external objects, and consider the operation of causes, we are never able, in a single instance, to discover any power or necessary connexion; any quality, which binds the effect to the cause, and renders the one an infallible consequence of the other. We only find, that the one does actually, in fact, follow the other. The impulse of one billiard-ball is attended with motion in the second. This is the whole that appears to the outward senses. The mind feels no sentiment or inward impression from this succession of objects: consequently, there is not, in any single, particular instance of cause and effect, anything which can suggest the idea of power or necessary connexion.176
Objeciones a la segunda premisa: «El universo tiene un comienzo»
Objections to the second proposition: ‘The universe has a beginning’
La objeción más significativa aquí es el intento de ofrecer puntos de vista alternativos que reemplacen la teoría tradicional del Big Bang. La objeción sostiene, en primer lugar, la idea de que el universo es preeterno, como en el modelo estático, o que asigna un carácter evolutivo al Big Bang, en el sentido de que fue el comienzo en relación con nuestro universo, pero no el comienzo absoluto. Parece que el intento de proponer tales teorías alternativas está motivado ideológicamente por el rechazo de las implicaciones teóricas del Big Bang. Tenemos a un físico que expresa un profundo resentimiento hacia esta teoría, como si fuera una conspiración de origen religioso. Dijo: "El motivo subyacente es, por supuesto, introducir a Dios como creador. Parece la oportunidad que la teología cristiana ha estado esperando desde que la ciencia comenzó a desplazar a la religión de las mentes de los hombres racionales en el siglo XVII".184 La idea del Big Bang inicialmente incomodó a Einstein, pues su implicación era que el universo, tal como lo vemos hoy, tiene un comienzo. Dijo: "Esta circunstancia (es decir, la de un universo en expansión) me irrita". Robert Jastrow señala: "Einstein nunca le gustó la idea de un big bang porque sugería un comienzo y una creación, y una creación sugería un Creador". Citó a Eddington diciendo: "Como científico, simplemente no creo que el orden actual de las cosas comenzara con un estallido". Jastrow añade: "Oh, sí, la metáfora allí era que ahora sabemos que el universo tuvo un comienzo, y que todas las cosas que existen en este universo (la vida, los planetas, las estrellas) pueden rastrearse hasta ese comienzo, y es un resultado curiosamente teológico surgido de la ciencia. La imagen que tenía en mente cuando escribí sobre esto era la de un grupo de científicos y astrónomos que escalan una cadena de picos montañosos, llegan a la cima más alta y, allí arriba, se encuentran con un grupo de teólogos que llevan siglos sentados esperándolos".185
The most significant objection here is the attempt to offer alternative viewpoints that would replace the traditional theory of the Big Bang. The objection firstly entails – and maintains – the notion that the universe is pre-eternal, like the static model, or that it assigns an evolutionary angle to the Big Bang in the sense that it was the beginning relative to our universe, but not the absolute beginning. It would appear that the attempt to propose such alternative theories is ideologically driven by the rejection of the theoretical implications of the Big Bang. We have one physicist express deep resentment of this theory, as if it were a religiously driven conspiracy. He said, ‘The underlying motive is, of course, to bring in God as creator. It seems like the opportunity Christian theology has been waiting for ever since science began to depose religion from the minds of rational men in the seventeenth century.’184 The idea of the Big Bang made Einstein initially uncomfortable, as its implication was that the universe – as we see it today – has a beginning. He said, ‘This circumstance (i.e., of an expanding universe) irritates me.’ Robert Jastrow notes: Einstein never liked the idea of a big bang because it suggested a beginning and a creation, and a creation suggested a Creator.’ He quoted Eddington by saying, ‘As a scientist I simply do not believe that the present order of things started off with a bang.’ Jastrow adds: ‘Oh yes, the metaphor there was that we know now that the universe had a beginning, and that all things that exist in this universe – life, planets, stars – can be traced back to that beginning, and it’s a curiously theological result to come out of science. The image that I had in my mind as I wrote about this was a group of scientists and astronomers who are climbing up a range of mountain peaks and they come to the highest peak and the very top, and there they meet a band of theologians who have been sitting for centuries waiting for them.185
El modelo de universo oscilante
The oscillating universe model
El modelo del universo oscilante se basa en la idea de que el universo se expande durante un período, luego colapsa y se contrae, y después vuelve a expandirse. El proceso se repite a sí mismo, asemejándose a un "colapso y rebote". Esta visión afirma que el universo, en su esencia, es preeterno sin ningún comienzo definitivo, sino que se encuentra en un estado constante de volatilidad de expansión y contracción. Este modelo tiene varios problemas. Además, conlleva la mentalidad generalizada, pero no fundamentada, de la preeternidad del universo. Esto se puede detectar en lo que dijo John Gribbin:
The oscillating universe model is based on the idea that the universe expands for a period, then collapses and contracts, and then expands again. The process repeats itself, resembling a ‘crunch and bounce’. This view states that the universe at its core is pre-eternal without any definitive beginning, but it is in a constant state of volatility of expansion and contraction. This model has a number of problems. In addition, it carries the pervading yet unsubstantiated mentality of the pre-eternality of the universe. One can detect this in what John Gribbin said:
El mayor problema de la teoría del Big Bang sobre el origen del Universo es filosófico, quizás incluso teológico: ¿qué había antes del big bang? Este problema por sí solo bastó para dar un gran impulso inicial a la teoría del estado estacionario; pero, como esa teoría se encuentra ahora, lamentablemente, en conflicto con las observaciones, la mejor manera de sortear esta dificultad inicial la ofrece un modelo en el que el universo se expande desde una singularidad, vuelve a colapsar y repite el ciclo indefinidamente.190
The biggest problem with the Big Bang theory of the origin of the Universe is philosophical – perhaps even theological – what was there before the bang? This problem alone was sufficient to give a great initial impetus to the Steady State theory; but with that theory now sadly in conflict with the observations, the best way round this initial difficulty is provided by a model in which the universe expands from a singularity, collapses back again, and repeats the cycle indefinitely.190
Una objeción a la teoría del universo oscilante es que la noción de contracción es un área de gran debate en la comunidad científica. Alan Guth y Marc Sher escribieron un artículo científico titulado «The Impossibility of a Bouncing Universe», en el que mencionaron que, incluso si se asume que el universo se contrae, este sería incapaz de volver a producir otro big bang.
One objection to the oscillating universe theory is that the notion of contraction is an area of great debate in the scientific community. Alan Guth and Marc Sher wrote a scientific paper titled ‘The Impossibility of a Bouncing Universe’, in which they mentioned that even if it is assumed that the universes contracts, it would be unable to repeat another bang.
El modelo de la inflación eterna
The eternal inflation model
Este modelo es una versión evolucionada de la teoría del Big Bang. Afirma que nuestro universo tiene un origen, pero añade que esto no significa que sea el comienzo absoluto de toda la materia y la energía. Esta visión sostiene que la materia y la energía son preeternas. Para aclarar, esta teoría propone que las partes constituyentes del universo se expanden y contraen a ritmos variables. Es posible tratar estas partes como distintos universos, o el multiverso. Aunque podría ser el caso de que nuestro universo tenga un punto de origen, esto no significa que todos los universos sean así. Los científicos han señalado que esta teoría también se ha visto afectada por una serie de problemas. Por eso el cosmólogo Andrei Linde intentó resolver el problema que enfrentaba este modelo ofreciendo una versión refinada del mismo, llamada nueva inflación. Sin embargo, él mismo señaló que había fallos en ella, lo que lo llevó a proponer su modelo más famoso, llamado inflación caótica. En resumen, propone que existe un "universo madre" del que surgen muchos nuevos universos, y de estos nacen otros universos, como burbujas. Este proceso continuaría para siempre. Esta teoría sugiere que, aunque los nuevos universos tienen un comienzo, el universo principal no lo tiene. Refiriéndose a la preeternidad general del universo, dijo: "El aspecto más difícil de este problema no es la existencia de la singularidad en sí, sino la cuestión de qué había antes de la singularidad… Este problema se encuentra en algún punto entre la física y la metafísica".194 Debido a este problema, y a la falta de impulso para afirmar algo más allá del ámbito de la física, Linde adoptó un modelo que niega un comienzo y un fin para el tiempo. Así como el universo principal es preeterno, argumentó que se seguirían creando nuevos universos sin fin. De este modo, podía escapar a la noción de singularidad y a las cuestiones a priori que la acompañan. En otras palabras, evitó buscar una causa para el surgimiento del universo al hacerlo (en cierta medida) preeterno. Cuando analizamos este modelo –y todos los modelos anteriores– podemos ver que ninguno de ellos se basa en la ciencia. Son, en el mejor de los casos, suposiciones. De hecho, son simples hipótesis diseñadas para evitar el problema de un comienzo absoluto del universo. Por eso muchos físicos creen que es imposible demostrar –y mucho menos comprobar– la validez de estas teorías mediante evidencia.
This model is an evolved version of the Big Bang theory. It affirms that our universe has an origin, but it adds that this does not mean that this is the absolute beginning of all matter and energy. This view states that matter and energy are pre-eternal. To clarify, this theory proposes that the constituent parts of the universe expand and contract at varying rates. It is possible to treat these parts as various universes, or the multiverse. Though it could be the case that our universe has an origin point, this does not mean that all universes are like this. Scientists have noted that this theory has also been beset by a number of problems. This is why the cosmologist Andrei Linde attempted to solve the problem facing this model by offering a refined version of it, called new inflation. However, he himself noted that there are faults in this, which led him to propose his most famous model called chaotic inflation. In brief, it proposes that there is a ‘mother universe’ from which many new universes are spawned, and from them other universes are born – like bubbles. This process would continue forever. This theory suggests that though the new universes have a beginning, the principal universe does not. Speaking on the overall pre-eternality of the universe, he said, ‘The most difficult aspect of this problem is not the existence of the singularity itself, but the question of what was before the singularity…This problem lies somewhere at the boundary between physics and metaphysics.’194 Because of this problem, and because of the lack of impetus to affirm anything beyond the realm of physics, Linde assumed a model that negated a beginning and end for time. Just as the principal universe is pre-eternal, he argued that new universes would endlessly continue to be made. As thus, he could escape the notion of singularity and the a priori questions that come with it. In other words, he evaded searching for a cause for the emergence of the universe by making it (somewhat) pre-eternal. When we analyse this model – and all previous models – we can see that none of them are based on science. They are at best assumptions. In fact, they are just hypotheses that are designed to avoid the problem of an absolute beginning for the universe. This is why many physicists believe it is impossible to demonstrate – let alone test – the validity of these theories through evidence.
Objeciones a la conclusión «Dios es Quien trajo el universo de la nada a la existencia»
Objections to the conclusion ‘God is the One Who brought the universe out of nothingness into existence’
Primera objeción: ¿Por qué Allah?
First objection: Why Allah?
El trasfondo de esta objeción es el siguiente: incluso si se asume que existe una causa detrás de la aparición del mundo, ¿cómo se asume automáticamente que Allah es esa causa? Esta es una de las objeciones más famosas de los ateos. Lo curioso es que cuando Richard Dawkins analizó el argumento de la temporalidad a favor de la existencia de Dios en su infame libro El espejismo de Dios, solo ofreció esta objeción.
The background to this objection is this: Even if it is assumed that there is a cause behind the emergence of the world, how is Allah then automatically assumed to be that cause? This is one of the most famous objections of atheists. What is strange is that when Richard Dawkins discussed the argument from temporality for the existence of God in his infamous book The God Delusion, he offered only this objection:
Incluso si nos permitimos el dudoso lujo de inventar arbitrariamente un terminador de regresión infinita y darle un nombre, simplemente porque lo necesitamos, no hay absolutamente ninguna razón para dotar a ese terminador de ninguna de las propiedades que normalmente se atribuyen a Dios: omnipotencia, omnisciencia, bondad, creatividad de diseño, por no hablar de atributos humanos como escuchar oraciones, perdonar pecados y leer los pensamientos más íntimos.199
Even if we allow the dubious luxury of arbitrarily conjuring up a terminator to an infinite regress and giving it a name, simply because we need one, there is absolutely no reason to endow that terminator with any of the properties normally ascribed to God: omnipotence, omniscience, goodness, creativity of design, to say nothing of such human attributes as listening to prayers, forgiving sins and reading innermost thoughts.199
Luego se centra en los atributos de Allah, y en cómo es posible que estos sean Sus atributos. Tras un análisis más detenido, esta estrategia de su parte –y de los ateos en general– constituye una evasión estratégica del punto en discusión, desplazándolo hacia una cuestión completamente distinta. Quien la utilice como prueba estaría haciéndolo para demostrar la existencia del ser no contingente, no sus atributos. Saltar del punto central del argumento a un asunto que sus proponentes no abordaron refleja, o bien una falta de imparcialidad, o bien una ignorancia deliberada de las reglas del debate y de la discusión filosófica. Considérese lo siguiente:
Then he focuses on the attributes of Allah , and how it is possible for these to be His attributes. Upon further analysis, this strategy on his part – and by atheists in general – is a strategic evasion of the point under discussion, landing it onto a completely separate issue. Whoever uses this in evidence would be doing so to prove the existence of the non-contingent being, not its attributes. Jumping from the central point of the argument to an issue not tackled by its proponents reflects either a lack of impartiality or wanton ignorance of the rules of debate and philosophical discussion. Consider the following:
Segunda objeción: el dios de los huecos
Second objection: God of the gaps
Los ateos dicen: «La respuesta de los teístas a la pregunta “¿Cuál es la causa del surgimiento del mundo?” con Alá es ignorancia de la causalidad. Es como si los teístas llenaran los vacíos de su ignorancia con tal respuesta. Los teístas enfatizan esta postura ignorante suya apelando a la ignorancia, y así usan como evidencia la incapacidad del oponente para desmantelarla, nada más. No ofrecen prueba alguna de la veracidad probatoria de su afirmación». Esta retórica es otro error por parte de los ateos. Nuestra afirmación de la existencia del Creador no se basa en nuestra incapacidad para explicar la causa última del universo, ni es meramente un salto ciego de fe en el que introducimos el concepto de Dios para resolver un problema para el que no tenemos respuesta. Más bien, nuestra creencia es el resultado de un conjunto de premisas racionales e intuitivas que conducen a esta conclusión. Nuestra creencia de que Alá es la causa de la existencia del universo se basa en el conocimiento, no en la ignorancia. Como se demostró anteriormente, el universo es temporal. Por lo tanto, o es temporal con una causa detrás de él, o no tiene causa; lo segundo es imposible, pues las entidades temporales deben tener una causa. Una causa sería o la propia entidad temporal o algo distinto; lo primero es imposible, pues habría sido inexistente antes de surgir, y lo que no posee existencia por sí mismo no puede conferir existencia a otra cosa. Por tanto, como surgió de una causa separada, esa causa debe ser en sí misma temporal o atemporal; si fuera lo primero, esta serie debe terminar en una causa atemporal, pues la causalidad infinita es imposible. Así pues, queda claro que nuestra postura no es simplemente el deseo de llenar el vacío dejado por la ignorancia, sino una respuesta considerada y racional que se apoya en proposiciones evidentes por sí mismas.
This is a well-known objection. Atheists say, ‘The theists’ answer to the question “What is the cause for the emergence of the world?” with Allah is ignorance of causality. It is as if theists are filling in the gaps of their ignorance with such an answer. Theists emphasise this ignorant stance of theirs by appealing to ignorance, and thus use as evidence the opponent’s inability to dismantle it – nothing more. They fail to offer any proof for the evidentiary veracity of their statement.’ This rhetoric is another error on the part of atheists. Our affirmation of the existence of the Creator is not based on our inability to explain the ultimate cause of the universe, nor is it merely a blind leap of faith in which we shoved in the concept of God to solve a problem for which we have no answer. Rather, our belief is a result of a set of rational and instinctive propositions that offers this conclusion. Our belief of Allah being the cause for the existence of the universe is based on knowledge, not ignorance. As proven earlier, the universe is temporal. It is therefore either temporal with a cause behind it, or without a cause; the latter is impossible as temporal entities must have a cause. A cause would be either the temporal entity itself or something different; the former is impossible as it would have been non-existent before emergence – something that does not possess existence for itself cannot confer existence onto something else. Therefore, as it emerged from a separate cause, that cause must in itself be temporal or atemporal; if the former, this series must end at an atemporal cause, as infinite causality is impossible. Therefore, it becomes clear that our position is not merely the desire to fill in the gap left by ignorance, but is rather a considered and rational answer that relies on self-evident propositions.
Tercera objeción: ¿Por qué tanta prisa? La ciencia revelará la causa.
Third objection: Why the haste? Science will reveal the cause
Esta objeción es en realidad una combinación de una restricción excesiva de la definición de ciencia, por un lado, y una exageración de la misma, por otro. Los ateos derivan su filosofía existencial de una visión puramente material: creen únicamente en lo que dictan las ciencias empíricas y aceptan solo explicaciones materiales y naturales de los fenómenos. Por tanto, no hay lugar para ninguna explicación sobrenatural o metafísica. Basta con ver lo que dijo el ateo Scott Todd, quien expresó con claridad lo que implicaba esta postura: «Incluso si todos los datos apuntan a un diseñador inteligente, tal hipótesis queda excluida de la ciencia porque no es naturalista».202
This objection is actually a combination of a gross restriction of the definition of science on the one hand, and an exaggeration of it on the other. Atheists draw their existential philosophy from a purely material view: They have faith in only what the empirical sciences dictate, and they accept only natural material explanations for phenomena. As thus, there is no room for any supernatural or metaphysical explanation. Check what the atheist Scott Todd said – he stated in clear terms what this outlook meant: ‘Even if all the data point to an intelligent designer, such a hypothesis is excluded from science because it is not naturalistic.’202
El darwinista y ateo Richard Lewontin dijo: «Nuestra disposición a aceptar afirmaciones científicas que van contra el sentido común es la clave para comprender la verdadera lucha entre la ciencia y lo sobrenatural. Tomamos partido por la ciencia a pesar de la manifiesta absurdidad de algunas de sus construcciones, a pesar de su fracaso en cumplir muchas de sus extravagantes promesas de salud y vida, a pesar de la tolerancia de la comunidad científica hacia relatos especulativos carentes de fundamento, porque tenemos un compromiso previo, un compromiso con el materialismo. No es que los métodos y las instituciones de la ciencia nos obliguen de algún modo a aceptar una explicación material del mundo fenoménico, sino, por el contrario, que nuestra adhesión a priori a las causas materiales nos obliga a crear un aparato de investigación y un conjunto de conceptos que producen explicaciones materiales, sin importar cuán contrarias a la intuición sean, sin importar cuán desconcertantes resulten para los no iniciados. Además, el materialismo es absoluto, pues no podemos permitir que un Pie Divino entre por la puerta».203
The Darwinist and atheist Richard Lewontin said, Our willingness to accept scientific claims that are against common sense is the key to an understanding of the real struggle between science and the supernatural. We take the side of science in spite of the patent absurdity of some of its constructs, in spite of its failure to fulfil many of its extravagant promises of health and life, in spite of the tolerance of the scientific community for unsubstantiated just-so stories, because we have a prior commitment, a commitment to materialism. It is not that the methods and institutions of science somehow compel us to accept a material explanation of the phenomenal world, but, on the contrary, that we are forced by our a priori adherence to material causes to create an apparatus of investigation and a set of concepts that produce material explanations, no matter how counter-intuitive, no matter how mystifying to the uninitiated. Moreover, that materialism is absolute, for we cannot allow a Divine Foot in the door.203
Cuarta objeción: El universo no tiene causa alguna, o se causó a sí mismo
Fourth objection: The universe has no cause at all, or it caused itself
Esta idea se ha extendido recientemente en los círculos ateos. Se ha convertido en una objeción clave contra el argumento de la creación y la invención. Esta objeción sostiene que el universo es autosuficiente y no depende de un fundador, o que tiene el poder de crearse a sí mismo, o que es posible que haya surgido de la nada. Esta noción fue propuesta por Bertrand Russell en su libro Por qué no soy cristiano, y está ampliamente tratada en El gran diseño, escrito en coautoría por el famoso físico teórico Stephen Hawking y Leonard Mlodinow. Es la misma afirmación que hace el conocido ateo Lawrence Krauss en su libro Un universo surgido de la nada, en el que sostiene que el universo –a la luz de la física moderna– puede surgir de la nada sin necesidad de una entidad externa que explique ese surgimiento; más bien, el universo surge de la nada. Al comienzo de El gran diseño hay un debate sobre el tipo de preguntas que el libro pretende responder, y sobre la fuente de información que alimenta esas respuestas:
This idea has spread across atheist circles recently. It has become a key objection to the argument from creation and invention. This objection claims the universe to be self-sufficient and not dependent on a founder, or that it has the power to make itself, or that it is possible it emerged from nothing. This notion was proposed by Bertrand Russell in his book Why I Am Not a Christian, and is covered extensively in The Grand Design, co-authored by the famous theoretical physicist Stephen Hawking and Leonard Mlodinow. It is the same claim made by the famous atheist Lawrence Krauss in his book A Universe From Nothing, in which he claims that the universe – in light of modern physics – can emerge from nothing without the need for an external entity that would explain this emergence; rather, the emergence of the universe is from nothing. In the beginning of The Grand Design, there is a discussion on the type of questions that the book seeks to offer an answer to, and the source of information that feeds into these answers:
Cada uno de nosotros existe solo por un breve período de tiempo, y en ese tiempo explora apenas una pequeña parte del universo entero. Pero los seres humanos somos una especie curiosa. Nos preguntamos, buscamos respuestas. Viviendo en este vasto mundo que alternativamente es amable y cruel, y contemplando los inmensos cielos sobre nosotros, las personas siempre se han hecho multitud de preguntas: ¿Cómo podemos comprender el mundo en el que nos encontramos? ¿Cómo se comporta el universo? ¿Cuál es la naturaleza de la realidad? ¿De dónde vino todo esto? ¿Necesitó el universo un creador? La mayoría de nosotros no pasamos la mayor parte del tiempo preocupados por estas cuestiones, pero casi todos nos preocupamos por ellas en algunos momentos. Tradicionalmente, estas son preguntas de la filosofía, pero la filosofía está muerta. La filosofía no se ha mantenido al día con los desarrollos modernos de la ciencia, particularmente de la física. Los científicos se han convertido en los portadores de la antorcha del descubrimiento en nuestra búsqueda del conocimiento. El propósito de este libro es ofrecer las respuestas que sugieren los descubrimientos recientes y los avances teóricos. Estos nos conducen a una nueva imagen del universo y de nuestro lugar en él, muy distinta de la tradicional, e incluso distinta de la que podríamos haber pintado hace apenas una o dos décadas.209
Quinta objeción: Entonces, ¿quién creó a Allah?
Fifth objection: So who created Allah?
Esta es una de las objeciones ateas más famosas contra los creyentes. Es una duda racional clave contra el teísmo en el discurso ateo. Si se reflexiona sobre ella, no es más que retórica de confrontación, nada más. Todo su sistema de creencias descansa sobre la idea de que Allah no creó el mundo. Por lo tanto, su objeción «¿Entonces quién creó a Allah?» sería típica de las experiencias de los creyentes. En la mayoría de los contextos, estas son simplemente herramientas para una discusión y una objeción infructuosas.
This is one of the most famous atheist objections against believers. It is a key rational doubt against theism in atheist discourse. Upon contemplation, it is just sparring rhetoric – nothing more. Their entire belief system rests upon the notion that Allah did not create the world. Therefore, their objection ‘So who created Allah?’ would be typical of believers’ experiences. In most contexts, these are simply tools for unfruitful quarrel and objection.
Al estudiar las numerosas personalidades ateas que han existido, podemos descubrir fácilmente cuántas tuvieron esta objeción y cómo esta pregunta se apoderó de muchas mentes y las presionó. Es una de las dudas más importantes que llevaron a muchas personas a inclinarse hacia el ateísmo. John Stuart Mill, Bertrand Russell, David Hume y Stephen Hawking han afirmado que esta cuestión representa un problema para el teísmo, lo que finalmente los llevó a adoptar el ateísmo o a convencerse de él. Se señala que esta es también la cuestión central del libro The God Delusion. En casi todos los casos, esta pregunta está muy presente y en primer plano en el discurso del Nuevo Ateísmo, lo cual se puede constatar estudiando sus escritos, artículos, debates y otros materiales. Los problemas que plantea esta cuestión pueden disiparse con los siguientes puntos:
When studying the many atheist personalities that have gone by, we can easily uncover how many had this objection, and how this question took control and pressurised many minds. It is one of the most important doubts that introduced the inclination to atheism in many people. John Stuart Mill, Bertrand Russell, David Hume, and Stephen Hawking have all stated that this question represents a problem in theism, which ultimately led them to adopt, or become convinced by, atheism. It is noted that this is also the central question in the book The God Delusion. In almost every instance, this question is heavily present in, and at the forefront of, New Atheism discourse, which one can detect by studying its writings, articles, debates, and other materials. The problems brought about by this question can be dispelled by the following points:
1. Esta pregunta obviamente no es nueva. De hecho, es una cuestión bastante natural que la gente suele plantearse. En última instancia, es una de las sugerencias malvadas de Satanás, y se basa en una premisa enormemente errónea. 2. Esta pregunta se basa en un error propagado por el discurso ateo. Constituye un grave malentendido de la naturaleza precisa de la evidencia racional de la fe que ofrecen los teístas. La pregunta contiene la siguiente concepción del argumento de la creación e invención para sustentar la existencia de Allah:
El argumento de la contingencia se mencionó junto con el argumento de la temporalidad, ya que comparten temas comunes y son mutuamente similares. Aunque ambos llevan a la misma conclusión, en realidad son dos pruebas distintas.
122 The argument from contingency was mentioned alongside the argument from temporality, as they have common themes and are mutually similar. Though they lead to the same outcome, they are actually two separate proofs.
Nota del traductor: A diferencia de su abuelo, que también era conocido como Ibn Rushd.
123 Translator’s note: As opposed to his grandfather, who was also known as Ibn Rushd.
124 Al-Ḥajj, 73.
124 Al-Ḥajj, 73.
125 Habría sido más preciso decir «la entidad existente inventada», como se deduce claramente del contexto.
125 It would have been more accurate to say, ‘the invented existing entity’, as is clear from the context.
126 Al-Kashf ʿan Manāhij al-Adillah, p. 119. 127 Al-Ṭūr, 35.
126 Al-Kashf ʿan Manāhij al-Adillah, p. 119. 127 Al-Ṭūr, 35.
128 Maryam, 67.
128 Maryam, 67.
129 Maryam, 9.
129 Maryam, 9.
130 Dar' Ta'āruḍ al-'Aql wa al-Naql, 7/219. Véase también Sharḥ al-'Aqīdah al-Aṣbahāniyyah, p. 51.
130 Dar’ Taʿāruḍ al-ʿAql wa al-Naql, 7/219. See also Sharḥ al-ʿAqīdah al-Aṣbahāniyyah, p. 51.
131 Al-Dhāriyāt, 21.
131 Al-Dhāriyāt, 21.
Dar' Taʿāruḍ al-ʿAql wa al-Naql, 3/123.
132 Dar’ Taʿāruḍ al-ʿAql wa al-Naql, 3/123.
133 Al-Ṭūr, 35.
133 Al-Ṭūr, 35.
134 Tafsīr Ibn Kathīr, 7/437.
134 Tafsīr Ibn Kathīr, 7/437.
135 Al-Ṭūr, 35.
135 Al-Ṭūr, 35.
136 Al-Ṭūr, 36.
136 Al-Ṭūr, 36.