El sistema político islámico
The Islamic Political System
La manera en que Occidente abordó este asunto quizás causó el mayor daño a la Ummah musulmana, porque atacó precisamente el mecanismo que pone en práctica el sistema islámico.
The manner in which the West addressed this issue perhaps inflicted the greatest damage upon the Muslim Ummah because it struck at the very mechanism which implements the Islamic system.
Durante la Edad Media, las naciones occidentales sufrieron enormemente a causa de los sistemas teocráticos que se les impusieron. Como resultado de la opresión que vivió Occidente, estalló una severa reacción que llevó a algunos grupos a negar la religión por completo. Para resolver este enfrentamiento, Occidente formuló una solución de compromiso que separó el Din de los asuntos de la vida, y esta solución se convirtió en la base secular de las sociedades capitalistas occidentales. Con la separación de la Iglesia y el Estado y la posterior adopción del capitalismo, Europa entró en una fase de progreso acelerado. Así, la idea de que la religión y la política no pueden coexistir, y de que mezclar ambas es sinónimo de atraso y decadencia, se convirtió en una piedra angular del pensamiento político occidental.
During the Middle Ages, the Western nations suffered tremendously as a result of the theocratic systems imposed upon them. A severe backlash erupted as a result of the oppression that the West experienced, which caused some groups to deny religion altogether. In order to resolve this confrontation, the West formulated a compromise solution which separated the Deen from the life affairs, and this solution became the Secular basis of Western Capitalist societies. With the separation of Church and State and the subsequent adoption of Capitalism, Europe entered a phase of rapid progress. Thus, the notion that religion and politics cannot coexist and that mixing the two is synonymous with backwardness and decline became a cornerstone in Western political thought.
Occidente exportó esta noción a los musulmanes y los engañó con gran habilidad, haciéndoles creer que la experiencia histórica que Occidente había vivido era universal y se aplicaba a toda religión o Din, incluido el Islam. Como resultado, los musulmanes comenzaron a ver la política islámica con la misma óptica con que Occidente veía la política mezclada con el Din: como una mezcla letal. Y así como Occidente atribuyó su decadencia a la mezcla de religión y política, los musulmanes comenzaron a atribuir su propia decadencia a la aplicación directa del Islam en los asuntos de la vida.
The West exported this notion to the Muslims and brilliantly deceived the Muslims into thinking that the historical experiences which the West encountered was a universal one which applied to every religion or Deen, including Islam. As a result, the Muslims began to view Islamic politics in the same light as the West viewed politics mixed with the Deen as a lethal cocktail. And just as the West perceived their decline as the result of mixing religion with politics, the Muslims began to perceive their own decline as the direct result of implementing Islam in the life affairs.
Un problema de este tipo podría haberse aliviado fácilmente si los musulmanes hubieran comprendido que las experiencias de Occidente eran propias de Occidente y surgían de ciertos factores, tales como: la incapacidad de la doctrina cristiana para atender los asuntos de la vida, debido a que la doctrina original se había mezclado con ideas humanas e innovaciones; el hecho de que los caprichos y las opiniones del clero, y no la propia doctrina cristiana, se utilizaban como base para gobernar; y la incorrección de la manera en que los europeos intentaron resolver su dilema intelectual, lo que produjo una solución errónea que inherentemente se contradecía a sí misma. Ninguno de estos factores puede generalizarse al mundo musulmán, porque el texto islámico está demostrado como correcto y nunca fue adulterado, lo que hizo que el Islam fuera capaz de atender los asuntos de la vida en cualquier tiempo y lugar. Y el Islam, a diferencia de la doctrina cristiana existente en Europa en aquella época, es intelectualmente concluyente y dirige al ser humano a construir su 'Aqeedah sobre la base del método intelectual. Además, la 'Aqeedah islámica es integral en su naturaleza, y de ella emana un sistema de vida integral. Por tanto, nunca hubo conflicto entre la realidad deducida por el intelecto y la 'Aqeedah islámica. Y el sistema islámico atiende todos los aspectos de la vida, sin dejar ningún aspecto de los asuntos de la vida sin respuesta. Debido a estas características propias de la 'Aqeedah islámica, los musulmanes nunca tuvieron una "Edad Oscura" como la que vivió Occidente. La decadencia que atravesaban los musulmanes fue el resultado de una mala comprensión del Islam, producto de la acumulación de varios factores, ninguno de los cuales guardaba relación alguna con los factores que contribuyeron a la Edad Oscura europea. Sin embargo, Occidente se aprovechó de la decadencia de los musulmanes y de su confusión intelectual, induciéndolos a creer que la presencia del Islam en el ámbito político fue la causa central de su declive. Como resultado, los musulmanes se desviaron al percibir su declive, así como el asunto del renacimiento, tomando a Occidente como modelo, lo que los llevó a exigir la separación del Islam de los asuntos de la vida y a abandonar el sistema político islámico como algo necesario para revivir a los musulmanes.
Such a problem could have been easily alleviated if the Muslims realized that the experiences of the West were specific to the West and stemmed from certain factors, such as: The inability of the Christian doctrine to address the life affairs because of the original doctrine being mixed with manmade ideas and innovations; the fact that the whims and opinions of the clergy, and not even the Christian doctrine itself, was used as a basis for rule; and the incorrectness of the manner in which the Europeans attempted to resolve their intellectual dilemma, which produced an incorrect solution that inherently contradicted itself. None of these factors could be generalized to the Muslim World because the Islamic text is proven correct and was never polluted, which made Islam capable of addressing the life affairs at any time or place. And Islam, unlike the existing Christian doctrine in Europe at the time, is intellectually conclusive and directs the human being to build his Aqeedah based on the intellectual method. Furthermore, the Islamic Aqeedah is comprehensive in its nature, and from it emanates a comprehensive system of life. Therefore, there was never a conflict between the reality deduced from the intellect and the Islamic Aqeedah. And the Islamic System addresses all aspects of life, leaving no aspect of the life affairs unanswered. Because of these attributes that were unique to the Islamic Aqeedah, the Muslims never had a "Dark Ages" which the West experienced. The decline which the Muslims were undergoing was a result of misunderstanding Islam, which resulted from the accumulation of several factors, none of which had any relation to the factors contributing to the European Dark Ages. However, the West capitalized upon the decline of the Muslims and their intellectual confusion by misleading them to believe that the presence of Islam in the political arena was the central cause of their decline. As a result, the Muslims were diverted into perceiving their decline as well as the issue of revival using the West as a model, which caused them to call for the separation of Islam from the life affairs and abandoning the Islamic political system as necessary to revive the Muslims.
Hoy en día, la separación entre el Islam y la política se ha arraigado profundamente entre los musulmanes en general y, en particular, entre los políticos e intelectuales musulmanes. Además, dos factores recientes agravan el problema. Primero, los currículos educativos impuestos por los colonialistas occidentales, a los que estuvieron expuestos los musulmanes, retrataban la historia islámica bajo el Jilafah como una era despiadada y bárbara, en la que el mundo musulmán se vio sumido en conflictos, inestabilidad y matanzas interminables inmediatamente después de la era de los Sahabah. Los Julafa' eran presentados, en su mayoría, como dictadores sedientos de sangre, preocupados por el lujo y las mujeres. Tales imágenes se implantaron con tanto éxito en la mente de los musulmanes que comenzaron a contemplar su historia con vergüenza, pensando que el Jilafah era algo que empañaba la imagen del Islam. A esto se suma, en los libros de historia, la existencia de algunos regímenes en el mundo musulmán que se proclaman islámicos, así como el comportamiento de partidos políticos musulmanes e individuos que practican la misma política sucia característica de la política occidental. Tales regímenes, aunque no son más que regímenes laicos que aplican fragmentos del Islam, presentan, no obstante, una imagen muy negativa del Islam. Debido a la incapacidad de la mayoría de los musulmanes para distinguir qué constituye un Estado islámico y los Estados existentes que se proclaman islámicos, y a su incapacidad para diferenciar entre la política practicada con base en el Islam y la "política en nombre del Islam", tales regímenes e individuos socavan aún más la confianza de los musulmanes en la capacidad del Islam para resolver los asuntos de la vida.
Today, the separation of Islam and politics has become deeply rooted among the Muslims in general and among Muslim politicians and intellectuals in particular. In addition, two recent factors compound the problem. First, the educational curricula laid down by the Western Colonialists which the Muslims were exposed to depicted the Islamic history under the Khilafah as a ruthless and barbaric era in which the Muslim world was engulfed in conflicts, instability, and endless killings immediately following the Era of the Sahabah. The Khulafaa were presented for the most part as bloodthirsty dictators preoccupied with lavishness and women. Such images were so successfully implanted in the minds of the Muslims that they began to view their history with shame, thinking that the Khilafah was something that spoiled the image of Islam. Added to the history books are the existence of some regimes in the Muslim world which claim themselves as Islamic, as well as the behavior of Muslim political parties and individuals who play the same dirty politics characteristic of Western politics. Such regimes, although they are nothing more than Secular regimes which apply fragments of Islam, nevertheless present a very negative portrayal of Islam. Because of the inability of most Muslims to distinguish between what constitutes an Islamic state and the existing states which claim themselves as Islamic, and their inability to differentiate between politics practiced based on Islam and "Politics in the name of Islam," such regimes and individuals further shatter the confidence of Muslims in Islam's ability to address the life's affairs.
Como resultado, muchos musulmanes, por desesperación y frustración, optan por el camino fácil y separan por completo el Islam de la política.
As a result, many Muslims, out of despair and frustration, take the easy path and separate Islam from politics altogether.