11. Una alteridad histórica: el papa Urbano II, las Cruzadas y el moro otrorizado
11. A Historical Othering: Pope Urban Ii, The Crusades And The Othered Moor
La percepción europea de los árabes, los musulmanes y los turcos como otros oscuros y diabólicos surgió de los enfrentamientos militares otomanos en los Balcanes y desempeñó un papel muy significativo en la creación del Otro, así como en la construcción de la autoimagen: «Estas actitudes recorren gran parte de la historia de la Iglesia, las nociones emergentes de soberanía y la cultura y autoimagen europeas, y en cierta medida fueron transmitidas a los estadounidenses».91
European perception of Arab, Muslims and Turks as dark and devilish Others emanated from Ottoman military engagements in the Balkans and played a most significant role in creating the Other, as well as in self-image making: “These attitudes thread through much of church history, emerging notions of sovereignty, and European culture and self-image, and to some degree were handed on to Americans.”91
La denigración de un pueblo conlleva una serie de propaganda. Los relatos de los peregrinos cristianos a Jerusalén revelan que, antes del siglo XII, no existía una gran narrativa que presentara a los musulmanes como enemigos, como "saqueadores de Jerusalén" y como "paganos". El escenario aún no se había preparado. Las circunstancias políticas, relacionadas con la expansión de los selyúcidas hacia Constantinopla y con la petición de ayuda que el emperador bizantino dirigió al papa Urbano II en Francia, pusieron en marcha una imagen mental, o una reimaginación, de los musulmanes como enemigos de Dios a los que había que combatir. Los cuatro relatos supervivientes del discurso de Urbano presentan cada uno una versión distinta de lo que dijo, pero la acumulación de retórica antimusulmana es innegable. Presentó una ciudad de Jerusalén amenazada por una raza "perversa" que practicaba costumbres "abominables". La propaganda cruzada, desde el discurso del papa Urbano II en Clermont en 1095 hasta las cruzadas posteriores de las décadas siguientes, produjo la imagen del musulmán como un profanador impío de los lugares sagrados cristianos, un torturador bárbaro de cristianos y un adorador de ídolos. La alteridad de los musulmanes había comenzado, y se acentuó cuando fueron colocados fuera de los límites de la sociedad civilizada normativa, como animales, lo que se ilustra en "quienes abren los vientres de aquellos a quienes eligen atormentar...", tomado del siguiente relato del discurso de Urbano:
The vilification of a people carries with it a train of propaganda. The accounts of Christian pilgrims to Jerusalem reveal that before the twelfth century, a grand narrative of Muslims as enemies, as ‘despoilers of Jerusalem’ and as ‘heathens’, did not exist. The stage had not yet been set. The political circumstances involving the Seljuqs’ encroaching into Constantinople and Byzantine requesting assistance from Pope Urban II in France, set in motion a mental imagining or re-imagining of Muslims as the enemies of God who had to be fought. The four surviving accounts of Urban’s speech each present a distinctly different version of what his speech entailed, but the build-up of anti-Muslim rhetoric is unmistakable. He presented a city of Jerusalem under threat of a ‘wicked’ race who partake in ‘abominable’ practices. Crusade propagandists from Pope Urban II’s speech in Clermont in 1095 to further crusades in subsequent decades produced the image of the Muslim as a godless defiler of Christian sanctities, as a barbaric torturer of Christians, as an idol worshipper. The Othering of the Muslims had begun and became more pronounced when Muslims were outside the bounds of normative civilised society, as animals, which is illustrated in “who cut open the navels of those whom they choose to torment...”, taken from the following account of Urban’s speech:
«Llegó un informe grave desde las tierras alrededor de Jerusalén... de que una raza absolutamente ajena a Dios... ha invadido la tierra de los cristianos... Han derribado las iglesias de Dios hasta los cimientos o las han sometido a sus propios ritos... Abren el vientre de quienes eligen atormentar... y los dejan tendidos en el suelo con todas sus entrañas fuera... ¿Qué puedo decir de la espantosa violación de las mujeres? ¿A quién corresponde vengar esto, si no a vosotros?... Tomad el camino del Santo Sepulcro, rescatad esa tierra y gobernadla vosotros mismos, pues esa tierra, como dicen las Escrituras, mana leche y miel... Tomad este camino para la remisión de vuestros pecados, con la seguridad de la gloria imperecedera del reino de los cielos.» Cuando el papa Urbano había dicho estas cosas... todos gritaron al unísono: ¡Deus vult! ¡Deus vult!, «¡Dios lo quiere! ¡Dios lo quiere!»92
“A grave report has come from the lands around Jerusalem ...that a race absolutely alien to God...has invaded the land of the Christians...They have either razed the churches of God to the ground or enslaved them to their own rites...They cut open the navels of those whom they choose to torment...them as they lie on the ground with all their entrails out.... What can I say of the appalling violation of women? On whom does the task lie of avenging this, if not on you?...Take the road to the Holy Sepulchre, rescue that land and rule over it yourselves, for that land, as scripture says, floweth with milk and honey...Take this road for the remission of your sins, assured of the unfading glory of the kingdom of heaven.’ When Pope Urban had said these things...everyone shouted in unison: Deus vult! Deus vult!, ‘God wills it! God wills it!’”92
Por lo tanto, la propaganda desempeñó un papel esencial en la preparación de las cruzadas. El discurso del papa Urbano II empleó imágenes sumamente incendiarias para provocar indignación moral, y lo que más destacó en su alocución fue la conversión de los musulmanes en "otros", al que vinculó con la idea del saqueo de los lugares sagrados cristianos. Fue lo que predicó sobre la barbarie cometida contra otros cristianos lo que llegó a informar a su audiencia sobre quiénes eran los musulmanes. Aunque no había existido una persecución sistemática de los cristianos por parte de los musulmanes de Tierra Santa, el discurso del papa Urbano II bastó para generar una respuesta masiva y apasionada ante el llamamiento.
Propaganda therefore played an essential part in the build-up to the crusades. Pope Urban II’s speech used highly inflammatory imagery to provoke moral outrage and what was most prominent in his address was the Otherising of Muslims and he connected that to the idea of despoiling of Christian sites. It was what he preached of the barbarity towards other Christians that came to inform his audience about who the Muslims were. Though there had been no systematic persecution of Christians by the Muslims of the Holy Land, Pope Urban II’s speech did enough to generate a mass passionate response to the appeal.
La barbarie desatada más tarde durante el sitio de Antioquía y la conquista de Jerusalén fue producto de una combinación de factores, entre ellos la marcha de tres años, el fervor religioso y una alteridad intransigente dirigida contra los musulmanes. Los cruzados desataron una savagery indescriptible y buscaron purgar la Ciudad Santa de los incrédulos: musulmanes y judíos.
The savagery later unleashed in the siege of Antioch and the capture of Jerusalem was a combination of factors including the three-year march, religious fervour and an uncompromising Othering levelled against the Muslims. The Crusaders unleashed an unspeakable savagery and sought to purge the Holy City of unbelievers – Muslims and Jews.
Los habitantes de la ciudad fueron decapitados, atravesados por flechas, arrojados desde las torres, torturados y quemados vivos. También se dio muerte a grupos que se habían rendido, y no se perdonó a mujeres ni a niños. Los cruzados «arrancaban a los bebés de los regazos de sus madres o de sus cunas por las plantas de los pies y los estrellaban contra las paredes o les rompían el cuello». Aquella orgía brutal de destrucción fue el resultado, en parte, de las historias, muy negativas aunque falsas, que se contaban sobre los musulmanes en Tierra Santa. Un testigo presencial dijo: «Nadie ha visto ni oído jamás una matanza semejante de paganos, pues fueron quemados en piras que parecían pirámides».93 El proceso de deshumanización explica en gran medida la cruel salvajada desatada contra civiles musulmanes desarmados. Los cruzados no habían tenido contacto con musulmanes antes del llamamiento del papa Urbano II, y la ausencia de interacciones humanas impedía, en cualquier circunstancia, una verdadera adopción de la perspectiva ajena. En la propaganda de las cruzadas, los musulmanes aparecieron como todos los estereotipos de un enemigo convertido en «el Otro».
The inhabitants of the city were beheaded, pierced by arrows, plunged from towers, tortured and burned to death. Groups who had surrendered were also put to death, and women and children were not spared. The Crusaders “seized infants by the soles of their feet from their mothers’ laps or their cradles and dashed them against walls or broke their necks”. The brutal orgy of destruction was a result, in part, of the very negative though untrue stories told about Muslims in the Holy Land. One eyewitness said, “No one has ever seen or heard of such a slaughter of the pagans, for they were burned on pyres like pyramids.”93 The process of dehumanisation goes a long way in explaining the savage cruelty unleashed onto unarmed Muslim civilians. The Crusaders had not been exposed to Muslims prior to the appeal of Pope Urban II and the void of human interactions would in any situation disallow effective perspective taking. Muslims emerged in Crusade propaganda as every stereotype of an Othered enemy.
En la Inquisición española del siglo XVI, los musulmanes eran representados como "sarracenos", "agarenos" y "bestias agarenas". En el Imperio de los Habsburgo del siglo XVI, los turcos musulmanes eran retratados como el "terrible turco" y como un enemigo infrahumano. Los españoles describían a los moros como codiciosos y sádicos. En los documentos oficiales, los moriscos eran sistemáticamente llamados "pestilencia", "plaga", "fiebre", "horda pestilente", o "bestias" o "víboras" en el "seno de España". Este era el tipo de lenguaje utilizado en textos polémicos, en textos escritos en apoyo de la expulsión de los musulmanes. Uno de ellos, un antiguo predicador en Valencia, Fonseca escribió cómo la "traición y las malas costumbres" de los moriscos se heredaban en su "sangre corrompida y en la leche de sus madres".94
In the Spanish Inquisition during the sixteenth century, Muslims were depicted as ‘Saracens’, ‘Hagarenes’ and ‘Hagarene beasts’. In the sixteenth-century Hapsburg Empire, Muslim Turks were portrayed as “terrible Turk” and as a subhuman enemy. Spaniards described the Moors as greedy and sadistic. In official documents, the Moriscos were routinely referred to as a “pestilence,” a “plague,” a “fever,” a “pestilential horde,” or “beasts” or “vipers” within the “bosom of Spain.” This was the kind of language used in polemic texts, in texts written in support of the expulsion of Muslims. One of them, a former preacher in Valencia, Fonseca wrote how the “treason and bad customs” of the Moriscos were inherited in their “corrupted blood and their mother’s milk.”94
El concepto de otredad (othering) y de deshumanización es fundamental para comprender la ideología que subyace al genocidio de musulmanes en Bosnia (1992-1995). Este concepto resulta crucial para entender la mentalidad del autor del tiroteo en la mezquita de Nueva Zelanda, Brenton Tarrant, quien perpetró el ataque terrorista de Christchurch que cobró la vida de 50 musulmanes que oraban en la mezquita Al Noor y en el Centro Islámico de Linwood en 2019. En el manifiesto de Tarrant existía un arraigado sentido de otredad hacia los musulmanes. Hay mucho que conecta al artífice del genocidio bosnio, Radovan Karadžić, con Tarrant. Radovan Karadžić era tristemente célebre por describir a los musulmanes bosnios como basura, traidores y alimañas que debían ser aniquilados. En palabras de Biljana Plavsić, la adjunta de Karadžić, "era material [serbio] genéticamente deformado el que abrazó el islam".95
The concept of Othering and dehumanisation is central to understanding the ideology behind the genocide of Muslims in Bosnia (1992-95). This concept is critical in understanding the mindset of the New Zealand mosque gunman Brenton Tarrant, who carried out the Christchurch terror attack which claimed the lives of 50 Muslims praying at the Al Noor Mosque and the Linwood Islamic Centre in 2019. There existed an entrenched sense of othering of Muslims in Tarrant’s manifesto. There is much that connects the mastermind of the Bosnian genocide, Radovan Karadžić and Tarrant. Radovan Karadžić was infamous in describing Bosnian Muslims as filth, as traitors and vermin that needed to be annihilated. In the words of Biljana Plavsić, Karadžić’s deputy, “It was [Serb] genetically deformed material that embraced Islam.”95
Los paralelismos con la deshumanización de los judíos durante el Holocausto son demasiado similares. A los musulmanes se les despojó de todo valor humano y fueron presentados como seres ajenos, inferiores y repugnantes. Esta actitud hacia sus vecinos musulmanes se transformó poco a poco. Cualquier cortesía vecinal inocente pasó a ser sospechosa; el musulmán de la escena sufrió una metamorfosis en la mente de los perpetradores serbobosnios. El proceso de deshumanización se llevó a cabo mediante un esfuerzo concertado para convertir a los musulmanes bosnios en "los otros", por parte de los sectores políticos, religiosos e intelectuales de la élite serbia, y luego se normalizó en los medios de comunicación. La propaganda polarizadora se convirtió en la moda del momento para que los medios serbios y serbobosnios convirtieran a sus víctimas en "los otros".
The parallels with the dehumanising of Jews in the Holocaust are all too similar. Muslims were stripped of all human value and rendered alien, inferior and hideous. This attitude towards their Muslim neighbours slowly transformed. Any innocent neighbourly pleasantries were now suspect, the Muslim in the frame underwent a metamorphosis in the mind of Bosnian Serb perpetrators. The process of dehumanisation was implemented through a concerted effort of Othering the Bosnian Muslims by political, religious and intellectual strands of the Serb elite, and then normalised in the media. Polarising propaganda became the flavour of the day for Serbian and Bosnian Serb media to Otherise their victims.
En uno de los casos más horripilantes, que refleja hasta qué punto el "otrerismo" (Othering) funciona como un proceso para legitimar la violencia, está el asedio de Sarajevo. La televisión estatal de Belgrado emitió una historia falsa destinada a alimentar el odio y justificar el asedio, que incluía esta frase: "Los extremistas musulmanes han inventado la forma más horrible del mundo de torturar a la gente. Anoche dieron de comer niños serbios a los leones del zoológico 'Pionirska Dolina' de la ciudad".96
In one horrifying case which reflects the extent of Othering as a process to legitimise violence is the siege of Sarajevo. The state-run Belgrade TV aired a false story intended to fuel hatred and justify the siege, including the line: “Muslim extremists have come up with the most horrifying way in the world of torturing people. Last night they fed the Serb children to the lions in the city’s ‘Pionirska Dolina’ zoo.”96
Esto fue reportado en el noticiero de la noche y fue visto por varios millones de espectadores. A los perpetradores se les hizo creer que el exterminio del pueblo musulmán era una labor necesaria exigida al Estado, y que su propia libertad y seguridad estaban comprometidas por la presencia de "invasores" musulmanes. El proceso de "otrerización" quedó completo.
This was reported on the evening news and was watched by several million viewers. The perpetrators were led to think that the annihilation of the Muslim people was necessary work demanded of the State and that their own freedom and security was compromised by the presence of Muslim “invaders”. The process of Othering was complete.
En una conversación interceptada con un allegado cercano en octubre de 1991, Karadžić dejó claro:
In an intercepted conversation with a close associate from October 1991, Karadžić made clear:
"Los musulmanes desaparecerán, ese pueblo desaparecerá de la faz de la tierra si empiezan ahora. Nuestra oferta era su única oportunidad. Estarán hasta el cuello en sangre y el pueblo musulmán [en BiH] desaparecería. En apenas un par de días, Sarajevo habrá desaparecido y habrá quinientos mil muertos; en un mes, los musulmanes serán aniquilados en BiH."97
“Muslims will disappear, that people will disappear from the face of the earth if they start now. Our offer was their only chance. They will be up to their necks in blood and the Muslim people [in BiH] would disappear. In just a couple of days, Sarajevo will be gone and there will be five hundred thousand dead, in one month Muslims will be annihilated in BiH.”97
Karadžić se pronunció en contra de una ideología de "hermandad y unidad" y de la mezcla de comunidades, y en cambio permitió que un discurso de victimismo enmarcara la respuesta serbia.
Karadžić spoke against an ideology of “brotherhood and unity” and the mixing of communities, and instead allowed a discourse of victimhood to frame the Serbian response.
Eligió ejemplos del sufrimiento serbio a manos de los otomanos y tejió una narrativa de traumatización de su propio pueblo. Procuró generar un temor a los musulmanes, un temor al Otro, que vinculó con los perpetradores serbobosnios en su genocidio. En su declaración de culpabilidad ante el TPIY, Biljana Plavsić explicó:
He picked out examples of Serb suffering at the hands of the Ottomans and wove a narrative of traumatisation of his own people. He played on generating a fear of the Muslims, a fear of the Other, which connected the Bosnia Serb perpetrators in their genocide. In Biljana Plavsić’s guilty plea before the ICTY, she explained:
«En aquel momento, me convencí con facilidad de que se trataba de una cuestión de supervivencia y autodefensa. En realidad, era algo más. Nuestra dirigencia, de la que yo formaba una parte necesaria, llevó a cabo un esfuerzo que victimizó a innumerables personas inocentes. Las explicaciones basadas en la autodefensa y la supervivencia no ofrecen ninguna justificación. Al final, se decía, incluso entre los nuestros, que en esta guerra habíamos perdido nuestra nobleza de carácter. Las preguntas obvias son: si esta verdad es hoy evidente, ¿por qué no la vi antes? Y ¿cómo pudieron nuestros líderes y quienes los siguieron cometer tales actos? La respuesta a ambas preguntas es, creo, el miedo, un miedo cegador que derivó en una obsesión, especialmente para quienes, como nosotros, teníamos la Segunda Guerra Mundial como un recuerdo vivo: que los serbios nunca más permitirían convertirse en víctimas. En esto, nosotros, en la dirigencia, violamos el deber más básico de todo ser humano, el deber de contenerse y de respetar la dignidad humana de los demás. Nos comprometimos a hacer lo que fuera necesario para prevalecer.»98
“At the time, I easily convinced myself that this was a matter of survival and self-defence. In fact, it was more. Our leadership, of which I was a necessary part, led an effort which victimised countless innocent people. Explanations of self-defence and survival offer no justification. By the end, it was said, even among our own people, that in this war we had lost our nobility of character. The obvious questions become: if this truth is now self-evident, why did I not see it earlier? And how could our leaders and those who followed have committed such acts? The answer to both questions is, I believe, fear, a blinding fear that led to an obsession, especially for those of us for whom the Second World War was a living memory, that Serbs would never again allow themselves to become victims. In this, we in the leadership violated the most basic duty of every human being, the duty to restrain oneself and to respect the human dignity of others. We were committed to do whatever was necessary to prevail.”98
Para alcanzar los objetivos de un Estado serbio al oeste del Drina, los serbios de Bosnia consideraron necesario separarse de la población musulmana, y creyeron que esto significaba el exterminio de esos musulmanes. Tal empresa no podría haberse llevado a cabo sin deshumanizar primero a la población musulmana hasta tal punto que los perpetradores ya no la vieran como seres humanos, sino como roedores que había que matar. Karadžić es responsable de haber puesto en marcha un programa estatal de deshumanización que sirve de inspiración a los nacionalistas de extrema derecha de hoy.
To achieve the goals of a Serb state west of Drina, Bosnian Serbs deemed it necessary to separate themselves from the Muslim population and they believed this meant the extermination of those Muslims. Such an undertaking could not be possible without first dehumanising the Muslim population to such an extent that perpetrators would no longer see them as human beings, but as rodents that needed to be killed. Karadžić is responsible for putting in place a state-run program of dehumanisation that serves as inspiration for far-right nationalists today.
El atacante de Christchurch, Brenton Tarrant, se inspiró mucho en el criminal de guerra condenado Radovan Karadžić. Camino a su matanza, Tarrant puso una canción nacionalista serbia en la que se glorifica a Radovan Karadzic y se le llama a dirigir a los serbios. La canción glorifica además a los combatientes serbios y pide la matanza de turcos, término que los nacionalistas serbios de línea dura usan para referirse a los musulmanes bosnios. El manifiesto de Tarrant, "The Great Replacement", describe que el motivo de su ataque era crear miedo y pide la matanza de musulmanes en Europa. Amenaza a los turcos, refiriéndose a ellos con el término deshumanizador "cucarachas": "Pero si intentan vivir en tierras europeas, en cualquier lugar al oeste del Bósforo, los mataremos y los expulsaremos de nuestras tierras como a cucarachas".99
Christchurch gunman Brenton Tarrant drew much inspiration from the convicted war criminal Radovan Karadžić. En route to his killing spree, Tarrant played a Serbian nationalist song in which Radovan Karadzic is glorified and called on to lead Serbs. The song further glorifies Serbian fighters and calls for the killing of Turks who hard-line Serb nationalists use to refer to Bosnian Muslims. Tarrant’s manifesto ‘The Great Replacement’ describes that the motive for his attack was to create fear and calls for the killing of Muslims in Europe. It threatens Turks, referring to them with the dehumanising “roaches”: “But if you attempt to live in European lands, anywhere west of the Bosphorus. We will kill you and drive you roaches from our lands.”99
Tarrant citó el discurso de la Primera Cruzada del papa Urbano II, en el que los musulmanes son presentados como bárbaros, paganos y profanadores de los santuarios de Dios. La construcción del musulmán como "el otro" que expresó el discurso de Urbano II caló hondo en su audiencia. Las acusaciones no solo eran falsas: la imagen de un Otro turco que pertenecía a una fe distinta, hablaba otra lengua y rezaba a un Dios diferente alimentó la matanza de la Primera Cruzada. La alterización de los musulmanes había comenzado, y regresa aquí con el mensaje de Tarrant "A los cristianos".
Tarrant cited Pope Urban II’s First Crusade speech in which Muslims are presented as barbarians, heathen, and despoilers of the sanctities of God. The Othering of Muslims as presented in Pope Urban II’s speech struck a chord with his audience. Not only were the allegations false, but the image of a Turkish Other who belonged to a different faith, spoke a different language and who prayed to a different God spurred the carnage of the First Crusade. The Othering of the Muslims had begun, and returns here with Tarrant’s address “To Christians”:
«Los pueblos dignos de gloria, los pueblos bendecidos por Dios Nuestro Señor, gimen y caen bajo el peso de estos ultrajes y de las más vergonzosas humillaciones. La raza de los elegidos sufre persecuciones escandalosas, y la impía raza de los sarracenos no respeta ni a las vírgenes del Señor ni a los colegios de sacerdotes. Arrollan a los débiles y a los ancianos, arrancan a los niños de los brazos de sus madres para que olviden, entre los bárbaros, el nombre de Dios. Esa nación perversa profana los hospicios… El templo del Señor es tratado como un criminal y se roban los ornamentos del santuario. ¿TE PREGUNTAS QUÉ HARÍA EL PAPA URBANO II?» Tarrant propuso además una «Europa para los europeos»:
“The people worthy of glory, the people blessed by God Our Lord, moan and fall under the weight of these outrages and most shameful humiliations. The race of the elect suffers outrageous persecutions, and the impious race of the Saracens respects neither the virgins of the Lord nor the colleges of priests. They run over the weak and the elderly, they seize the children from their mothers so that they might forget, among the barbarians, the name of God. That perverse nation profanes the hospices … The temple of the Lord is treated like a criminal and the ornaments of the sanctuary are robbed. ASK YOURSELF, WHAT WOULD POPE URBAN II DO?” Tarrant further proposed a “Europe for Europeans”:
"Los invasores deben ser expulsados del suelo europeo, sin importar de dónde vinieron ni cuándo llegaron. Gitanos, africanos, indios, turcos, semitas u otros. Si no son de nuestro pueblo, pero viven en nuestras tierras, deben ser expulsados. A dónde sean expulsados no es asunto nuestro, ni nuestra responsabilidad. Nuestras tierras no son su hogar; pueden regresar a sus propias tierras o fundar sus patrias en otro lugar. Pero no ocuparán nuestro suelo. El modo en que sean expulsados es irrelevante: pacíficamente, por la fuerza, de buena gana, violentamente o por vía diplomática. Deben ser expulsados."
“The invaders must be removed from European soil, regardless from where they came or when they came. Roma, African, Indian, Turkish, Semitic or other. If they are not of our people, but live in our lands, they must be removed. Where they are removed to is not our concern, or responsibility. Our lands are not their home, they can return to their own lands or found their homelands elsewhere. But they will not occupy our soil. How they are removed is irrelevant, peacefully, forcefully, happily, violently or diplomatically. They must be removed.
Hasta que estos intrusos no sean repatriados a las tierras de sus pueblos, Europa no tendrá una verdadera soberanía, y cualquiera, sin importar su etnia o sus creencias, podrá reclamar Europa como suya.
Until these interlopers are repatriated to their people’s lands, then Europe has no true sovereignty, and anyone, no matter their ethnicity or beliefs can call Europe their own.
¡RETIREN A LOS INVASORES, RECUPEREN EUROPA!100
REMOVE THE INVADERS, RETAKE EUROPE”100
El "espectro" del Islam: islamofobia, supremacía blanca, colonialismo e imperialismo
The ‘spectre’ Of Lslam: Islamophobia, White Supremacy, Colonialism And Imperialism
W. E. Dubois nos interpela en las primeras líneas de Las almas del pueblo negro: «¿Qué se siente al ser un problema?».101 Su pregunta cuestiona un distanciamiento emocional por el cual quien no es ni ha sido nunca un «problema» no podría comprender la autodescripción «problemática» de los muchos a quienes Dubois se refería. El 17 de julio de 2014, Eric Garner, de 43 años, murió asfixiado por una llave al cuello aplicada por un agente del Departamento de Policía de la ciudad de Nueva York, mientras repetía «No puedo respirar» al menos once veces. Garner no estaba físicamente inmóvil cuando levantó las manos, protestando por su inocencia ante los agentes de la policía de Nueva York que lo abordaron. Su postura buscaba crear espacio entre él y los agentes. Se sentía amenazado en su espacio y violentado. Los activistas trataron de «metonimizar» la muerte de este hombre de 43 años, utilizando el código simbólico de levantar las manos como declaración de inocencia, como forma de situarse en el marco de Garner y crear así, simbólicamente, un nuevo espacio. Las tres palabras pronunciadas por Garner, «No puedo respirar», encabezaron la lista de las citas más notables de 2014 según el Yale Book of Quotations.102 Pero es la primera de sus palabras, el pronombre «yo», simple pero muy evocador, el que nos atrae, a través de la consideración de una serie de tonos imaginados, hacia una toma de perspectiva con Eric Garner. Como describe Zimmer (2014): «Entonar las palabras "No puedo respirar", rodeados de miles de otras personas que hacen lo mismo, es un acto de intensa empatía y solidaridad. La empatía surge al adoptar momentáneamente la persona de Eric Garner en el instante en que la vida se le estaba ahogando. Es una especie de homenaje retórico habitar su posición como sujeto, asumiendo el pronombre "yo" y repitiendo las palabras que él repitió impotente once veces».103 Las palabras recordadas, como el canto de canciones populares de artistas fallecidos o la recitación de palabras durante los rituales de peregrinación, o durante los memoriales, contienen todas un sentido de solidaridad empática a través de la imitación.
W. E. Dubois questions us in the opening lines of Souls of Black Folk, ‘How does it feel to be a problem?’101 His question challenges an emotional disengagement whereby one who is not and has not been a ‘problem’ could not understand the ‘problematic’ self-description of the many whom Dubois was intending. On July 17 2014, 43-year-old Eric Garner was killed in a chokehold by a New York City Police Department officer, whilst having repeated “I can’t breathe” at least eleven times. Garner was not physically still when he held up his hands, protesting his innocence to the NY police officers who encountered him. His positioning was one of trying to create space between him and the officers. He felt threatened within his space and violated. Activists sought to ‘metonymise’ the 43-year-old’s killing, using the symbolic code of holding up of hands as a declaration of innocence, as a way of placing themselves in the frame of Garner and thus symbolically creating new space. The three words spoken by Garner, “I can’t breathe” topped the list of the most notable quotations of 2014 according to the Yale Book of Quotations.102 But it is the first of his words, it is the simple but highly evocative pronoun “I” which draws us, through a consideration of a range of imagined tones to a perspective-taking with Eric Garner. As Zimmer (2014) describes, “To intone the words “I can’t breathe,” surrounded by thousands of others doing the same, is an act of intense empathy and solidarity. The empathy comes from momentarily stepping into the persona of Eric Garner at that instant the life was being choked out of him. It is a kind of rhetorical tribute to inhabit his subject position, taking on the pronoun “I” and repeating the words he helplessly repeated eleven times.”103 Words reminisced, like the singing of popular songs of deceased artists or the chanting of words during pilgrimage rituals, or during memorials, all contain a sense of empathic solidarity through mimicry.
Las tragedias de Ota Benga y Emmett Till
The Tragedies Of Ota Benga And Emmett Till
Las fotografías tomadas antes y después de los linchamientos de las víctimas buscaban crear una narrativa visual retorcida: el terror y el miedo se completaban con la humillación en la muerte. En 1893, 6.000 personas asistieron a la ejecución de Charles Johnston en Swainsboro, Georgia, un acontecimiento que incluía espectáculos como atracciones secundarias. Estos linchamientos y ejecuciones se asemejan al entretenimiento teatral moderno, eventos de diversión emocionante. Las víctimas de los linchamientos eran exhibidas como atracciones de animales. Frederickson (2002), Jahoda (1999) y Santa Ana (2002) muestran que la deshumanización es una condición previa necesaria para la violencia avalada cultural o estatalmente, señalando que deshumanizar a los grupos supone excluirlos moralmente y, por tanto, aprobar y permitir tratarlos de una manera que niega su humanidad.
Pre-lynching and post-lynching pictures of victims sought to create a twisted pictorial narrative – dread and fear was altogether fulfilled with humiliation in death. 6,000 people attended the execution of Charles Johnston in Swainsboro, Georgia in 1893, an event which hosted shows as side attractions. Such lynchings and executions resemble modern theatrical entertainment, events of thrilling amusement. The victims of lynching were displayed like animal attractions. Frederickson (2002), Jahoda (1999) and Santa Ana (2002) show that dehumanization is a necessary precondition for culturally and/or state-sanctioned violence, noting that the dehumanising of groups is to morally exclude them, and thus approve and make permissible to treat then in a way that denies their humanity.
Esto se vio en la tragedia de Ota Benga. Alojado en el Zoológico del Bronx, en Nueva York, en 1906, en ocasiones junto a un orangután en la Casa de los Primates, Ota se convirtió en el espectáculo por excelencia para una población que disfrutaba "viendo" a su atracción. Multitudes se reunían para echar un vistazo al niño pigmeo. Lo encerraban tras barrotes, en una jaula, para que lo observaran fijamente, y la gente se reía, aunque él no podía comprender del todo que la gente se reía no con él, sino de él.
This was seen in the tragedy of Ota Benga. Housed at the Bronx Zoo, New York, in 1906, at times with an orangutan in the Primate House, Ota became the spectacle par excellence for a population that relished in ‘seeing’ their attraction. Swarms gathered to catch a sight of the pigmy boy. He was locked behind bars in a cage to be stared at, and people would laugh, though he could not fully understand that the people were laughing not with him but at him.
Pamela Newkirk, autora de Spectacle: The Astonishing Life of Ota Benga (Amistad, Nueva York: 2015), describe en un artículo sobre su libro cómo Ota Benga se convirtió de la noche a la mañana en una sensación con el siguiente titular del New York Times: "Bushman comparte jaula con los simios del Bronx Park". El suelo del zoológico estaba cubierto de huesos para sugerir que Ota era un caníbal, aunque la práctica de afilarse los dientes era habitual entre los hombres congoleños.
91 John Tirman, The Death of Others: The Fate of Civilians in America’s Wars (Oxford: Oxford University Press), p. 345.
91 John Tirman, The Death of Others: The Fate of Civilians in America’s Wars (Oxford: Oxford University Press), p.345.
Robert de Reims, relato del discurso de Urbano II en Clermont, tomado de L. y J.S.C. Riley-Smith, The Crusades: Idea and Reality, 1095-1274 (Londres, 1981), pp. 42-45. Para el texto completo de la crónica de Robert de Reims, véase Robert the Monk's History of the First Crusade, tr. C. Sweetenham (Aldershot, 2005).
92 Robert of Rheims, account of Urban II’s speech at Clermont, taken from L. and J.S.C. Riley-Smith, The Crusades: Idea and Reality, 1095-1274 (London, 1981), pp. 42-45. For the full text of Robert of Rheims’s chronicle, see Robert the Monk’s History of the First Crusade, tr, C. Sweetenham (Aldershot, 2005).
93 agosto. C. Krey, The First Crusade: The Accounts of Eyewitnesses and Participants, (Princeton: 1921), p. 262.
93 August. C. Krey, The First Crusade: The Accounts of Eyewitnesses and Participants, (Princeton: 1921), p. 262.
94 Matthew Carr, Blood and Faith: The Purging of Muslim Spain (The New Press, New York: 2009), p. 34.
94 Matthew Carr, Blood and Faith: The Purging of Muslim Spain (The New Press, New York: 2009), p. 34.
95 Patrick Bishop, «Se esperan hoy cargos de genocidio contra la "Dama de Hierro" de los serbios» - https://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/europe/bosnia/1314344/Genocide-charges-expected-today-for-Serbs-Iron-Lad y.html.
95 Patrick Bishop, ‘Genocide charges expected today for Serbs’ Iron Lady’ - https://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/europe/bosnia/1314344/Genocide-charges-expected-today-for-Serbs-Iron-Lad y.html.
96 Al Jazeera News, «¿Cuáles son las 10 etapas del genocidio?» - https://www.aljazeera.com/news/europe/2019/07/10-stages-genocide-190710112516344.html.
96 Al Jazeera News, ‘What are the 10 stages of genocide?’ - https://www.aljazeera.com/news/europe/2019/07/10-stages-genocide-190710112516344.html.