5. La intervención occidental en los Balcanes en la década de 1990 tuvo como objetivo ayudar a los musulmanes
5. Western intervention in the Balkans in the 1990’s was in order to help Muslims
La ofensiva de la OTAN contra Yugoslavia en 1993 fue presentada por Occidente como consecuencia de la terca negativa de Yugoslavia a aceptar cualquier plan de paz razonable, en particular su rechazo a los planes para una fuerza de seguridad internacional que implementara un plan de paz en Kosovo. La intervención de Occidente y, más tarde, la campaña de bombardeos de la OTAN se citan constantemente como prueba de que la actual "guerra contra el terror" no es una guerra contra el Islam, y de que Occidente intervendrá en todo el mundo con fines "humanitarios", ayudando a los musulmanes como supuestamente hizo en 1993. James Rubin, antiguo asistente del presidente Bill Clinton y portavoz del Departamento de Estado, defendió esta postura en 2003.
The NATO attack on Yugoslavia in 1993, was presented by the West as the consequence of Yugoslavia’s stubborn refusal to settle for any reasonable peace plan - in particular its rejection of plans for an international security force to implement a peace plan in Kosovo. Intervention by the West and then the eventual bombing campaign by NATO is continually held as evidence that the current ‘war on terror’ is not a war on Islam and that the West will intervene across the world for ‘humanitarian’ purposes, even helping Muslims as they apparently did in 1993. James Rubin former assistant to President Bill Clinton and state department spokesman advocated such a view in 2003.
Dijo: «Al invadir Irak, Estados Unidos ha dilapidado la autoridad moral acumulada durante años de promoción de los derechos humanos, de salvar a los musulmanes de la masacre en Kosovo y, aunque tardíamente, en Bosnia.
He said: ‘By invading Iraq, America has squandered the moral authority built up over years of promoting human rights, saving Muslims from slaughter in Kosovo, and belatedly in Bosnia.
En realidad, sin embargo, los objetivos geopolíticos eran muy diferentes. La inestabilidad política en los Balcanes durante la década de 1990 se vio agravada por la determinación estadounidense de reducir la influencia de Rusia en la región, aumentar la dependencia de Europa respecto de ella y conferir una nueva legitimidad a la OTAN cuando parecía cada vez más redundante tras la Guerra Fría.
In reality however the geopolitical aims were very different. The political instability in the Balkans during the 1990’s was exacerbated by American determination to reduce Russia’s influence in the region, increase Europe’s dependency upon her and confer new legitimacy to NATO when it appeared increasingly redundant after the Cold War.
Las potencias occidentales, y específicamente Estados Unidos y Gran Bretaña, trabajaron por la fragmentación de Yugoslavia, como reveló el entonces embajador de Estados Unidos en Yugoslavia, Warren Zimmerman, en enero de 1992, antes del estallido de las hostilidades: «Nuestro objetivo es la disolución de Yugoslavia en Estados independientes».8 El 18 de marzo de 1992, la UE medió en un acuerdo firmado en Lisboa entre las comunidades musulmana bosnia, croata y serbia, que dividía la república serbia en tres cantones de base étnica que actuarían como una confederación con funciones de Estado independiente. Este acuerdo fue saboteado por Estados Unidos, que instó al presidente bosnio Alija Izetbegović a dar marcha atrás en el pacto y proclamar la independencia, alegando que «esto estaba justificado por el referéndum del 1 de marzo». José Cutileiro, secretario general de la Unión Europea Occidental, confirmó: «Para ser justos, el presidente Alija Izetbegović y sus asesores fueron animados a boicotear el acuerdo y a luchar por un Estado bosnio unitario por parte de los mediadores occidentales». Esto es lo que provocó la guerra civil bosnia.
The Western powers and specifically both the US and Britain worked for the fragmentation of Yugoslavia as was revealed by the then US Ambassador to Yugoslavia Warren Zimmerman in January 1992 before the outbreak of hostilities: ‘we are aiming for a dissolution of Yugoslavia into independent states.’8 On the 18th March 1992 the EU brokered a deal in Lisbon among Bosnian Muslims, Croats and Serb communities partitioning the Serb republic into three ethnically based cantons which would act as a confederation functioning as an independent state. This agreement was sabotaged by the US which urged the Bosnian President Alija Izetbegovic to renege the deal by declaring statehood saying ‘this was justified by the referendum on March 1st.’. Jose Cutileiro, secretary general of the Western European union confirmed ‘to be fair President Alija Izethbegovic and his aids were encouraged to scupper the deal and to fight for a unitary Bosnian state by Western mediators.’ This is what caused the Bosnian civil war.
Hoy hay 11.000 soldados estacionados en Bosnia, Kosovo y Macedonia, supuestamente por la paz; sin embargo, dichas tropas han garantizado la seguridad de los intereses económicos de Estados Unidos. El antiguo congresista estadounidense Lee Hamilton comentó en el New York Times: «Hemos tomado por completo el control de los Balcanes. Los funcionarios estadounidenses ejercen funciones de gestión sobre todos los estados de la antigua Yugoslavia. Somos virtualmente el procónsul». La experta en geopolítica Karen Talbot confirmó que «la determinación de Estados Unidos y la OTAN, a cualquier precio, de ocupar Kosovo y prácticamente toda Yugoslavia, está impulsada por el atractivo de los abundantes recursos naturales. Solo Kosovo tiene los yacimientos minerales más ricos de toda Europa al oeste de Rusia». El New York Times observó que «el extenso complejo minero estatal de Trepca, la propiedad más valiosa de los Balcanes, vale al menos 5.000 millones de dólares, produce oro, plata, plomo puro, zinc y cadmio, además de decenas de millones de dólares en beneficios anuales. Kosovo también posee 17.000 millones de toneladas de reservas de carbón y, al igual que Serbia y Albania, también tiene reservas de petróleo».
Today 11,000 troops are stationed in Bosnia, Kosovo and Macedonia allegedly for peace; however such troops have ensured US economic interests are secured. Former US congressman Lee Hamilton commented in the New York Times: ‘we have completely taken over the control of the Balkans. US officials exercise managing functions over all states of the former Yugoslavia. We are virtually the pro consul.’ Karen Talbot geopolitical expert confirmed ‘the determination by the U.S and NATO, at all costs, to occupy Kosovo and virtually all of Yugoslavia, is spurred on by the enticement of abundant natural resources. Kosovo alone has the richest mineral resources in all of Europe west of Russia.’ The New York Times observed that ‘the sprawling state-owned Trepca mining complex, the most valuable piece of real estate in the Balkans, is worth at least $5 billion, producing gold, silver, pure lead, zinc, cadmium, as well as tens of millions of dollars in profits annually. Kosovo also possesses 17 billion tons of coal reserves and Kosovo (like Serbia and Albania) also has oil reserves.
El presidente Bill Clinton de entonces dejó escapar: «Si vamos a tener una relación económica sólida que incluya nuestra capacidad de vender en todo el mundo, Europa tiene que ser un socio clave… Eso es lo que significaba lo de Kosovo.
President Bill Clinton at the time let slip ‘If we are going to have a strong economic relationship that includes our ability to sell around the world, Europe has got to be a key…That‘s what the Kosovo thing was all about.
Desde que terminaron los bombardeos, se han establecido numerosas bases estadounidenses en los Balcanes. Se está construyendo una base militar en Kosovo, descrita como la mayor base extranjera de Estados Unidos construida desde la guerra de Vietnam. El dominio estadounidense sobre la OTAN significaba que la intervención de las fuerzas de la OTAN en los Balcanes garantizaría la influencia de Estados Unidos en la región. Una versión filtrada del informe del Pentágono sobre la Guía de Planificación de Defensa de 1994-1999 aconseja que Estados Unidos "debe procurar impedir el surgimiento de acuerdos de seguridad exclusivamente europeos que socaven a la OTAN... Por lo tanto, es de fundamental importancia preservar a la OTAN como el principal instrumento de defensa y seguridad occidental, así como el canal de la influencia y participación estadounidense en los asuntos de seguridad europeos.
Since the bombing has ended, numerous US bases in the Balkans have been set up. A military base is being built in Kosovo, described as the largest US foreign base built since the Vietnam War. US domination of NATO meant intervention by NATO forces in the Balkans would ensure US influence in the region. A leaked version of the Pentagon’s 1994-1999 Defense Planning Guidance report advises that the United States ‘must seek to prevent the emergence of European-only security arrangements which would undermine NATO...Therefore, it is of fundamental importance to preserve NATO as the primary instrument of Western defense and security, as well as the channel for US influence and participation in European security affairs.
Todo esto confirma que la influencia de Rusia, el petróleo del mar Caspio y la revitalización de la OTAN (para mantener la influencia de Estados Unidos) fueron los objetivos geopolíticos detrás de la intervención estadounidense y occidental.
This all confirms that the influence of Russia, the oil in the Caspian Sea and the revitalisation of NATO (to continue US influence) were the geopolitical aims behind US and Western intervention.
Las vidas de miles de personas inocentes y las de quienes fueron masacrados en Srebrenica fueron un precio que valió la pena pagar para que Estados Unidos mantuviera su dominio.
The lives of thousands of innocent people and the lives of those slaughtered in Srebrenica were a price worth paying by the US for continued US dominance.
Reference: Mitos geopolíticos - Adnan Khan