2. ¿Qué salió mal?
2. What Went Wrong?
Instrumentos financieros del capitalismo: un castillo de naipes
Capitalism’s Financial Instruments: A House of Cards
Quizás nada caracterice mejor los excesos de un sistema capitalista fuera de control que el mercado de derivados. Warren Buffett, uno de los inversores más ricos del mundo y patriarca del fondo de inversión de Berkshire Hathaway, valorado en 196 000 millones de dólares, describió célebremente los derivados como “armas financieras de destrucción masiva”. En el informe anual de Berkshire Hathaway a sus accionistas en 2002, afirmó: “A menos que los contratos de derivados estén garantizados o colateralizados, su valor final también depende de la solvencia de las contrapartes que los suscriben. Mientras tanto, antes de que un contrato se liquide, las contrapartes registran beneficios y pérdidas —a menudo de enormes cuantías— en sus cuentas de resultados corrientes, sin que cambie de manos ni un solo centavo. La gama de contratos de derivados solo está limitada por la imaginación del hombre (o, a veces, según parece, de los locos)”. Buffett hablaba por experiencia propia, tras haber comprado una pequeña compañía de seguros estadounidense que tenía en sus libros una cartera de derivados. Tras expresar su escepticismo ante su valoración aparentemente inflada, Buffett ordenó liquidar la cartera. Después de varios millones de dólares en pérdidas y de tratar con más de 670 relaciones con contrapartes (la institución situada en el otro lado de la transacción), la tarea quedó terminada.
Perhaps nothing characterises better the excesses of a capitalist system out of control than the Derivatives market. Warren Buffett one of the wealthiest investors in the world and doyen of Berkshire Hathaway’s $196 billion investment fund famously described derivatives as “financial weapons of mass destruction”. In Berkshire Hathaway's annual report to shareholders in 2002, he said, “Unless derivatives contracts are collateralized or guaranteed, their ultimate value also depends on the creditworthiness of the counterparties to them. In the meantime, though, before a contract is settled, the counterparties record profits and losses - often huge in amount - in their current earnings statements without so much as a penny changing hands. The range of derivatives contracts is limited only by the imagination of man (or sometimes, so it seems, madmen)”. Buffett was speaking from first hand experience having bought a small US Insurance company which had a derivatives portfolio on its books. After expressing scepticism over its seemingly inflated valuation, Buffett ordered the portfolio to be liquidated. After several million dollars of losses and wading through over 670 counterparty (the institution on the other side of the transaction) relationships the job was done.
El mercado de derivados ha crecido casi exponencialmente durante los últimos 10 años, y hoy se estima que su tamaño oscila entre 500 billones y 1.000 billones de dólares (un quadrillón). Una cifra que empequeñece a la economía "real", estimada en 50 billones de dólares en todo el mundo. La mayor parte del mercado de derivados no está regulada y se caracteriza por el mercado OTC (over the counter, extrabursátil), que en la práctica es gestionado por las partes contratantes de las operaciones, principalmente bancos, empresas de inversión, fondos de cobertura (hedge funds) y sus clientes, entre los que se cuentan entidades municipales, ayuntamientos, fondos de pensiones y particulares adinerados. Según el Banco de Pagos Internacionales, en diciembre de 2007 el mercado OTC tenía un valor nocional de 596 billones de dólares. Los derivados son, en esencia, instrumentos financieros cuyo valor depende del valor de los instrumentos financieros subyacentes. Son contratos que dependen del comportamiento o de la evolución de los precios de activos, en lugar de transacciones que involucran los activos reales en sí, e incluyen materias primas, acciones, hipotecas, préstamos sobre bienes inmuebles, bonos, tipos de interés, tipos de cambio o índices (índices bursátiles, índice de precios al consumo, etc.). Entre los derivados se encuentran los futuros, los forwards, las opciones y los swaps.
The derivatives market has grown almost exponentially over the past 10 years and is now estimated at between $500 trillion and $1,000 trillion (a quadrillion) in size. A level that dwarfs the “real” economy which is estimated at $50 trillion worldwide. Most of the derivatives market is un-regulated and is characterised by the OTC (over the counter) market which is effectively managed by contracting parties to the transactions, mostly banks, investment firms, hedge funds and their customers which include municipal bodies, councils, pension funds and wealthy individuals. According to the Bank for International Settlements as of December 2007 the OTC market was worth $596 trillion in notional value. Derivatives are in essence financial instruments whose value depends on the value of underlying financial instruments. They are contracts which depend on the performance or movement in prices of assets rather than transactions involving the actual assets themselves, and include commodities, equities, mortgages, real estate loans, bonds, interest rates, exchange rates, or indices (stock market indexes, consumer price index, etc.). Derivatives include futures, forwards, options and swaps.
La principal utilidad que se da a los derivados y que más se publicita es la reducción del riesgo. Sin embargo, debido a la naturaleza de los derivados desarrollados y a su desconexión de la economía real, a su enorme volumen, y al hecho de que son mantenidos por una gran multitud de instituciones mediante complejas relaciones de contraparte, resulta cuestionable si están logrando algo más que un medio muy refinado para apostar a una escala simplemente catastrófica. Para ampliar el detalle de estas transacciones, en el Apéndice de este trabajo se presentan tres formas populares de derivados: los CDO, los Credit Default Swaps y los Currency Swaps.
The main publicised use for derivatives is to reduce risk. But in fact due to the nature of the derivatives developed and their disconnect from the real world, their sheer scale, and the fact that they are held by such a multitude of institutions via complex counterparty relations, it is questionable as to whether they are achieving anything other than a highly tuned means to gamble on a simply catastrophic scale. To amplify on to the detail of these transactions three popular forms of derivatives; CDOs, Credit Default Swaps and Currency Swaps are presented in the Appendix of this paper.