5.6 Contabilizar el éxito y el fracaso
5.6 Accounting For Success And Failure
Junto con el fuerte aumento del crédito en este último período, hemos visto un deterioro en las normas contables que ha contribuido a la incertidumbre y a la falta de confianza en el sistema en general. Paralelamente al crecimiento del crédito, se ha producido un aumento del registro "fuera de balance" de activos y pasivos, muchos de ellos derivados. Esto ha permitido mantener activos y pasivos de riesgo al margen de la mirada de inversores y reguladores por igual. La magnitud de esto pudo verse en Citigroup, el banco más grande del mundo, rescatado recientemente, que a junio de 2008 tenía 1,2 billones de dólares en posiciones fuera de balance. Pauline Wallace, socia de PriceWaterhouseCoopers LLP, describió con acierto esta contabilidad fuera de balance cuando dijo: "Los magos acuden a las fiestas y hacen que las cosas parezcan desaparecer. El riesgo está en alguna parte, pero nunca se sabe dónde28".
Along with the run up in credit over this past period we have seen a deterioration in accounting standards that have contributed to uncertainty and a lack of confidence in the system in general. Mirroring the growth in credit has been a growth in “off-balance sheet” recording of assets and liabilities, many of which are derivatives. This has enabled the holding of risky assets and liabilities beyond the gaze of investors and regulators alike. The extent of this could be seen in the recently bailed out Citigroup, the largest bank in the world, which as of June 2008 had 1.2 Trillion dollars of off-balance sheet holdings. Pauline Wallace, a partner at PriceWaterhouseCoopers LLP accurately portrayed this off-balance sheet accounting when she said: “Magicians come to parties, and they make things seem to disappear. The risk is somewhere, but you never knew where28”.
Los activos y pasivos fuera de balance incluyen futuros, contratos a plazo y ciertos compromisos de préstamo. Si bien la ley islámica prohíbe de forma tajante la celebración de muchos de estos contratos, ocultarlos de manera efectiva constituye un doble problema, pues contraviene el requisito de transparencia en la contabilización de todos los activos y pasivos. Al igual que en los mercados occidentales, la sociedad islámica concede una enorme importancia a la presentación de estados financieros oportunos y precisos, para la regulación de las prácticas empresariales y la información sobre los beneficios y la situación financiera. La ley islámica exige que las cuentas de las empresas se preparen periódicamente, y que la distribución de los beneficios entre los inversores se base en la presentación exacta de dichas cuentas. No registrar ningún activo o pasivo en los estados financieros simplemente no está permitido. Además de los rescates gubernamentales, los prestamistas estadounidenses en apuros también buscan ahora la suspensión de las normas contables de "valoración a precios de mercado" como medio de salvación. Estas normas obligan a las instituciones a valorar sus activos hipotecarios según el precio negociado más reciente. Sin embargo, la reciente flexibilización de estas normas no hará desaparecer las pérdidas. Más bien, permitirá a los prestamistas fingir que las pérdidas no existen, en detrimento de quienes invierten en estas empresas y de la confianza en el sistema. Los bancos podrán ahora aparentar que sus activos hipotecarios tienen mayor valor y que sus balances están bien capitalizados. No necesitarían captar más capital para financiar nuevos préstamos. Pero, al igual que una persona sin sensibilidad al dolor corre el riesgo de sufrir una lesión catastrófica, tal medida en realidad anima a las instituciones financieras a asumir mayores riesgos, lo que, al final, producirá más quiebras y mayores pérdidas.
Off-balance sheet holdings include futures, forwards and certain loan commitments – whilst Islamic law forbids outright the entering into many of these contracts, the effective hiding of them is doubly a problem as it runs counter to the requirement for transparency of accounting for all assets and liabilities. Like western markets Islamic society places enormous importance on the provision of timely and accurate financial statements for the regulation of company practice and reporting of earnings and financial position. Islamic law mandates that company accounts be prepared regularly and the distribution of earnings amongst investors is based upon the accurate provision of same. The non recording of any assets or liabilities in the financial statements is simply not allowed. In addition to the government bailouts, distressed US lenders are also now looking to the suspension of “mark to market” accounting rules as a means of salvation. These rules require institutions to value their mortgage assets according to the most recently traded price. However, the recent relaxing of these rules will not make the losses go away. Rather it will simply allow lenders to pretend that the losses do not exist to the expense of anyone investing in these companies and confidence in the system. Banks can now pretend that their mortgage assets for example have greater value, and that their balance sheets are well capitalised. They would not need to raise more capital in order to fund new loans. But, just as a person with no sensitivity to pain runs the risk of catastrophic injury, such a move actually encourages financial institutions to take greater risks, which, in the end, will produce more bankruptcies and greater losses.
En lugar de dejar que las corporaciones dicten a los reguladores cómo deben aplicarse o no las normas contables, la ley islámica (Shariah) exige la aplicación coherente de los valores de mercado para determinar la situación financiera. Los inversores que entran o salen de una empresa no pueden hacerlo sobre la base de la "valoración según modelo" (mark to model) u otras estimaciones de lo que quienes cobran bonificaciones ligadas al valor más alto desean incluir. Existe demasiada influencia de las élites corporativas occidentales en la política gubernamental, algo que no puede darse en el Islam, pues con la elección de un nuevo Califa, la estructura, la constitución y las leyes contables de la empresa no pueden cambiarse. Los continuos ajustes en las leyes societarias exponen los fallos inherentes a un sistema que no es apto para su propósito y que carece de la verdadera transparencia que los inversores desean.
Rather than letting corporations dictate to regulators how accounting standards should or should not be applied, the Shariah law requires consistent application of market values in determining financial position. Investors joining or leaving a company cannot do so on the basis of “mark to model” or other estimates of what those whose bonus is dependant on the highest value, want to include. There is too much influence on government policy from corporate elites in the West, a matter that cannot arise in Islam as with the election of a new Caliph, the company structure, formation and accounting laws cannot be changed. The constant tinkering with the corporate laws expose the inherent failures of a system that is not fit for purpose and lacks the true transparency investors crave.
28 Greenspan Slept as Off-Books Debt Escaped Scrutiny (Update1), 30 de octubre de 2008, Bloomberg News, http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20601170&refer=home&sid=aYJZOB_gZi0I
28 Greenspan Slept as Off-Books Debt Escaped Scrutiny (Update1) , 30 October 2008, Bloomberg News, http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20601170&refer=home&sid=aYJZOB_gZi0I