7.1 Obligaciones de Deuda Garantizadas (CDO)
7.1 Collateralised Debt Obligations (cdo’s)
Las obligaciones de deuda colateralizada (CDO, por sus siglas en inglés) son un producto de crédito estructurado y respaldado por activos que no está regulado. Los CDO se construyen a partir de una cartera de activos de renta fija. Estos activos se dividen en distintos tramos según el valor que el emisor asigna a los activos: tramos senior (calificados AAA), tramos mezzanine (de AA a BB) y tramos de capital (sin calificación). Las pérdidas se aplican en orden inverso a la antigüedad, por lo que los tramos junior ofrecen cupones (tipos de interés) más altos para compensar el mayor riesgo de impago. Los CDO alcanzaron fama infame a raíz del colapso de las hipotecas subprime iniciado en Estados Unidos a mediados de 2007. Algunos atribuyen los problemas financieros de la crisis crediticia de 2007-2008 a la complejidad de los productos CDO y al fallo de los modelos de riesgo y recuperación utilizados por las agencias de calificación crediticia para valorar con precisión estos productos. Algunas instituciones que compraban CDO carecían de la competencia necesaria para supervisar el comportamiento crediticio y/o estimar los flujos de caja esperados. Por otro lado, algunos académicos sostienen que, como estos productos no tienen un precio fijado por un mercado abierto, el riesgo asociado a los valores no se refleja en su coste y no indica la magnitud del riesgo para los posibles compradores31.
Collateralized debt obligations (CDOs) are an unregulated asset-backed and structured credit product. CDOs are constructed from a portfolio of fixed-income assets. These assets are divided into different tranches according to the value placed on the assets by the issuer: senior tranches (rated AAA), mezzanine tranches (AA to BB), and equity tranches (unrated). Losses are applied in reverse order of seniority and so junior tranches offer higher coupons (interest rates) to compensate for the added default risk. CDOs have risen to infamy on the back of the sub prime mortgage melt down led from the US since mid 2007. Some blame the financial woes of the 2007-2008 credit crunch on the complexity of CDO products, and the failure of risk and recovery models used by credit rating agencies to accurately value these products. Some institutions buying CDOs lacked the competency to monitor credit performance and/or estimate expected cash flows. On the other hand, some academics maintain that because the products are not priced by an open market, the risk associated with the securities is not priced into its cost and is not indicative of the extent of the risk to potential purchasers31.
Como los CDO se valoran según el método de valor de mercado (mark to market), en el que los títulos se registran en los balances a su precio de mercado actual, esto, junto con la parálisis en los mercados de crédito y el colapso de la liquidez en estos productos, provocó importantes depreciaciones contables en 2007. Además, se produjo una pérdida considerable de confianza en la validez del proceso que utilizaban las agencias de calificación para asignar calificaciones crediticias a los tramos de los CDO, y esta pérdida de confianza se ha mantenido durante 2008. La firma de investigación Celent estimó que el tamaño del mercado global de CDO se aproximaba a los 2 billones de dólares a finales de 2006. Los CDO varían en estructura y en sus activos subyacentes, pero el principio básico es el mismo. Esencialmente, un CDO es un título construido para contener activos como garantía y para vender paquetes de flujos de caja de esos activos a los inversores. Es un medio para titulizar deudas. Ante la creciente demanda de CDO y de otras inversiones en valores de alto rendimiento, los bancos vieron una oportunidad para empaquetar en un único vehículo hipotecas subprime junto con hipotecas de mayor calidad y otras deudas. Un inversor en CDO toma una posición en una entidad que tiene un riesgo y una rentabilidad definidos, y no directamente en los activos subyacentes (por ejemplo, la hipoteca). Por lo tanto, la inversión depende de la calidad de las métricas y de los supuestos utilizados para definir el riesgo y la rentabilidad de los tramos. Se ha demostrado que muchos CDO estaban irremediablemente sobrevalorados, a la luz de la mala calidad de las hipotecas subyacentes incluidas en muchos de ellos y del auge de la burbuja inmobiliaria estadounidense y de la posterior caída de los precios.
As CDO products should be valued on a mark to market basis (where securities are marked in balance sheets at current market price), this coupled with the paralysis in the credit markets and the collapse of liquidity in these products led to substantial write-downs in 2007. Additionally a major loss of confidence has occurred in the validity of the process used by ratings agencies to assign credit ratings to CDO tranches and this loss of confidence has persisted through 2008. Research firm Celent estimated the size of the CDO global market at close to $2 trillion by the end of 2006. CDOs vary in structure and their underlying assets, but the basic principle is the same. Essentially a CDO is a security constructed to hold assets as collateral and to sell packages of cash flows from those assets to investors. It is a means to securitise debts. With growing demand for CDOs and other high yielding securities investment, banks saw an opportunity to package up sub prime mortgages together with higher grade mortgages and other debts into one vehicle. A CDO investor takes a position in an entity that has a defined risk and reward, not directly in the underlying assets (eg the mortgage). Therefore, the investment is dependent on the quality of the metrics and assumptions used for defining the risk and reward of the tranches. Many CDOs have been proven to be hopelessly overvalued in light of the poor quality of underlying mortgages included in many of them and in light of the US housing bubble, and subsequent price slide.
Los emisores de CDO, normalmente los bancos de inversión, obtienen comisiones en el momento de la emisión y comisiones de gestión a lo largo de la vida del CDO. Los inversores han estado a menudo muy apalancados mediante préstamos para beneficiarse del diferencial positivo entre los altos rendimientos de los tramos de los CDO y su coste de endeudamiento.
CDO issuers, usually the investment banks, earn commissions at time of issue and management fees over the life of the CDO. Investors have often been highly leveraged using loans to benefit from the positive spread between the high returns on tranches of CDOs and their cost of borrowing.
Muchas instituciones se volvieron excesivamente apalancadas en la búsqueda de altos rendimientos. Un ejemplo sencillo lo demuestra. Un banco con un capital de 1 millón de dólares pediría prestados 29 millones de dólares para luego comprar 30 millones de dólares de un producto estructurado, como un CDO, por ejemplo respaldado por deuda hipotecaria. Los pagos de intereses del CDO de 30 millones de dólares son mucho mayores que el costo del préstamo de los 29 millones. El veinte por ciento (6 millones de dólares) de las hipotecas entra en mora, con una tasa de recuperación baja, digamos dos tercios, o 4 millones de dólares. Esto deja una pérdida de capital de 2 millones de dólares, que elimina por completo el capital original de 1 millón y deja una pérdida neta de 1 millón (un capital de menos 1 millón, activos de 28 millones que siguen cayendo y pasivos de 29 millones). Cuando este ejemplo se traslada a la realidad, pero en miles de millones de dólares, puede apreciarse la magnitud del problema. Con la combinación de endeudamiento (apalancamiento) y la severa caída del mercado inmobiliario, las pérdidas en estos productos han sido catastróficas. Incluso los tramos de deuda de mayor calidad han sufrido pérdidas significativas. El ahora desaparecido Bear Stearns, que en ese momento era la quinta mayor firma de valores de Estados Unidos, declaró el 18 de julio de 2007 que los inversores en sus dos fondos de cobertura fracasados recuperarán poco o nada de dinero tras los "descensos sin precedentes" en el valor de los valores utilizados para apostar por hipotecas subprime.
Many institutions became vastly over-leveraged in the seeking of high returns. A simple example demonstrates this. A bank with $1 million of capital would borrow $29 million to then buy $30 million of structured product like a CDO, for example written over mortgage debt. The interest payments on the CDO of $30 million are much higher than the cost of borrowing on the $29 million. Twenty percent ($6 million) of the mortgages go into default, with a poor recovery rate (say 2 thirds or $4 million). This leaves a capital loss of $2 million which wipes out completely the original $1 million of capital and leaves a net loss of $1 million (capital of minus $1 million, assets of $28 million which are falling, and liabilities of $29 million). When the above example becomes real, but is in billions of dollars then the scale of the problem can be felt. With the mix of borrowings (leveraging) and now severe housing market downturn, the losses have been catastrophic on these products. And even the higher quality tranches of debt have suffered significant losses. The now defunct Bear Stearns, which at the time was the fifth-largest U.S. securities firm, said on July 18, 2007 that investors in its two failed hedge funds will get little if any money back after “unprecedented declines” in the value of securities used to bet on subprime mortgages.
31 Credit Crisis Interview: Susan Wachter on Securitizations and Deregulation, http://knowledge.wharton.upenn.edu/article.cfm?articleid=1993
31 Credit Crisis Interview: Susan Wachter on Securitizations and Deregulation, http://knowledge.wharton.upenn.edu/article.cfm?articleid=1993