4.4 Sistema próspero o absurdo
4.4 Prosperous Or Preposterous System
En cuanto a si el modelo vigente es próspero o absurdo, conviene citar a Kennedy: «El dinero no solo facilita el intercambio de bienes y servicios, sino que también puede obstaculizarlo cuando se mantiene en manos de quienes tienen más de lo que necesitan. Así crea una especie de peaje privado en el que quienes tienen menos de lo que necesitan pagan una tarifa a quienes tienen más dinero del que necesitan. Esto no es en modo alguno un “trato justo”. De hecho, nuestros sistemas monetarios actuales podrían calificarse de “inconstitucionales” en la mayoría de las naciones democráticas» 13.
As for whether the prevailing model is prosperous or preposterous, it is apt to quote Kennedy: “Money does not only help the exchange of goods and services but can also hinder the exchange of goods and services by being kept in the hands of those who have more than they need. Thus it creates a private tollgate where those who have less than they need pay a fee to those who have more money than they need. This is by no means a “fair deal”. In fact, our present monetary systems could be termed “unconstitutional” in most democratic nations” 13.
El gobierno cubre sus gastos y promueve el crecimiento de las grandes corporaciones (lo cual rara vez llega a permear hasta el ciudadano común) por varios medios. La consiguiente crisis financiera se cubre mediante un complejo conjunto de impuestos que abarca casi todos los aspectos de la vida: impuestos sobre la renta, impuestos sobre los servicios públicos y gravámenes encubiertos, inflación, rescates financieros, subsidios, recortes en las pensiones y en las prestaciones sociales, sin mencionar los esfuerzos por liberalizar el comercio en los países en desarrollo. No es de extrañar que el sistema económico capitalista esté jalonado de crisis, guerras y revoluciones.
The government covers its expenditure and promotes growth of the corporations (which rarely trickles down to the common man) by several means. The resulting bust is covered by a complex set of taxes which covers almost every aspect of life: income taxes, utility taxes and stealth taxes, inflation, bail outs, subsidies, pension and welfare cuts and not to mention efforts to liberalise trade in developing countries. It is not surprising that the capitalist economic system is punctuated with crises, wars and revolutions.
Los auges no siempre siguen a las crisis. Tomar como ejemplo a Occidente y las crisis pasadas solo revela una parte de la historia. Una crisis de la magnitud actual ha bastado para que muchos comentaristas occidentales hablen de escenarios apocalípticos para el sistema económico capitalista. Un error futuro sería sin duda más grave; esperar un golpe tan fatal es evidentemente una necedad. Los problemas occidentales suelen exportarse mediante empresas globales, donde otros países soportan el peso del impacto. Incluso sin recurrir a tales ejemplos, la crisis asiática de 1997 es un caso claro de una crisis que no fue seguida por un auge. Antaño un tigre económico (término para referirse a las economías de mayor crecimiento en la década de 1990), Indonesia sigue lastrada por una deuda externa de 113.000 millones de dólares. Malasia intervino para evitar la crisis y se ha convertido en una potencia media relativamente exitosa, solo para ser criticada como una amenaza para el capitalismo y el libre mercado.
Booms will not always follow busts. Taking the west and the past crises as an example, only reveals part of the story. A crisis of the current magnitude has sufficed for many western commentators to discuss apocalyptic scenarios for the capitalist economic system. A future mistake would certainly be more severe; awaiting such a fatal blow is patently foolish. Western problems are often exported via global ventures, where other countries absorb the brunt. Even without resorting to such examples, the 1997 Asian crisis stands as a clear example of a bust gone without a subsequent boom. Once a tiger economy (a term for the fastest growing economies in the 1990s) Indonesia continues to reel with $113bn of external debt. Malaysia intervened to prevent the bust and has emerged as a relatively successful middle power, only to be criticised as a threat to capitalism and the free market14.
Los Estados Unidos presentan déficits escandalosos de más de dos tercios de su PIB (más de 10 billones de dólares de deuda federal y, si se incluyen las obligaciones no financiadas, esta cifra sube a unos 60 billones de dólares). Los propietarios extranjeros de valores del Tesoro estadounidense superan los 2,6 billones de dólares. Existe una disposición cada vez menor de los inversores extranjeros, debido a la caída prolongada del dólar, y la deuda existente está en manos, en particular, de bancos centrales de Japón, China y de países exportadores de petróleo. Los Estados Unidos enfrentan una creciente dependencia de mercados de exportación en declive para sus productos, debido a las importaciones extranjeras competitivas y a la feroz competencia en el exterior. Incluso países débiles como Kuwait se están retirando del vínculo fijo con el dólar y optan por una cesta de divisas internacionales. Los rescates de los mayores bancos están cargando aún más deuda sobre un sistema que se tambalea al borde del abismo. Además de su sistema financiero inherentemente inestable, cualquier cambio en la economía política global puede tener consecuencias graves para la salud del Estado. El sistema capitalista parece no tener corrección posible, ya que para corregirse tendría que socavarse a sí mismo.
The US displays obscene deficits of over 2/3 of its GDP (over $10 trillion of Federal debt and when unfunded obligations are included this raises it to around $60 trillion). Foreign owners of US treasury securities exceed $2.6 trillion. There is declining willingness of foreign investors due to the long term falling dollar, and the existing debt is owned in particular by Japanese, Chinese, and oil exporting central banks. The US faces increased dependency on diminishing export markets for its products due to competitive foreign imports and fierce competition overseas. Even weak countries such as Kuwait are pulling out of the dollar peg and opting for a basket of international currencies. The bailouts of the largest banks are loading further debt into a system teetering on the edge. In addition to its inherently unstable financial system, any changes in the global political economy can have serious implications for the health of the state. The capitalist system appears to be non-correctable, as it would need to undermine itself to do it.
13 Kennedy M, 1995, Interest and Inflation Free Money, Seva International, Munich.
13 Kennedy M, 1995, Interest and Inflation Free Money, Seva International, Munich.
14 Soros G, 1998, Capitalism’s last chance, Foreign Policy, December - Winter issue.
14 Soros G, 1998, Capitalism’s last chance, Foreign Policy, December - Winter issue.