1.2.2. Identificación de los factores que anulan esta purificación
1.2.2. Identification of the Factors Causing the Nullification of this Purification
La base de este capítulo son las palabras del Altísimo: «Y si estáis en estado de yanaba, purificaos»,60 y Sus palabras: «Te preguntan (¡oh, Muhammad!) acerca de la menstruación. Di: Es un padecimiento; apartaos, pues, de las mujeres durante la menstruación y no os acerquéis a ellas hasta que se hayan purificado. Y cuando se hayan purificado, id a ellas tal como Allah os ha ordenado».61
The basis of this chapter are the words of the Exalted, “And if ye are involved in jandba, purify yourself’,60 and His words, “They question thee (O Muhammad) concerning menstruation. Say: It is a suffering, so let women alone at such times and approach them not till they are cleansed. And when they have purified themselves, then go in unto them as Allah has enjoined upon you”.61
Los juristas coincidieron en la obligatoriedad de esta ablución mayor (lavado completo) derivada de dos tipos de hadath (impureza ritual). Primero, la emisión de maniyy (esto se conoce como hadath mayor) en buena salud durante el sueño, o estando despierto, tanto en el caso del varón como en el de la mujer, con la excepción de lo que se relata de al-NakhaT, quien no exigía el baño a la mujer tras un sueño húmedo. La mayoría coincidió en la semejanza de la mujer con el hombre respecto a los sueños húmedos, por la tradición establecida de Umm Salama. Ella dijo: “¡Oh Mensajero de Allah! Si una mujer ve en sueños lo que ve un hombre, ¿debe bañarse?”. Él respondió: “Sí, si encuentra humedad”. La segunda tradición, cuya autenticidad también acordaron, se refiere a la menstruación, y exige que se realice el baño cuando esta cesa. Esto se basa también en las palabras del Exaltado: “Te preguntan (oh Muhammad ﷺ) sobre la menstruación. Di: Es un padecimiento, así que apartaos de las mujeres en esos momentos y no os acerquéis a ellas hasta que se hayan purificado. Y cuando se hayan purificado, entonces acudid a ellas como Allah os ha ordenado”. Además, se basa en los relatos sobre las instrucciones del Profeta ﷺ a ^Aisha y a otras mujeres acerca del baño. Discreparon en este capítulo sobre dos cuestiones que son como principios básicos.
The jurists agreed about the obligation of this major ablution (full washing) arising from two kinds of hadath (ritual pollution). First, is the flowing of maniyy (this is known as the major hadath) in sound health during sleep, or while awake, both in the case of a male and of a female, except for what is related from al-NakhaT, who did not require bathing for a woman after a wet dream. The majority agreed about the similarity of women to men with respect to wet dreams because of the established tradition of Umm Salama. She said, “0 Messenger of Allah! If a woman sees in her sleep what a man sees, does she have to take a bath?” He replied, “Yes, if she finds moisture”. The second tradition, whose authenticity they also agreed about, relates to menstruation, and requires that bathing be performed, when it ceases. This is also based on the words of the Exalted, “They question thee (O Muhammad) concerning menstruation. Say: It is a suffering, so let women alone at such times and approach them not till they are cleansed. And when they have purified themselves, then go in unto them as Allah has enjoined upon you”. i Furthermore, it is based upon reports of the Prophet’s instructions to ^isha and other women about bathing. They differed in this chapter about two issues that are like basic principles.
1-2.2.1. Cuestión 1: Obligación de la purificación después de la cohabitación
1-2.2.1. Issue 1: Obligation of purification after cohabitation
Los Compañeros, que Allah esté complacido con ellos, discreparon sobre la obligatoriedad de la purificación tras la cohabitación. Algunos de ellos dijeron que la purificación es obligatoria tras el contacto de los genitales, independientemente de que se produzca la eyaculación. Esta es la postura sostenida por la mayoría de los juristas de las provincias, Malik y sus discípulos, al-Shafi'i y sus discípulos, y un grupo de los zahiríes. Otro grupo de los zahiríes sostuvo que la purificación solo es obligatoria en caso de coito.
The Companions, may Allah be pleased with them, disagreed about the obligation of purification following cohabitation. Some of them said that Purification is obligatory after contact of the genitals, irrespective of the occurrence of ejaculation. This is upheld by the majority of the jurists of the provinces, Malik, his disciples, al-ShafiT, his disciples, and a group of the Zahirites. Another group of the Zahirites maintained the obligation of Purification in case of coition only.
La razón de su desacuerdo sobre esta cuestión se debe al conflicto de las tradiciones pertinentes, pues existen dos tradiciones establecidas cuya autenticidad es aceptada por los especialistas en hadices. El Qadi (Ibn Rushd) dijo: «Cuando digo establecida, me refiero a una tradición recogida por al-Bujari o Muslim, o una que esté recogida por ambos». Una de ellas es la tradición de Abu Hurayra, del Profeta ﷺ, quien dijo: «Si alguien se coloca entre las cuatro partes (muslos) de una mujer, uniendo sus genitales con los de ella, el baño se vuelve obligatorio». La segunda tradición es de Uzmán, a quien se le preguntó: «¿Qué opinas del hombre que tiene relaciones con su esposa pero no eyacula?». Él respondió: «Debe realizar la ablución menor, como hace para la oración; lo escuché del Profeta ﷺ».
The reason for their disagreement over this issue stems from the conflict of relevant traditions, for there are two established traditions whose authenticity is agreed upon by the traditionists. The Qadl (Ibn Rushd) said: “When I say established, I mean by it a tradition recorded by al-BukharT or Muslim,,or one that is recorded by by both”. One of these is the tradition of Abu Hurayra from the Prophet (God’s peace and blessings be upon him), who said, “If he places himself between the four parts (thighs) of a woman, joining his genitals with hers, bathing becomes obligatory”. The second tradition is from TJthman, when it was said to him, “What do you think of the man who cohabits with his wife, but does not ejaculate?” He replied, “He is to perform (the minor) ablution like he does for prayers—I heard this from the Prophet (God’s peace and blessings be upon him)”.
Los juristas se dividieron en dos opiniones sobre estas tradiciones. La primera se basa en la abrogación, mientras que la segunda sigue lo que se acuerda en caso de conflicto cuando no es posible ni la preferencia ni la conciliación. La mayoría sostuvo que la tradición de Abu Hurayra abroga la de ʿUthmān. Su argumento se basa en lo transmitido por Ubayy ibn Kaʿb, quien dijo: «El Mensajero de Allah ﷺ concedió una dispensa en los primeros días del Islam, pero luego ordenó el baño». Lo registra Abu Dawud. Quienes sostuvieron que el conflicto entre estas dos tradiciones no puede resolverse mediante la conciliación ni por preferencia afirmaron que es necesario recurrir a lo que se acuerda, que es la obligación de la purificación por la eyaculación. La mayoría prefirió la tradición de Abu Hurayra sobre la base de la analogía, diciendo que, puesto que hay consenso en que el contacto de los genitales conlleva la pena de hadd, esto también debe ser la causa que da lugar al baño. Relataron que la analogía se deriva de la práctica de los cuatro califas. La mayoría también la prefirió con base en la tradición de ʿĀʾisha y en sus relatos del Mensajero de Allah ﷺ, según los registra Muslim.
1.2.2.2. Cuestión 2: La emisión de semen que exige la purificación
1.2.2.2. Issue 2: Seminal discharge invoking purification
Los juristas discreparon sobre la condición de la emisión seminal que da lugar a la obligación de la purificación mayor. Malik la tuvo en cuenta cuando va acompañada de placer (sensual), mientras que al-Shafi'i dijo que la mera emisión conlleva la obligación de purificarse, independientemente de que vaya acompañada de placer sensual. Su desacuerdo tiene dos razones. La primera es si el término "junub" (estar en estado de impureza ritual mayor) también es aplicable a quien se ve implicado de esta manera, aunque no sea de la forma habitual. Quienes sostuvieron que solo se aplica a quien se ha vuelto ritualmente impuro de la manera habitual no exigían la purificación tras una emisión seminal sin placer. Quienes sostuvieron que se aplica a la emisión seminal sea cual sea la forma, hacían obligatoria la purificación por ello, incluso cuando no hay placer. La segunda razón es la semejanza de la emisión sin placer con la sangre de la mujer con flujo irregular. Discreparon sobre si el flujo de tal sangre debe dar lugar a la obligación de purificarse. Lo mencionaremos en el capítulo sobre la menstruación, aunque también atañe a este tema.
The jurists differed about the condition of seminal discharge that gives rise to the obligation of the major purification. Malik took it into account when accompanied by (lustful) pleasure, while al-ShafiT said that mere emission leads to the obligation of purification, irrespective of accompanying sensual pleasure. There are two reasons for their disagreement. The first is whether the term “junub” (being in a state of major ritual pollution) is also applicable to one who is involved in this way, though not in the normal manner. Those who held that it applies only to one who has become ritually polluted in the normal manner, did not require purification upon seminal discharge unaccompanied by pleasure. Those who held that it applies to seminal discharge whatever the manner, made purification obligatory because of it, even when The second reason is the similarity of emission without pleasure with the blood of the irregularly,bleeding woman. They disagreed whether the flow of such blood should give rise to the obligation of purification. We shall mention this in the chapter on menstruation, though it pertains to this topic too.
En la escuela de Malik hay un caso tratado bajo este tema, que se refiere a una persona que siente placer por la excitación, pero que eyacula después, cuando el placer ya ha cesado (coito interrumpido). Si se ha bañado antes de esta eyaculación sin placer, se dice que debe renovar la purificación, mientras que también se dice que no necesita repetirla. La razón es que este tipo de eyaculación va acompañada de placer durante parte de la cópula, pero no después. Quienes dieron preponderancia al estado de placer dijeron que la purificación es obligatoria, mientras que quienes consideraron significativa la ausencia de placer dijeron que la purificación no es obligatoria.