4.6 Prohibición del préstamo con interés
4.6 Prohibiting Interest-Based Lending
¡Oh, los que habéis creído! Temed a Allah y renunciad a lo que quede de la usura, si sois creyentes.
O you who have believed, fear Allah and give up what remains [due to you] of interest, if you should be believers.
Y si no lo hacéis, entonces sabed que habrá guerra contra vosotros de parte de Allah y de Su Mensajero. Pero si os arrepentís, tendréis vuestro capital; no seréis injustos ni se os será hecha injusticia.212
And if you do not, then be informed of a war [against you] from Allah and His Messenger. But if you repent, you may have your principal—[thus] you do no wrong, nor are you wronged.212
Jābir ibn ‘Abdillāh informa que el Mensajero de Allah ﷺ maldijo al que consume intereses (riba), a quien los paga, a quien redacta el documento y a sus dos testigos, y dijo: «Todos son iguales [en el pecado]».213 A lo largo de la historia, y también en la actualidad, la gente ha restado importancia al peligro de la transacción que conlleva interés, especialmente cuando se realiza de común acuerdo. Sin embargo, la sabiduría del Divino trasciende nuestra corta visión y considera que participar en transacciones basadas en el interés es un pecado enorme. Hoy en día vemos de primera mano cómo los sistemas basados en el interés han arruinado naciones de manera irreparable, siendo la debacle de las economías nigeriana y jamaicana solo dos trágicos ejemplos214 de lo que ocurre cuando una parte tan considerable del presupuesto anual de una nación se destina al pago de deudas. La naturaleza perversa de conceder préstamos con interés es evidente: parece un camino para obtener fondos rápidos, pero a menudo hunde aún más a personas y países en la deuda. Coloca la mayor parte del riesgo sobre el deudor y muy poco sobre el acreedor, que «invierte» al prestar. También menosprecia la productividad y el trabajo, como argumentó Aristóteles,215 pues aquí es el dinero el que engendra dinero, no el esfuerzo ni la artesanía. Como resultado, los ricos se enriquecen constantemente mientras los pobres se empobrecen de forma continua, hasta llegar a niveles de devastación inimaginables, que a su vez se convierten en detonantes de crisis financieras y levantamientos de las clases bajas que, según advirtió Platón, han devorado históricamente a muchas naciones.
Jābir ibn ‘Abdillāh reports that the Messenger of Allah صلى الله عليه وسلم cursed the consumer of interest, its payer, its documenter, its two witnesses, and said, “They are all equal [in sin].”213 Past and present, people have downplayed the danger of an interest- bearing transaction, especially when effected by mutual consent. However, the wisdom of the Divine transcends our short-sightedness and deems engaging in interest-based transactions an enormity. Nowadays, we observe firsthand how interest-based systems have destroyed nations beyond repair, with the debacle of the Nigerian and Jamaican economies being just two tragic examples214 of what happens when such an enormous part of a nation’s annual budget is apportioned to debt repayment. The villainous nature of dispensing loans for interest is clear; it appears to be an avenue for quick funds, but it often buries people and countries further in debt. It places the bulk of the risk on the debtor and little risk on the creditor who “invests” by lending. It also disparages productivity and labor, as Aristotle argued,215 since money is what begets money here, not effort or craftsmanship. As a result, the rich steadily get richer while the poor steadily get poorer—to points of unthinkable devastation, which then become catalysts for financial meltdowns and uprisings by the underclass which have historically devoured many nations, as Plato once warned.
Por tanto, el Profeta Muhammad ﷺ prohibió obtener ganancias en el sentido mundano de los préstamos al decir: «La ganancia está condicionada a la responsabilidad (la posibilidad de pérdida)».216
Hence, the Prophet Muhammad صلى الله عليه وسلم outlawed profiting in the worldly sense from loans by saying, “Profit is contingent upon liability (the possibility of loss).”216
Además de que a los prestamistas se les prohíbe cobrar intereses sobre los préstamos, a los prestatarios también se les prohíben tales préstamos. Esto evita que los prestatarios vivan por encima de sus posibilidades, lo que mitiga su explotación por parte de los prestamistas y el daño ecológico causado por el consumismo. Si a los peligros de la usura se suman los de la especulación excesiva (gharar), que el Profeta ﷺ también prohibió,217 se tienen todos los ingredientes de una crisis económica. La crisis financiera de 2008 fue un ejemplo relativamente reciente de ello. Por esta razón, en Europa y en otros lugares está surgiendo una tendencia global que reconoce que las normativas financieras islámicas ofrecen una alternativa y un remedio refrescantes para los males económicos.218 Destacando un objetivo primordial de estas normativas, Allah dice sobre el dinero en el Corán: "…para que no se convierta en una circulación perpetua [únicamente] entre los ricos de entre vosotros".219 Otro componente de este remedio es la reducción de la concentración de la riqueza mediante el sistema de Zakat.
In addition to lenders being prohibited from charging interest on loans, borrowers are also prohibited from such loans. This prevents borrowers from living beyond their means, which mitigates their being exploited by lenders, and the ecological damage caused by consumerism. When you add to the perils of usury those of excessive speculation (gharar), which the Prophet صلى الله عليه وسلم forbade as well,217 you have all the ingredients of an economic crisis. The 2008 financial meltdown was a relatively recent example of this. For this reason, a global trend is emerging in Europe and elsewhere that recognizes that Islamic financial regulations offer a refreshing alternative and remedy for economic woes.218 Highlighting a primary objective behind these regulations, Allah says about money in the Qur’an, “…so that it will not become a perpetual circulation [solely] among the rich from among you.”219 Another component of this remedy is the lessening of wealth concentration through the Zakat system.
El Zakat es uno de los cinco pilares fundamentales del Islam; una limosna obligatoria que se debe sobre cantidades significativas de capital, por la cual el 2,5 % debe redistribuirse anualmente, principalmente entre los pobres, pero también a otras causas nobles. Por supuesto, dado que el sistema del Zakat canaliza esta riqueza directamente hacia quienes la necesitan, desaparece la preocupación, tan a menudo citada, de que los gobiernos se llenen en exceso gravando la riqueza de los ricos. Además, a diferencia de la tributación gubernamental, el sistema del Zakat enfatiza la responsabilidad personal de cada uno ante Dios; Aquel que no puede ser engañado como a menudo lo son los auditores gubernamentales por evasores creativos que trasladan sus activos fuera del país.
Zakat is one of Islam’s five foundational pillars; an obligatory charity due on significant amounts of capital, whereby 2.5% must be redistributed annually, primarily among the poor but also to other noble causes. Of course, with the Zakat system funneling this wealth directly to those in need, the oft-cited concern of governments being overfed by taxing the rich’s wealth vanishes. Also, unlike governmental taxation, the Zakat system emphasizes one’s personal accountability before God; the One who cannot be deceived the way government auditors often are by creative evaders who move their assets outside of the country.
212 El Corán 2:278-279, traducción de Saheeh International
212 The Qur’an 2:278-279, Saheeh International Translation.
213 Muslim, Ṣaḥīḥ Muslim, 3:1219 #1598.
213 Muslim, Ṣaḥīḥ Muslim, 3:1219 #1598.
214 Véase el documental: Stefanie Black, “Life and Debt [Motion Picture],” (USA:
214 See film documentary: Stefanie Black, “Life and Debt [Motion Picture],” (USA:
New Yorker Films, 2001).
New Yorker Films, 2001).
215 Aristóteles, R.F. Stalley y Ernest Barker, Politics: Oxford World's Classics (Oxford:
215 Aristotle, R.F. Stalley, and Ernest Barker, Politics: Oxford World’s Classics (Oxford:
Oxford University Press, 2009), libro 1, cap. 10, p. 29.
Oxford University Press, 2009), bk. 1, chap. 10, p. 29.
216 al-Tirmidhī, Sunan al-Tirmidhī, 2:572 #1285: autenticado por al-Tirmidhī en los comentarios.
216 al-Tirmidhī, Sunan al-Tirmidhī, 2:572 #1285: authenticated by al-Tirmidhī in the comments.
217 Muslim, Ṣaḥīḥ Muslim, 3:1153 #1513.
217 Muslim, Ṣaḥīḥ Muslim, 3:1153 #1513.
Ismail Ozsoy, "Una propuesta islámica de solución a las crisis financieras," Procedia Economics and Finance 38 (2016): 174-184.
218 Ismail Ozsoy, “An Islamic Suggestion of Solution to the Financial Crises,” Procedia Economics and Finance 38 (2016): 174-184.
219 El Corán 59:7, traducción del autor.
219 The Qur’an 59:7, author’s translation.