12.7 El Islam y el poder judicial
12.7 Islam and the Judiciary
Cabe esperar presenciar castigos espantosos en un acto público, como la amputación de la mano del ladrón o la ejecución de los asesinos. Estas son, en verdad, escenas terribles, que tendrán lugar en espacios abiertos y dejarán una huella duradera en los corazones y las mentes de la sociedad, pues la sociedad presenciará el intenso sufrimiento del delincuente.
One can expect to see some horrendous punishments in a public display, like cutting the hand of the thief, or the execution of murderers. These indeed are terrible sights, and will take place in open areas, leaving a lasting effect on the hearts and minds of the society; for society will witness the intense suffering of the criminal.
Así, en el futuro, cualquiera que siquiera piense en cometer un delito semejante lo pensará dos veces. Incluso quienes no presenciaron el hecho, en generaciones venideras, lo pensarán dos veces. De hecho, tales castigos no se aplican con frecuencia, pues por su propia naturaleza tienen un poderoso efecto disuasorio. Además, es sumamente difícil cortar la mano del ladrón, ya que las pruebas circunstanciales no son suficientes. Así, el poder judicial se asegura de que no haya condenas injustas, las cuales parecen ser cada vez más un signo de nuestros tiempos.