3.9 ¿Es la democracia mejor que el gobierno islámico?
3.9 Is Democracy Better Than Islamic Governance?
¿Es la democracia la forma ideal de gobierno? Esto es algo que los musulmanes deben pensar con mucho cuidado. Escuchamos en nuestro contexto actual que la democracia debe ser la mejor forma de gobierno, la forma de gobierno más justa, pero esta afirmación puede generar dudas en los musulmanes. ¿Por qué? Porque la democracia no es algo que se defienda explícitamente en el Corán y en la Sunnah del Profeta ﷺ.
Is democracy the ideal form of government? This is something that Muslims have to think about very carefully. We hear from our context in the modern day about how democracy is supposed to be the best form of government, the most just form of government, but this claim can create doubt for Muslims. Why? Because democracy is not something that is advocated explicitly within the Quran and the Sunnah of the Prophet صلى الله عليه وسلم.
El Profeta صلى الله عليه وسلم no estableció una democracia representativa en Medina. Los califas bien guiados no instauraron un sistema democrático con ramas de gobierno y demás. Entonces, si esta es la mejor forma de gobierno, ¿por qué no fue revelada por Allah? ¿Por qué no forma parte de la Guía Divina? ¿Cómo es posible que los seres humanos puedan teorizar y concebir una forma de gobierno mejor que la que llegó al Profeta صلى الله عليه وسلم en la revelación final? ¿Cómo abordamos este tipo de duda? Bueno, en mi opinión, debemos hacer una pregunta muy fundamental: ¿por qué hoy algunos consideran que la democracia es la mejor forma de gobierno? Si tomas cualquier clase de gobierno en la escuela primaria o en la universidad, lo que escucharás es que una de las principales características de las democracias que las hacen superiores y más justas es la noción de controles y equilibrios. ¿Qué son los controles y equilibrios? La idea es que el poder está distribuido entre las distintas ramas del gobierno, y estas tres ramas se controlan mutuamente para que ningún grupo ni individuo pueda monopolizar el poder y ejercer una autoridad sin límites ni obstáculos sobre el resto de la nación. En Estados Unidos, por ejemplo, existen la rama Ejecutiva, la Judicial y la Legislativa, es decir, básicamente el Presidente, el Congreso y el Tribunal Supremo. Estas tres ramas se controlan mutuamente, y ninguna rama por sí sola puede decidir qué leyes debe seguir el país o qué guerras deben librarse. Todas estas decisiones nacionales importantes deben tomarse teniendo en cuenta las tres ramas, y no solo una rama que decide por todos. Esto es el sistema de controles y equilibrios, y en teoría parece tener mucho sentido. En el Islam, sin embargo, también existe la noción de controles y equilibrios, pero los controles y equilibrios que encontramos en el Islam son mucho más reales y tangibles que lo que considero controles y equilibrios falsos o superficiales que se encuentran en las democracias occidentales de hoy en día. Permítame explicar a qué me refiero.
The Prophet صلى الله عليه وسلم did not establish a representational democracy in Medina. The rightly guided caliphs did not establish a kind of democratic system with branches of government and so forth. So if this is the best form of government, then why was it not revealed by Allah? Why isn’t it a part of Divine Guidance? How could it be that human beings could theorize and conceive a form of government that is better than what came to the Prophet صلى الله عليه وسلم in the final revelation? How do we address this kind of doubt? Well, we have to, in my opinion, go and ask a very fundamental question: Why do some today consider democracy the best form of government? If you take any kind of government class within grade school or college, what you will hear is that one of the main features of democracies that make them superior and more just is the notion of checks and balances. What are checks and balances? The idea is that power is distributed across different branches within the government and these three branches check each other’s power so that no one group or one individual can monopolize power and exercise unfettered, unhindered authority over the rest of the nation. In the United States, for example, you have the Executive branch, the Judicial branch, and the Legislative branch, basically the President, the Congress, and the Supreme Court. These three branches check each other’s power and one single branch alone cannot make decisions about what laws the country should follow or what wars should be fought. All of these major national decisions have to be made in light of all three branches, not just one branch making decisions for everyone. This is checks and balances, and theoretically it seems to make a lot of sense. In Islam, however, we also have this notion of checks and balances, but the checks and balances that we find in Islam are much more real and tangible than what I consider to be fake or superficial checks and balances found within Western democracies in the modern day. Let me explain what I mean by this.
Si miramos al gobierno de Estados Unidos o al de cualquier nación democrática occidental, encontramos una gran corrupción, en la que los grupos de presión y los diversos comités de acción política manipulan las ramas del gobierno en su favor. Por ejemplo, en el contexto estadounidense, las compañías de seguros de salud presionan al Congreso y al Presidente, pues intentan influir en estas ramas del gobierno con dinero para que se aprueben leyes que les beneficien económicamente. Esto es una forma de corrupción, porque estos congresistas, el presidente, los senadores, etc., se supone que representan los intereses del pueblo, pero, por el dinero, terminan representando los intereses de las corporaciones que los presionan y les pagan. Como vemos a lo largo de la historia de Estados Unidos, es muy fácil que los grupos de interés hagan presión e influyan en las distintas ramas del gobierno de esta manera, y esto tiene un efecto negativo importante. Por eso vemos tanta injusticia en la historia de Estados Unidos, por ejemplo, el genocidio de los nativos americanos, la opresión de los afroamericanos, atrocidades como los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, etc. Más recientemente, considérense las invasiones de Irak, Afganistán y Libia. Todos estos crímenes ocurrieron con las ramas del gobierno en plena coincidencia. Así, la idea de que tener tres poderes previene la injusticia o, al menos, la mitiga, queda completamente desmentida por la propia historia. Después de todo, pocas injusticias son mayores que el genocidio, y, sin embargo, democracias seculares como Estados Unidos han supervisado tales crímenes e incluso los han legislado en sus salas de poder, por acuerdo de ramas del gobierno que se controlan mutuamente.
If we look at the US government or the government of any democratic Western nation, we find great corruption, where lobbyists and different political action groups manipulate the branches of government in their favor. For example, in the US context, health insurance companies lobby the Congress and the President as they are trying to influence these branches of government with money to make laws that will benefit the insurance companies financially. This is a type of corruption because these congressmen, the president, senators, et al., are supposed to represent the interests of the people, but because of money, they end up representing the interests of the corporations that are lobbying them and paying them. It is very easy, as we see throughout US history, for interest groups to lobby and influence the different branches of government in this way, and this has a major negative effect. And this is why we see so much injustice in the history of the United States, e.g., the genocide of the Native Americans, the oppression of African Americans, atrocities like the bombings of Hiroshima and Nagasaki, etc. More recently, consider the invasions of Iraq, Afghanistan, and Libya. All of these crimes happened with the branches of government all in agreement. Thus, this idea that having three branches prevents injustice or, at least, mitigates it, is completely undermined by history itself. After all, not many injustices are greater than genocide, yet secular democracies like the US have overseen such crimes and even legislated them in their halls of power, by agreement of mutually checking branches of government.
Ahora bien, los entusiastas de la democracia podrían decir que estos ejemplos históricos no deben atribuirse a la democracia en sí, sino más bien a una "democracia que salió mal". Argumentan que la democracia, en el caso ideal, funciona; que, sí, pueden surgir todo tipo de problemas, pero que estos no son realmente esenciales a lo que es la democracia. Sostienen que, si pudiéramos alcanzar una situación ideal y simplemente implementáramos algunas leyes más contra la corrupción o quizás contra el cabildeo, entonces no tendríamos este tipo de problemas.
Now democracy enthusiasts could say that these historical examples should not be blamed on democracy itself but rather “democracy gone wrong.” They argue that democracy in the ideal case works, and, yeah, there are all kinds of problems that can crop up, but those are not really essential to what democracy is. They argue that, if we could have an ideal situation and if we just implement a few more anti-corruption laws or maybe anti-lobbying laws, then we wouldn’t have these kinds of problems.
Esta es una contraargumentación, así que, como pensadores críticos, debemos anticipar este contraargumento y dar una respuesta. Mi respuesta (y quizás puedas tener una respuesta distinta si lo piensas bien) es: No, hay un problema fundamental con la democracia, porque tenemos que preguntar: ¿en qué se basarán las leyes de una democracia?
This is a counter argument, so as critical thinkers, we have to anticipate this counter argument and give a response. My response (and maybe you can have a different response if you think about it) is: No, there is a fundamental problem here with democracy because we have to ask: What are the laws of a democracy going to be based on?
Si van a basarse en la opinión popular y en las personas que votan por representantes en el Congreso o por el Presidente, es decir, en personas que van a aplicar leyes según la opinión popular, entonces ¿quién dice que la opinión popular va a ser moral? ¿Quién dice que la opinión popular va a llegar a lo que es verdaderamente justo? ¿Por qué deberíamos asumir que una masa de personas que vota va a votar por lo que es realmente moralmente correcto? Parece más probable que la gente vote según su interés individual, quizás. ¿Y por qué esto llevaría a la moralidad o a la justicia? Cabría esperar exactamente lo contrario.
If they’re going to be based on popular opinion and people who are voting for representatives in Congress or the President, i.e., people who are going to implement laws based on popular opinion, then who says that popular opinion is going to be moral? Who says that popular opinion is going to arrive at what is truly just? Why would we assume that a mass of people voting would vote for what is actually morally correct? Seems more likely that people would vote based on individual self-interest, perhaps. And why would this lead to morality or justice? We would expect the exact opposite.
Más allá de esta cuestión, debemos reconocer también que es muy fácil manipular a una población, y lo vemos a lo largo de la historia estadounidense y incluso hoy en día. Si observamos la forma en que los medios de comunicación masivos, las redes sociales y las instituciones educativas son capaces de manipular a la sociedad en general, podemos ver que la opinión pública no es un freno para los instintos más bajos de las personas. De hecho, la opinión popular puede llevar a una nación bastante por mal camino en lo que respecta a la justicia y la moral. La verdad evidente es que la democracia no puede sustituir a la moral, y aquí es donde la religión es tan importante, y aquí es donde el Islam —como religión de la verdad, con una moral verdadera y con Allah, nuestro Creador, enviando orientación y enviando normas sobre lo correcto y lo incorrecto y sobre lo que es verdaderamente justo— es tan importante. Y esa moral es lo que realmente puede servir de freno a un gobierno. Si uno tiene un criterio, un criterio objetivo de moral, entonces puede utilizarse como un freno para identificar si un gobierno o un líder están tomando decisiones buenas o malas, justas o injustas. Tal criterio es necesario. Si no se tiene ese criterio, como ocurre en las democracias laicas modernas, entonces no puede haber control ni equilibrio. Lo que vemos hoy en Estados Unidos, por ejemplo, es que los tres poderes del Estado tendrán más o menos las mismas opiniones sobre lo que perciben como moral y justo. Siempre parece reducirse a la visión popular del bien y del mal en la sociedad en general en ese momento. No existe un criterio independiente para juzgar si esas opiniones morales son justas o injustas, correctas o incorrectas, y por eso no hay realmente un control. Aunque existan distintas ramas de gobierno, todas pueden confabularse. Pueden estar todas alineadas y no hay un criterio verdadero contra el cual medirlas y juzgarlas, y por eso es tan fácil que las democracias liberales laicas cometan atrocidades y todo tipo de crímenes que vemos a lo largo de su historia. Cuando miramos la historia islámica, vemos que no es así, porque el criterio objetivo de la moral es la ley islámica. ¿Y quiénes son los guardianes de la ley islámica y de ese criterio objetivo de la moral? Son los ulama (eruditos religiosos islámicos), y los ulama tenían mucho cuidado de no involucrarse con el sultán, el emir o el califa. Esto se debe a que se reconocía que el poder puede corromper y que, si un erudito se acerca demasiado al sultán, este puede influir negativamente en él y corromperlo para que emita dictámenes religiosos que beneficien al sultán. Así, esta es una barrera muy fuerte. Es un verdadero control, a diferencia de la fachada superficial de control que encontramos en los sistemas democráticos. Y esta distancia entre los ulama y el sultán es algo que el Profeta ﷺ menciona explícitamente en el hadiz antes citado: “Quien acuda a las puertas del gobernante será probado con la fitna. Un siervo no se acerca al gobernante sin alejarse de Allah”.7
Basándose en este hadiz y en muchos otros ejemplos de la vida del Profeta ﷺ y de sus dichos, así como en la práctica de los Califas Bien Guiados y en la opinión de la mayoría de los eruditos de la historia, los ulema llegaron a la conclusión de que debe haber una gran distancia entre el sultán y los ulema. Esto constituye un verdadero mecanismo de equilibrio y control, fundado en una moral auténtica. Es cierto que el sultán o el califa puede ser corrupto y puede manipular a la población o la economía para su provecho material, pero siempre existe el `alim (erudito) que va a denunciar ese tipo de corrupción y abuso de poder y a oponerse a él.
Based on this hadith and many other examples from the life of the Prophet صلى الله عليه وسلم and his statements as well as the practice of the Rightly Guided Caliphs and the majority of scholars of history, the ulama came to the conclusion that there needs to be a very big distance between the sultan and the ulama. This is a real check and balance based on real morality. While it is the case that the sultan or the khalifa can be corrupt and he can manipulate a population or manipulate an economy for his material gain, there is always the `alim (scholar) who is going to call that out and object to that kind of corruption and abuse of power.
Y vemos muchos ejemplos de esto en la historia islámica, donde los eruditos fueron torturados, encarcelados y, en ocasiones, incluso asesinados por oponerse al sultán. Esto es algo muy singular de la historia islámica y del gobierno islámico, y significa que dentro del pensamiento islámico no existe la noción de "separación entre Iglesia y Estado". Se esperaba que el jalifa o el sultán aplicara la ley islámica y gobernara según la ética y la jurisprudencia islámicas. Todo el sistema de gobierno se basa en eso, pero los portadores del criterio objetivo de moralidad son personas que permanecen separadas e independientes, es decir, los ulemas, que no están involucrados directamente con el sultán y, por tanto, están protegidos de la influencia corruptora del poder y del dinero. Eso es un verdadero control del poder. Es un verdadero control de la corrupción. Y es algo que no vemos en las democracias seculares.
And we see many examples of this within Islamic history where scholars were tortured, imprisoned, and sometimes even killed because they opposed the sultan. This is something that is very unique about Islamic history and Islamic governance, and it means that there is not this notion of “separation of church and state” within Islamic thought. The expectation was that the khalifa or the sultan is going to implement Islamic law, and he is going to rule according to Islamic ethics and jurisprudence. The entire system of governance is based on that, but the bearers of the objective standard of morality are people who remain separate and independent ,i.e., the ulama who are not involved directly with the sultan and, therefore, are shielded from the corrupting influence of power and money. That is a real check on power. That is a real check on corruption. And that is something that we do not see within secular democracies.
Existe un defecto fundamental en las democracias seculares, pues ¿quién dice que la opinión popular vaya a tener razón? En la mayoría de los casos, el gobierno de la turba es muy equivocado. El gobierno de la turba es muy injusto, e incluso si se imponen límites a lo que la turba puede hacer, por ejemplo mediante una Declaración de Derechos dentro de la constitución, sigue siendo un sistema de moralidad muy frágil y poco fiable sobre el que fundamentar el gobierno. Por eso vemos tantos cambios en lo que se considera correcto e incorrecto a lo largo de la historia occidental. La opinión sobre la moralidad cambia constantemente porque las opiniones populares cambian constantemente. Lo que hoy puede parecer justo y razonable podría llegar a considerarse mañana una atrocidad, y viceversa.
There is a fundamental flaw in secular democracies because who says that popular opinion is going to be right? In most cases, mob rule is very wrong. Mob rule is very unjust and even if you put limits on what the mob can do with, for example, a Bill of Rights within your constitution, that is still a very tenuous and unreliable system of morality to base governance on. And that is why we see so many changes in what is considered right and wrong within Western history. Opinion about morality is constantly shifting because popular views are constantly shifting. What might appear to be just and reasonable today might turn out to be considered an atrocity tomorrow, and vice versa.
Como musulmanes, necesitamos reconocer esto por lo que es. Debemos reconocer que tenemos un sistema mejor dentro de nuestra tradición. Sí, tenemos guerras en nuestra historia, tenemos líderes corruptos e incluso atrocidades. Pero también tenemos una moral consistente, es decir, la Sharia, que nos proporciona ese ancla que mantiene a la Ummah en el Camino Recto y nos permite comprender qué es la justicia. Y eso es una verdadera guía de Allah, una gran bendición que debemos reconocer, sin caer en un complejo de inferioridad al pensar que otros pueblos, otras naciones y sus filósofos de una determinada parte del mundo han comprendido la justicia, la moral y el gobierno mejor que Allah, el Corán y el Profeta ﷺ.
As Muslims, we need to recognize this for what it is. We need to recognize that we have a better system within our tradition. Yes, we have wars in our history, we have corrupt leaders, and even atrocities. But we also have consistent morality, i.e., the Sharia, that provides that anchor that keeps us as an Ummah on the Straight Path while understanding what is justice. And that is true guidance from Allah—a big blessing that we have to recognize while not having an inferiority complex in thinking that other people, other nations and their philosophers from a particular part of the world have understood justice and morality and government better than Allah, the Quran, and the Prophet صلى الله عليه وسلم.
7. Musnad Aḥmad 8619
7. Musnad Aḥmad 8619