7.3 El papel rector de al-Quds bajo los mamluks: la capital de la Palestina mameluca y la «ciudad sin muros» (1260‒1517)
7.3 The Leading Role Of Al-quds Under The Mamluks: The Capital Of Mamluk Palestine And The ‘city Without Walls’ (1260‒1517)
Con base en Egipto, los sultanes mamelucos mantuvieron y aceleraron muchas de las innovaciones introducidas por los ayubíes en Palestina. De hecho, los mamelucos fueron una de las dinastías musulmanas más importantes en la historia de la Palestina medieval. Alcanzaron fama y legitimidad y dejaron un impacto duradero al detener el aterrador avance mongol hacia el Cercano Oriente en la batalla de 'Ain Yalut, en Palestina, en 1260, que fue la primera vez que el ejército mongol sufrió una derrota importante, y al erradicar la presencia de los cruzados latinos en Palestina y en otros puntos de las costas palestina, libanesa y siria. Los espectaculares éxitos militares de los mamelucos en Palestina llegaron solo dos años después de que los mongoles tomaran y saquearan Bagdad, la capital del califato abasí.
Based in Egypt, the Mamluk Sultans maintained and accelerated many of the innovations ushered in by the Ayyubids in Palestine. In fact, the Mamluks were one of the most important Muslim dynasties in the history of medieval Palestine. They gained fame and legitimacy and produced lasting impact in stopping the terrifying Mongol advance into the Near East at the Battle of ‘Ain Jalut in Palestine in 1260 – which was the first time that the Mongol army had suffered a major defeat – and for eradicating the Latin Crusader presence in Palestine and elsewhere along the Palestinian, Lebanese and Syrian coasts. The Mamluk’s spectacular military successes in Palestine came only two years after the Mongol capture and sacking of Baghdad, the capital of the Abbasid Caliphate.
Aunque las dinastías militares nunca fueron revolucionarias, bajo los longevos gobernantes mamelucos al-Quds se expandió considerablemente y siguió siendo central para la provincia de Filastin, la cual fue mencionada por el historiador norteafricano Ibn Khaldun, quien, en su Muqaddimah de 1377, informó que los impuestos de la provincia de Filastin ascendían a 310.000 dinares de oro más 300.000 ratls de aceite de oliva (citado en Le Strange 1890, 2010: 45). Rosen-Ayalon describe la posición fundamental de Jerusalén en la Palestina mameluca:
Although military dynasties are never revolutionary, under the longlasting Mamluk rulers al-Quds was expanded significantly and remained central to the province of Filastin, which was mentioned by North African historian Ibn Khaldun, who, in his 1377 Muqaddimah, reported Filastin province taxes as 310,000 gold dinars plus 300,000 ratls of olive oil (cited in Le Strange 1890, 2010: 45). Rosen-Ayalon describes the pivotal position of Jerusalem in Mamluk Palestine:
No cabe duda del papel predominante de Jerusalén durante el periodo mameluco. Durante casi tres siglos, la vida se desarrolló armoniosamente en la ciudad, que se convirtió en un centro urbano de actividad variada... Jerusalén llegó a ser una ciudad de exilio a la que eran desterrados los comandantes [mamelucos] indeseables... Así, la ciudad se benefició en gran medida de su implicación personal en sus asuntos. Se transformó en una ciudad medieval organizada, dotada de todas las instalaciones, servicios y edificios públicos necesarios. Incluso hoy, la «Ciudad Vieja», Jerusalén intramuros, refleja la impronta que adquirió durante el periodo de dominio mameluco.
There can be no doubt as to the predominant role of Jerusalem during the Mamluk period. For nearly three centuries, life developed harmoniously in the city, which became an urban center of varied activity ... Jerusalem became a city of exile to which were banished undesirable [Mamluk] commanders ... Thus, the city profited from much of their personal involvement in its affairs. It was transformed into an organized medieval city, provided with all the necessary installations, services and public buildings. Even today, the ‘Old City’ – Jerusalem within the walls – reflects the stamp it acquired during the period of Mamluk domination.
La mayor parte del tejido urbano de Jerusalén intramuros data de la Edad Media, cuyos numerosos monumentos supervivientes dan testimonio de la gloria de esta ciudad medieval... Aparentemente, Jerusalén no estaba rodeada de murallas o, como mucho, solo quedaban sectores de las murallas y puertas anteriores (destruidas por los ayubíes), que proporcionaban un marco conveniente alrededor de la ciudad pacífica. (Rosen-Ayalon 1998: 518)
Most of the urban fabric of Jerusalem within the walls dates back to the Middle Ages, whose numerous surviving monuments bear witness to the glory of this medieval city ... Apparently, Jerusalem was not enclosed with walls, or, at most, only sectors of the previous walls and gates (destroyed by the Ayyubids) remained, providing a convenient frame around the peaceful city. (Rosen-Ayalon 1998: 518)
Los mamluk palestinizados (en su mayoría "desterrados"), demostrativamente devotos y altamente emprendedores de la élite de al-Quds —con ecos de Orígenes y de la élite de habla griega en Cesarea-Palestina un milenio antes— se convirtieron en una fuerza impulsora del espectacular auge y de la fenomenal expansión urbana de Jerusalén en los siglos XIII y XIV.
The Palestinised (mostly ‘exiled’), demonstratively devout Mamluk and highly enterprising elite in al-Quds – with echoes of Origen and the Greek-speaking elite in Caesarea-Palaestina a millennium earlier – became a driving force in the spectacular rise and phenomenal urban expansion of Jerusalem in the 13th and 14th centuries.
Después de los omeyas, los mamelucos tuvieron el impacto más duradero en al-Quds/Jerusalén, ciudad que, durante casi 300 años, prosperó tanto bajo el dominio mameluco. Estos últimos trajeron una estabilidad bienvenida a la región, de modo que la ciudad creció y se convirtió en una «ciudad sin muros», con la excepción de las murallas que rodeaban el Haram al-Sharif (Santuario Noble), algo extraordinario y totalmente único para una capital medieval de la envergadura, importancia y centralidad de Jerusalén. Tras la primera gran derrota de los cruzados latinos en 1187, los ayubíes habían demolido en gran parte las murallas de al-Quds como medida defensiva drástica, destinada a impedir otro destructivo asedio de la ciudad por parte de los cruzados. Sin embargo, esta «ciudad sin muros» medieval creció con confianza y de forma espectacular bajo los mamelucos en los siglos XIII y XIV. Aunque la peregrinación anual, el Hach, a La Meca era siempre un deber religioso obligatorio para los musulmanes, la ciudad de al-Quds había sido durante mucho tiempo un foco de intensa devoción islámica y el centro de la peregrinación islámica, mucho antes de los cruzados, y en el siglo X al-Maqdisi, el historiador palestino nacido en Jerusalén, se refiere a la ciudad como «la virtuosa Iliya» (Iliya al-Fadila) (al-Maqdisi 2002: 135). Posteriormente, la literatura de los Fada’il al-Quds («Méritos o Virtudes de Jerusalén») también desempeñó un papel importante en los esfuerzos musulmanes por derrotar a los cruzados y recuperar Jerusalén de sus manos.
After the Umayyads, the Mamluks had the most lasting impact on al-Quds/Jerusalem, which had, for nearly 300 years, so prospered under Mamluk rule. The latter brought welcome stability to the region, so that the city grew and became a ‘city without walls’ – with the exception of the walls surrounding the Haram al-Sharif (Noble Sanctuary) – something extraordinary and totally unique for a medieval capital city of the size, importance and centrality of Jerusalem. After the first major defeat of the Latin Crusaders in 1187 the walls of al-Quds had been largely demolished by the Ayyubids as a drastic defensive measure designed to prevent another destructive siege of the city by the Crusaders. However, this medieval ‘city without walls’ grew confidently and spectacularly under the Mamluks in the 13th and 14th centuries. Although the annual pilgrimage, Hajj, to Mecca was always a mandatory religious duty for Muslims, the city of al-Quds had long been a focus of intense Islamic devotion and the centre of Islamic pilgrimage, long before the Crusaders, and in the 10th century al-Maqdisi, the Jerusalem-born Palestinian historian, refers to the city as ‘virtuous Iliya’ (Iliya al-Fadila) (al-Maqdisi 2002: 135). Subsequently the Fada’il al-Quds (‘Merits or Virtues of Jerusalem’) literature also played an important role in the Muslim efforts to defeat the Crusaders and recapture Jerusalem from them.
La literatura islámica de los Fada'il al-Quds y la lucha contra los cruzados latinos intensificaron la devoción islámica y aumentaron el número de peregrinos musulmanes a Jerusalén. Además, para los musulmanes medievales, el agua corriente limpia y la higiene, los baños públicos y las fuentes habían sido siempre among los elementos más importantes en la prosperidad de la ciudad santa. Los baños árabes son algo que los caballeros francos adoptaron y llevaron de vuelta a Europa. Bajo los mamelucos, al-Quds experimentó un intenso proceso de construcción y se convirtió en el centro de la vida urbana y del saber en Palestina, con numerosas madrasas, esplendor arquitectónico, baños públicos, hermosas fuentes, minaretes y albergues para peregrinos. El esplendor del Hammam al-ʿAyn, uno de los baños más exquisitos de Jerusalén y el que más tiempo permaneció en funcionamiento a lo largo de sus 700 años de historia, aún puede contemplarse hoy (Asali 1990). Los peregrinos musulmanes acudieron en masa a la ciudad tras su liberación de los cruzados. Arquitectónicamente, una de las eras más espectaculares de la historia de Jerusalén es la del período mameluco, y sus distintivos edificios y mercados de patrones rosados, negros y blancos datan de esta época (Irving 2011: 96).
The Islamic Fada’il al-Quds literature and the struggle with the Latin Crusaders heightened the intensity of Islamic devotion, and increased the number of Muslim pilgrims to Jerusalem. Also, for medieval Muslims, clean running water and hygiene, bath houses and fountains had always been among the most important elements in the prosperity of the sacred city. The Arab bath houses are something the Frankish knights picked up and took back to Europe. Under the Mamluks, al-Quds underwent an intensive process of construction and became the focus of urban life and learning in Palestine, with numerous madrasahs, architectural splendour, bath houses, beautiful fountains, minarets and hostels for pilgrims. The splendour of Hammam al-ʿAyn, one of the most exquisite bathhouses in Jerusalem and the longest to remain in operation, throughout its 700-year history, can still be seen today (Asali 1990). Muslim pilgrims flocked to the city after its liberation from the Crusaders. Architecturally one of the most spectacular eras of Jerusalem’s history is that of the Mamluk period, and its distinctive pink, black and white patterned buildings and markets date from this era (Irving 2011: 96).
El enorme crecimiento socioeconómico y religioso de la ciudad bajo los mamelucos se evidencia en la expansión de sus mercados:
The massive socio-economic and religious growth of the city under the Mamluks is evident in the expansion of its marketplaces:
La construcción de varios mercados (suq, plural aswaq) es indicativa de la creciente actividad comercial de la ciudad. Parte de esta construcción amplió instalaciones anteriores, las situadas a lo largo de la arteria principal norte-sur de la ciudad, que se había desarrollado a partir del Cardo romano y bizantino ... Otros mercados fueron una verdadera creación del período mameluco. El ejemplo más destacado es el Suq el-Qattanin, con su magnífico pórtico que se abre al Haram al-Sharif. Este mercado, que data de la primera mitad del siglo XIV, está tan bien conservado que presenta la fórmula arquitectónica más típica y clásica del suq cubierto del Cercano Oriente. De hecho, la mayoría de los mercados cubiertos siguieron este estilo durante varios siglos, como ocurrió con el «Mercado Blanco» de Acre, del siglo XIX, que siguió exactamente este mismo plan. (Rosen-Ayalon 1998: 518)
The construction of several markets (suq, plural aswaq), is indicative of the city’s expanding commercial activity. Some of this construction expanded earlier installations, those along the north‒south main artery of the city which had developed out of the Roman and Byzantine Cardo ... Other markets were a true creation of the Mamluk period. The most outstanding example is Suq el-Qattanin with its magnificent portal opening at Haram al-Sharif. This market, dating from the first half of the fourteenth century, is so well preserved that it presents the most typical, classical formula in architectural terms of the Near Eastern covered suq. In fact, most covered marketplaces initiated this style for several centuries, as was the case with the nineteenth century ‘White Market’ of Acre, that followed this same plan exactly. (Rosen-Ayalon 1998: 518)
Durante este largo período mameluco, los eruditos musulmanes palestinos destacados (ulama) se movían libremente entre Palestina, Egipto y al-Sham, no solo para estudiar, sino también para ocupar cargos de alto nivel. Por ejemplo, Ibn Hajar al-ʿAsqalani (1372–1449) fue un destacado erudito suní shafi'í de la Edad Media. Nació en El Cairo en 1372.
During this long Mamluk period, leading Palestinian Muslim scholars (ulama) moved freely between Palestine, Egypt and al-Sham not only to study but also for senior jobs. For instance, Ibn Hajar al-ʿAsqalani (1372– 1449) was a leading medieval Shafi’i Sunni scholar. Born in Cairo in 1372
como Shihab al-Din Ahmad ibn ‘Ali, era hijo del erudito y poeta shafi‘í Nur al-Din ‘Ali, pero llegó a ser famoso como ‘Ibn Hajar al-ʿAsqalani’, porque su familia era originaria de la ciudad de ‘Asqalan, en Palestina. Ibn Hajar estudió jurisprudencia islámica en Damasco y Jerusalén, y más adelante fue nombrado juez principal (qadi) de Egipto. Ibn Hajar escribió numerosas obras sobre fiqh (jurisprudencia islámica), exégesis, historia, poesía y jurisprudencia shafi‘í, de las cuales la más famosa fue su comentario al Sahih de Bujari, titulado Fath al-Bari (Adamec 2009: 136).
as Shihab al-Din Ahmad ibn ‘Ali, he was the son of the Shafi’i scholar and poet Nur al-Din ‘Ali, but he became famous as ‘Ibn Hajar al-ʿAsqalani’ because his family had originated in the city of ‘Asqalan in Palestine. Ibn Hajar studied Islamic jurisprudence in Damascus and Jerusalem and he went on to be appointed to the position of Egyptian chief judge (qadi). Ibn Hajar authored numerous works on fiqh (Islamic jurisprudence) interpretation, history and poetry and Shafi’i jurisprudence, the most famous of which was his commentary on the Sahih of Bukhari, entitled Fath al-Bari (Adamec 2009: 136).