8.7 Leer la historia de la Palestina moderna a través de los ojos de su pueblo indígena
8.7 Reading The History Of Modern Palestine Through The Eyes Of The Indigenous People
Leer la historia de la Palestina moderna a través de los ojos de su pueblo indígena puede desplazar el énfasis de las miradas y cronologías hegemónicas otomana, británica y sionista, y ofrecer nuevas perspectivas indígenas.
Reading the history of modern Palestine through the eyes of the indigenous people can shift the emphasis away from hegemonic Ottoman, British and Zionist gaze and chronologies and provide new indigenous perspectives.
La moderna (nueva) Acre puede servir de estudio de caso de esta perspectiva. Esta hermosa e icónica capital del estado de al-ʿUmar resurgió de sus cenizas para convertirse, durante casi dos siglos, en uno de los centros urbanos palestinos modernos más importantes. Esto se debió menos a los cálculos imperiales otomanos o a la «herencia otomana» que a la pura determinación y autodefinición indígenas.
Modern (new) Acre can be a case study of this perspective. This beautiful and iconic capital of al-ʿUmar’s state rose from the ashes to become one the most important modern Palestinian urban centres for nearly two centuries. This was less to do with imperial Ottoman calculations or the ‘Ottoman heritage’, and more the result of sheer indigenous determination and self-definition.
Sin embargo, hacia finales del siglo XIX la posición de Acre había declinado en favor de la cercana ciudad costera de Haifa, a medida que en Occidente se desarrollaron nuevas y potentes máquinas de vapor que impulsaban barcos más grandes; se abrieron nuevas rutas comerciales y la costa de Palestina pasó a formar parte de la ruta regular de las principales compañías navieras europeas de vapores (Seikaly 2002b: 97).
However, by the end of the 19th century Acre’s standing had declined to the advantage of the nearby coastal town of Haifa, as new powerful steam engines were developed in the West, powering bigger ships; new trade routes were opened up and the coast of Palestine became part of the regular route of the major European steamship companies (Seikaly 2002b: 97).
Con el auge del nacionalismo palestino anticolonialista, la aparición de nuevos enfoques de la historia de los pueblos y el declive de las narrativas de las élites, al-ʿUmar ha surgido como un héroe "nacionalista" entre los palestinos de hoy (Joudah 1987, 2015). Sin embargo, la entidad autónoma de al-ʿUmar debe entenderse en el contexto de su época; es evidente que sus objetivos eran dinásticos, no nacionalistas.
With the rise of anti-colonialist Palestinian nationalism, the emergence of new approaches to people’s history and the decline of elite narratives, al-ʿUmar has emerged as a ‘nationalist’ hero among Palestinians today (Joudah 1987, 2015). Yet al-ʿUmar’s self-governing entity should be seen within the context of his age; clearly his aims were dynastic not nationalist:
Ansiosos por "demostrar" una base histórica para la independencia palestina, los palestinos suelen referirse al esfuerzo del líder palestino Dhaher al-Umar por arrebatar a los otomanos el control de gran parte de Palestina a finales del siglo XVIII … Pero atribuir estos desafíos a una "conciencia nacional de base territorial" es un asunto totalmente distinto y turbio. (Abu Lughod 1988: 203)
Anxious to ‘prove’ a historical basis for Palestinian Independence, Palestinians often refer to the effort of the Palestinian leader Dhaher al-Umar to wrest control of much of Palestine from the Ottomans in the late eighteenth century … But to attribute these challenges to ‘national, territorially-based consciousness’ is an altogether different and murky issue. (Abu Lughod 1988: 203)
Sin embargo, el ascenso de al-ʿUmar desde un origen relativamente humilde en el interior de Palestina, su liderazgo eficaz, su popularidad entre el campesinado palestino por haber acabado con el opresivo sistema otomano del iltizam —al menos bajo su gobierno—, sus espectaculares éxitos militares, su eficaz resistencia al dominio imperial otomano directo en Palestina y sus políticas religiosamente tolerantes hacia cristianos, judíos, drusos y chiíes se combinaron para darle un estatus mítico entre los palestinos. Real o imaginado, al-ʿUmar ofreció un modelo a seguir para los palestinos modernos.
Nevertheless, al-ʿUmar’s emergence from a relatively humble background from ‘within Palestine’, his effective leadership, his popularity among the Palestinian peasantry for getting rid of the oppressive Ottoman Iltizam system – at least under his rule – his spectacular military successes, his effective resistance to Ottoman imperial direct rule in Palestine and his religiously tolerant policies towards Christians, Jews, Druze and Shiites all combined to give him a mythical status among Palestinians. Real and imagined, al-ʿUmar provided a role model for modern Palestinians.
Sin embargo, la conciencia nacional palestina, a diferencia de las tempranas modernidades del siglo XVIII en Palestina, es un desarrollo tardío del periodo otomano, y no existe evidencia histórica de que una ideología nacionalista palestina existiera en tiempos de al-ʿUmar, ni de que fuera desarrollada por él. Evidentemente, el mito «nacionalista» de Dhahir al-ʿUmar como fundador del primer «Estado nacional palestino» moderno resulta mucho más poderoso e inspirador que el contexto real de este líder poderoso y de su época. Aun así, el legado histórico de su entidad autofundada y autogobernada, y el impacto duradero de sus políticas en la Palestina moderna, son innegables.
However, Palestinian national consciousness, as opposed to 18th century early modernities in Palestine, is a late Ottoman development and there is no historical evidence that a nationalist Palestinian ideology existed at the time of, or was developed by, al-ʿUmar. Evidently the ‘nationalist’ myth of Dhahir al-ʿUmar as the founder of the first modern ‘Palestinian national state’ is far more powerful and inspiring than the actual context of this powerful leader and his age. Yet the historical legacy of his self-fashioned and self-governing Palestinian entity and the lasting impact of its policies on modern Palestine are undeniable.
Además, y de manera crucial, durante gran parte del siglo XVIII los regímenes autónomos con base en Galilea de al-ʿUmar y al-Jazzar, con sus estrechos vínculos comerciales y alianzas militares con potencias europeas, en particular Rusia, Gran Bretaña y Francia, vincularon política y físicamente Galilea con toda la costa palestina, desde el Líbano hasta Gaza, bajo una administración única con sede en Palestina. Desde la perspectiva de considerar Palestina como una entidad geopolítica única, el impacto de este legado histórico del siglo XVIII se haría pronto evidente en la manera en que evolucionaron las nuevas representaciones de Palestina en el siglo XIX.
Also, crucially, for much of the 18th century the Galilee-based autonomous regimes of al-ʿUmar and al-Jazzar, with their close trade links and military alliances with European powers, Russia, Britain and France in particular, politically and physically linked the Galilee with the entire Palestinian coast from Lebanon to Gaza under a Palestine-based single administration. From the perspective of viewing Palestine as a single geo-political entity, the impact of this historic legacy of the 18th century would soon become evident in the way new representations of Palestine evolved in the 19th century.
Las influencias europeas en la administración "modernizadora" e ilustrada de Dhaher al-ʿUmar eran muy evidentes. Estos primeros esfuerzos de modernización se vieron facilitados por el hecho de que la autoridad religiosa conservadora del país, que recaía en los muftíes de las ciudades de Palestina, siempre estuvo subordinada a la autoridad política. El anticuario, científico y viajero italiano Giovanni Filippo Mariti, que llegó a Acre en 1760 y residió durante dos años en el barrio francés, escribe en Viajes por Chipre, Siria y Palestina sobre la influencia de las ideas europeas en la capital de Dhaher al-ʿUmar, Acre. Describe la rápida respuesta del gobernador de Acre ante la peste que entonces asolaba no solo Palestina, sino también Egipto y Siria. Las epidemias grandes y pequeñas (a veces combinadas con hambrunas) habían sido una característica recurrente de la Palestina medieval, con efectos devastadores por el elevado número de muertes en el país. Las pequeñas epidemias también se produjeron en las ciudades portuarias mediterráneas de Palestina durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, en 1760 el ilustrado al-ʿUmar actuó con decisión, dejando de lado las supersticiones religiosas e imponiendo medidas preventivas, entre ellas una estricta cuarentena en Acre y medidas que afectaban a los comerciantes que entraban y salían de la ciudad; estas medidas ayudaron a minimizar el efecto de la epidemia en la ciudad abarrotada y salvaron muchas vidas:
European influences on the ‘modernising’ and enlightened administration of Dhaher al-ʿUmar were much in evidence. These early modernisation efforts were facilitated by the fact the conservative religious authority in the country, which rested with the muftis in the cities of Palestine, was always subordinate to the political authority. Italian antiquarian, scientist and traveller Giovanni Filippo Mariti, who arrived in Acre in 1760 and resided in the French quarter for two years, writes in Travels Through Cyprus, Syria, and Palestine about the influence of European ideas on the capital of Dhaher al-ʿUmar, Acre. He describes the swift response of the Governor of Acre to the then raging plague which was affecting not only Palestine but also Egypt and Syria. Large and small epidemics (occasionally combined with famine) had been a recurrent feature of medieval Palestine with devastating effects in terms of the high death toll in the country. Small epidemics also occurred in the Mediterranean port cities of Palestine during the First and Second World War. Yet in 1760 the enlightened al-ʿUmar acted decisively, brushing aside religious superstitions and imposing precautionary measures including a strict quarantine in Acre and measures affecting traders entering and leaving the city; these measures helped to minimise the effect of the epidemic on the crowded city and saved many lives:
El gobernador de Acre contuvo el avance de esta plaga proporcionando a los habitantes los medios para escapar de sus estragos; y estos medios, aunque contrarios a los dogmas de la religión mahometana, fueron acogidos con avidez. Los europeos se convirtieron en sus modelos; y el gobernador, tras obtener de ellos toda la información necesaria, se encerró, siguiendo su ejemplo, junto con su numerosa familia. El muftí [mufti, máxima autoridad religiosa judicial de Acre] fue el único que, nacido para ser el protector de la ley mahometana, no pudo imitar una conducta que esa ley condena. En lugar de encerrarse en silencio en un prudente aislamiento, tronó contra este nuevo método; reprochó al gobernador su conducta… Sin embargo, el gobernador solo se rio de esta piadosa necedad del muftí y envió un destacamento de soldados para imponerle una multa de doscientos cincuenta sequines.6
The governor of Acre checked the progress of this plague, by giving the inhabitants the means of withdrawing from its ravages; and these means, though contrary to the dogmas of the Mohametan religion, were eagerly embraced. The Europeans became their models; and the governor, after deriving them from every necessary information, shut himself up, after their example, together with his numerous family. The Muphti [mufti, top religious judge of Acre] alone, born the protector of the Mohametan law, cannot imitate a conduct which that law condemns. Instead of shutting himself up with silence in a prudent confinement, he thundered forth against this new method; reproached the governor for his conduct … The governor, however, only laughed at this pious folly of the Muphti and sent a detachment of soldiers to impose a fine on him of two hundred and fifty sequins.6
(Mariti 1792: 200‒201, 203‒204)
(Mariti 1792: 200‒201, 203‒204)
Al-ʿUmar, al igual que Muhammad ʿAli de Egipto (1769–1849) y a diferencia de las élites urbanas otomanas palestinas de Nablus y Jerusalén, fue un transgresor de las normas y un creador de gobiernos, no un acatador de reglas. Estas élites urbanas se encontraban en una situación de subordinación en la que la dinámica de poder las colocaba en una posición de menor influencia, autoridad y relevancia que su «creador de normas» imperial otomano. En cambio, el régimen efectivamente independiente de al-ʿUmar surgió en oposición directa y como desafío a la autoridad del gobierno otomano en Palestina, aunque reconociendo nominalmente la legitimidad del califa otomano. La autoridad de al-ʿUmar operaba dentro del marco de la legitimidad y el poder islámicos, y la historia islámica de Palestina produjo una variedad de nociones de poder, autoridad y legitimidad. Sus detractores han calificado el Estado de al-ʿUmar de jequeato, mientras que el difunto Albert Hourani lo denominó «pequeño reino» (citado en Joudeh 2015), pero sería más apropiado describirlo como un Estado fronterizo soberano que abarcó la mayor parte de Palestina durante más de un cuarto de siglo. Sin embargo, dentro del contexto islámico histórico más amplio de poder y legitimidad, podría describirse como un emirato. Históricamente, un emirato era una entidad o Estado geopolítico gobernado por un emir, sultán, jeque, comandante militar, gobernador o príncipe musulmán. Etimológicamente, emirato o amirato (árabe: imarah) es la administración de una entidad territorial de un emir. El término árabe también podía implicar principado. Bajo el islam, y hasta hace poco, los emiratos fueron una forma común de gobierno y de estatalidad real. La variedad de emiratos incluyó el famoso Emirato de Córdoba, un Estado independiente en Al-Ándalus entre 756 y 929, con Córdoba como capital. Partiendo del reconocimiento inicial de la legitimidad de los califas omeyas de Damasco, el Emirato de Córdoba no solo surgió en oposición directa al Estado abasí y al rechazo de los califas abasíes de Bagdad, sino que también evolucionó y se transformó en el Califato de Córdoba. Con su capital en Córdoba, este Estado existió entre 929 y 1031 y fue en su tiempo uno de los países más desarrollados del mundo. También en Andalucía, el Emirato de Granada (conocido asimismo como el Reino nazarí de Granada; en español: Reino Nazarí de Granada) fue establecido en 1248 y se alineó con el Reino cristiano de Castilla, permaneciendo como estado tributario durante los siguientes 250 años. Fue el último Estado de la península ibérica gobernado por musulmanes. Varios siglos después, en el apogeo del poder de al-ʿUmar en Palestina a mediados del siglo XVIII, Kuwait se convirtió en un emirato en la década de 1750, encabezado por el Shaykh de Kuwait. A finales del siglo XIX, el Emirato de Kuwait se convirtió en un protectorado británico y desde entonces ha evolucionado hasta convertirse en un Estado moderno. Si el Estado de al-ʿUmar hubiera sobrevivido a la muerte de su fundador en 1775 y hubiera perdurado bien entrado el siglo XIX, la historia moderna de Palestina se leería y escribiría hoy con los ojos de los pueblos indígenas de Palestina, en lugar de desde las perspectivas otomana, británica o sionista.
El impacto duradero de la dawlah qutriyyah de al-ʿUmar y del poderoso régimen autónomo de al-Jazzar, tanto en el pensamiento europeo y otomano tardío como en la psique y la memoria palestinas modernas, difícilmente puede exagerarse. A mediados del siglo XVIII, al-ʿUmar trasladó el centro del poder en Galilea de Safad (y de la Liwa de Safad) a Acre, una ciudad que al-ʿUmar transformó en una de las más grandes, prósperas y mejor fortificadas de la región de al-Sham. No es casualidad, por tanto, que en 1799 Napoleón Bonaparte intentara conquistar la ciudad, sin lograrlo. Setenta años después, a comienzos de la década de 1870 –como veremos en el capítulo nueve– los otomanos reorganizaron Palestina y crearon el sanjak de Acre como una de las tres regiones administrativas del país. Durante casi cinco siglos, desde 1266 hasta comienzos del siglo XVIII, Safad fue la capital de Galilea, y tras 1517 los otomanos confirmaron su posición administrativa en Galilea mediante la creación del sanjak administrativo de Safad. Dado que Safad dominó Galilea y el norte de Palestina durante siglos, tanto bajo los mamelucos como bajo los otomanos, la creación del sanjak de Acre en el periodo otomano tardío debe contarse también como uno de los legados duraderos de la Palestina del siglo XVIII bajo al-ʿUmar y al-Jazzar, tanto para la percepción otomana tardía de Palestina como para su reorganización administrativa.
The lasting impact of al-ʿUmar’s dawlah qutriyyah and al-Jazzar’s powerful autonomous regime on both European and late Ottoman thinking as well as on the modern Palestinian psyche and memories can hardly be overstated. In the mid-18th century al-ʿUmar shifted the centre of power in Galilee from Safad (and the Liwa of Safad) to Acre, a town which al-ʿUmar transformed into one of the biggest, wealthiest and most well-fortified cities of the al-Sham region. It is hardly a coincidence, therefore, that in 1799 Napoleon Bonaparte sought but failed to conquer the city. Seventy years later, in the early 1870s – as we shall see in chapter nine – the Ottomans reorganised Palestine and created the sanjak of Acre as one of three administrative regions in the country. For nearly five centuries from 1266 until the early 18th century, Safad was the capital of the Galilee and after 1517 the Ottomans confirmed its administrative position in Galilee by creating the administrative sanjak of Safad. In view of the fact that the Safad had dominated the Galilee and northern Palestine for centuries under both the Mamluks and Ottomans, the creation of the sanjak of Acre in the late Ottoman period should also be counted as one the lasting legacies of 18th century Palestine under al-ʿUmar and al-Jazzar for the late Ottoman perception, and administrative reorganisation, of Palestine.
Sobre todo, el poderoso régimen de al-ʿUmar ofreció un modelo alternativo a la política de élites intermediarias (patrón‒cliente) de Palestina, así como a la política de élites urbanas orientada a la familia, ferozmente competitiva y profundamente conflictiva que plagó tanto la Palestina otomana tardía como la Palestina bajo mandato británico hasta 1948.
Above all, al-ʿUmar’s powerful regime provided an alternative model to the intermediary (patron‒client) elite politics of Palestine and to the family-oriented, fiercely competitive and deeply fractious urban elite politics which bedevilled both late Ottoman and Mandatory Palestine until 1948.