Artículo 28
Article 28
Nadie puede ser Jalifa a menos que los musulmanes lo designen, y nadie posee las facultades obligatorias de la dirección del Estado a menos que el contrato con él haya sido concluido conforme a la Sharia, como cualquier contrato en el Islam.
No one can be Khalifa unless the Muslims appoint him, and no one possesses the mandatory powers of the leadership of the State unless the contract with him has been concluded according tothe Shari’ah, like any contract in Islam.
La prueba es que el Califato es un contrato basado en la aceptación y el consentimiento, pues su realidad como contrato significa que no se constituye sino por medio de dos partes contratantes; por tanto, nadie es Califa a menos que haya sido designado para ello por aquellos cuyo acuerdo completa la conclusión del contrato conforme a la Shari'ah. Así pues, si alguien se nombra a sí mismo Califa sin el juramento de lealtad (bay'ah) de aquellos mediante quienes se constituye el Califato, entonces no será Califa hasta que su juramento se produzca con elección y consentimiento de aquellos con cuyo concurso se concluye el contrato. Por tanto, el hecho de que el Califato sea un contrato exige la presencia de dos partes contratantes, debiendo cada una de ellas reunir las cualidades legales necesarias según la Shari'ah para ser depositaria del contrato y concluirlo.
The evidence is that the Khilafah is a contract upon satisfaction and consent, since its reality as a contract means it is not contracted except through two contracting parties, and, therefore, no one is the Khalifah unless he was appointed to it by those whose agreement completes the conclusion of the contract according to the Shari’ah. So if someone appoints himself Khalifah without the pledge from those whom the Khilafah is contracted through, then he would not be a Khalifah until his pledge occurs with choice and consent from those whom the conclusion of the contract takes place. So the fact that the Khilafah is a contract necessitates the presence of two contracting parties, with each of them having the necessary Shari’ah qualifications to be entrusted with the contract and conclude it.
Si un conquistador surgiera y tomara el poder por la fuerza, no se convierte por ello en Jalifa, aunque se proclame Jalifa de los musulmanes, pues el Jilafah no le fue conferido por los musulmanes. Si tomó el juramento de lealtad de la gente por la fuerza y la coacción, no se convierte en Jalifa aunque se le haya entregado el juramento, ya que el juramento dado mediante coacción y fuerza no se considera, y por tanto con él no puede conferirse el Jilafah. Esto se debe a que un contrato de elección y consentimiento no puede completarse mediante la coacción y la fuerza, y por ello solo se confiere mediante un juramento dado con satisfacción y consentimiento. Sin embargo, si este conquistador logra convencer a la gente de que es en beneficio de los musulmanes darle el juramento, y de que la aplicación de la Sharía'a se completaría con la entrega de ese juramento, y la gente se convence y se muestra satisfecha con ello y le da el juramento de lealtad sobre esa base por propia elección, entonces se convertiría en Jalifa desde el momento en que la gente le diera ese juramento libremente, aunque hubiera tomado la autoridad por la fuerza y el poder. Por tanto, la condición es la celebración del juramento, y esta solo se alcanza mediante el consentimiento y la elección, independientemente de que quien lo alcance sea el gobernante y líder o no.
If a conqueror came about and took the ruling by force he does not become a Khalifah by that, even if he announces himself as Khalifah of the Muslims, since the Khilafah was not contracted to him by the Muslims. If he took the pledge of allegiance from the people by force and compulsion, he does not become the Khalifah even if he was given the pledge, since the pledge given through compulsion and force is not considered, and so the Khilafah cannot be contracted by it. This is because a contract of choice and consent cannot be completed through compulsion and force, and so it is not contracted except through a pledge given with satisfaction and consent. However, if this conqueror managed to convince the people that it was in the benefit of the Muslims to give him the pledge, and that the implementation of the Shari’ah would be complete through giving the pledge to him – and so the people became convinced and satisfied with that and gave him the pledge of allegiance on that basis with their own choice, then he would become the Khalifah from the moment that he was given that pledge by the people freely even though he took the authority through force and power. Therefore, the condition is the contracting of the pledge, and this is only reached through consent and choice, irrespective of whether the one who reached it was the ruler and leader, or wasn’t.