62. El conflicto entre los dichos del Mensajero (ﷺ)
62. The Conflict Between The Sayings Of The Messenger (saw)
El conflicto entre dos dichos del Mensajero ﷺ no se produce salvo en una situación, que es la abrogación (al-naskh), y fuera de esto sería o una especie de igualdad y de prevalencia, o bien es posible conciliar entre ellos. En cuanto a la abrogación, el tratamiento de ella vendrá en la discusión sobre la misma, y el tratamiento de la igualdad y de la prevalencia estará en el tema de la igualdad y la prevalencia de las pruebas. En cuanto a la conciliación entre los dos dichos en conflicto, se logra examinando cada uno de ellos para aclarar sus circunstancias y situaciones, y entonces la ausencia de contradicción se hace evidente, pues las situaciones de la vida difieren unas de otras, de modo que ninguna de sus situaciones debe equipararse con otra solo por la semejanza entre ellas, ya que la semejanza puede darse en un asunto mientras la diferencia existe en diversos asuntos. Por ello, debe evitarse la generalización y la abstracción en la legislación y en la política, porque la legislación es el tratamiento de las acciones de los siervos aclarando sus veredictos, y la política es el cuidado de los asuntos de los pueblos en aquello que les beneficia, sobre lo cual se fundamentan sus acciones. Cada uno de ellos se relaciona con la vida y sus circunstancias y situaciones, las cuales son variadas, diferentes y dispares, aunque con frecuencia parecen semejantes entre sí. Así, existe el temor de que no se advierta la disparidad, la diferencia y la variedad, lo que lleva a generalizar el veredicto, es decir, a emitir un solo veredicto para todos los casos de su misma clase, y también puede llevar a la abstracción, es decir, a despojar cada acción o asunto de las circunstancias y situaciones relacionadas con él; y es aquí donde se produce el error, y por ello se supone un conflicto entre dos tratamientos de una misma acción o asunto, es decir, parece que los dos dichos están en conflicto, y de ahí surgió el supuesto conflicto entre algunos dichos del Mensajero ﷺ. Pero, al evitar la generalización, al limitar cada tratamiento al incidente para el que se dio, y al evitar la abstracción, es decir, al liberar el incidente de sus circunstancias, es decir, al relacionar el tratamiento con su incidente y el incidente con sus circunstancias, se notará que existe una diferencia entre los dos incidentes, y se aclarará que no hay conflicto entre los dos ahadices por la diferencia en la circunstancia y la situación de cada uno de ellos, ni por la relación de uno con el otro, de modo que se tomen juntos como base para el punto de vista del tratamiento, o como base para el punto de vista del incidente, y ninguno de ellos quede aislado del otro. El erudito o el político debe aislar cada incidente del otro, para poder ver con precisión la diferencia entre ellos, y llegar a la conclusión de que sus tratamientos son distintos, de modo que pueda acercarse lo más posible a la verdad y a lo correcto al tratar los incidentes y al comprender la legislación o la política. En cuanto a la legislación, los textos legislativos son dictámenes para los sucesos y los incidentes, por lo que se diferencian entre sí por su naturaleza, y naturalmente parecen estar en conflicto, por la pequeña diferencia entre ellos y por la semejanza definida que existe junto con esta diferencia. Por eso, el erudito debe examinar los textos legislativos antes de emitir su dictamen sobre ellos, porque no son expresiones literarias que solo denoten significados, sino remedios para acontecimientos. Así, es inevitable que una los significados que tiene en su mente con los acontecimientos que percibe, de modo que precise la realidad, a fin de comprender la legislación y percibir la realidad que quiere tratar. Entonces percibe las sutiles diferencias entre las denotaciones de los textos y el peligro de la generalización y la abstracción. Los ahadices del Profeta ﷺ deben considerarse sobre esta base, y entonces se percibirá la ausencia de contradicción.
The conflict between two of the Messenger's sayings does not occur except in one situation, that is the abrogation (al-naskh), and other than this it would be either a kind of equality and outweighing, or it is possible to conciliate between them. As for the naskh; the talk about it will come in the discussion of it, and the talk about the equality and the outweighing will be in the topic of the equality and the outweighing of the evidences. As for the reconciliation between the two conflicted sayings; it is by scrutinizing each one of them to clarify its circumstances and situations, then the non confliction becomes apparent, that is because the situations in the life differ from each other, so none of its situations should be measured to one another just for the likeness between them, because the likeness may exist in a matter while the difference exist in various matters, therefore the generalization and the abstraction must be avoided in the legislation and the politics, because the legislation is the treatment of the servants actions by clarifying their verdicts, and the politics is taking care of the peoples affairs in their benefits on which their actions are based. And every one of them is related to the life and its circumstances and situations, and they are various, different and disparate, but they often seem to be similar to each other. So there is fear that the disparity, the difference and the variety are not noticed, which leads to generalize the verdict, i.e. issuing one verdict for all those which are of its kind, and may also lead to the abstraction, i.e. by freeing every action or matter from the circumstances and situations related to it, and this is where the mistake happens, and because of that a conflict would be supposed between two treatments of one action or matter, i.e. it seems that the two sayings are in conflict, and from here the supposed conflict between some of the sayings of the Messenger came, but by avoiding the generalization, and by limiting every treatment to the incident that it came for it, and by avoiding the abstraction, i.e. freeing the incident from its circumstances, i.e. by relating the treatment to its incident and relating the incident to its circumstances; it will be noticed that there is a difference between the two incidents, and it will be cleared out that there is no conflict between the two ahaadeeth for the differences in the circumstance and the situation of each one of them, or for the relation of one of them to the other so they are made together as a basis for the treatment viewpoint, or a basis for the incident viewpoint, and none of them is isolated from the other. The scholar or the politician must isolate every incident from the other, so that he can accurately see the difference between them, and he comes to the conclusion that their treatments are different, so he can approach the nearest to the truth and the correct in treating the incidents, and in understanding the legislation or the politics. As for the legislation, the legislative texts are verdicts for the events and the incidents, so they are different from each other by their nature, and they naturally seem to be in conflict, for the little difference between them, and for the definite similarity along with this difference. So the scholar must scrutinize the legislative texts before he issues his decision about them, because they are not literary expressions which denote meanings only, but they are treatments for events, so it is inevitable that he joins their meanings that are in his mind with the events that he senses, so that he pinpoints the reality, in order that he can understand the legislation and perceive the reality he wants to treat, then he perceives the fine differences between the denotations of the texts and the danger of the generalization and the abstraction. The ahaadeeth of the Prophet should be looked at on this basis, and then the non confliction will be perceived.
El observador de los ahadiz del Profeta ﷺ que parecen estar en contradicción entre sí encuentra, tras examinarlos detenidamente, que todos pueden conciliarse. Y hay muchos ejemplos de ello. Por ejemplo, los ahadiz en los que el Mensajero ﷺ ordena algo, y que parecen contradecirse con otros ahadiz en los que el Mensajero ﷺ rechaza aceptar cosas que él mismo había ordenado. Parece haber contradicción entre ellos, pero la realidad es que no la hay, porque la orden del Mensajero ﷺ es una petición de actuar que no denota la obligatoriedad (wujub), la recomendación (nadb) ni la permisibilidad (ibaha) sin un indicio que lo señale. Así, que el Profeta ﷺ haya hecho algo que indica que no lo hacía después de haber pedido que se hiciera es un indicio de que la petición era para la permisibilidad (ibaha), y por tanto su negativa a aceptar cosas que él mismo había ordenado no está en contradicción con su orden al respecto, sino que es un indicio de que su orden era para la permisibilidad, y no para la obligatoriedad ni para la recomendación.
The observer into the ahaadeeth of the Prophet (SAW) which seem to be in conflict with each other finds that they are all reconcilable after scrutinizing. And there are many examples on this, For example the ahaadeeth in which the Messenger (SAW) commands something, and get conflicted by other ahaadeeth in which the Messenger refuses to accept things he had commanded, which seems to be conflict between them, but the reality is that there is no conflict, because the command of the Messenger is a request to act which does not denote the wujoob, the nadb or the ibaahah without an indication, so being that he (SAW) did something which denotes that he does not do it after the request to do it, that is an indication that the request is for the ibaahah, so his refusal to accept things that he commanded would not be in conflict with his command about it, but it is an indication that his command is for the ibaahah, not for the wujoob nor for the nadb.
De lo que se narró de Qays ibn Sa'd, que dijo: visitó ﷺ el Mensajero de Allah nuestra casa… Entonces Sa'd ordenó que le trajeran agua para la ablución, y se lavó; luego le entregó… una sábana teñida de azafrán y de wars (una planta tintórea rojiza), y él se envolvió con ella. Narrado por Ahmad. Este hadiz indica la licitud de secarse después de la ablución, y el wudu' es similar a ello. Y este hadiz contradice lo que se narró de Maimunah, que dijo: luego le dieron una toalla, pero no se secó con ella, narrado por Al-Bujari, porque indica que el Mensajero ﷺ no se secaba. Algunas personas intentaron conciliar los dos hadices considerando (que se trata de la karahah) en cuanto a su no secarse, como si fuera makruh. Si el Mensajero ﷺ prohibió algo y ordenó algo, entonces su prohibición se considerará makruh; pero aquí hizo algo una vez y no lo hizo la otra vez, por lo que no hay contradicción entre las dos acciones, y suponiendo que la hubiera, debe interpretarse en el sentido de la ibaha (permisividad), porque lo que el Mensajero ﷺ hizo sin que sea obligatorio no indica prohibición, ya que con frecuencia dejaba de hacer algunas cosas permitidas.
From that is what was narrated from Qays Ibn Sa'd that he said: visited) SAW (Allah of Messenger The us in our house …, then Sa'd ordered a ritual wash for him so he washed, then he handed him … a sheet dyed by saffron and wars (a reddish colour dye plant), so he wrapped himself with it" compiled by Ahmad. This hadeeth denotes the permissibility of drying from the ritual wash, and the wadhu' is similar to it, and this hadeeth conflicts what is narrated from Maimunah -that said she then He was given a handkerchief but he did not dry with it" compiled by Al-Bukhari- because it denotes that the Messenger did not dry. Some people attempted to reconcile between the two ahaadeeth by (carrying it on the karaahah) regarding his nondrying as if it is makrooh. If the Messenger (SAW) forbade something and he commanded it; then his forbiddance will be regarded as makrooh, but here did something once and he did not do it the other time, so there is no conflict between the two actions, and supposing that there is a conflict; it should be carried on the ibaahah, because if something nonbeing acted by the Messenger; it does not denote the prohibition, because he frequently used not to do some of the permissible.
Y de lo que se narró de Abd Al-Rahmaan Ibn Ka'b Ibn Maalik, que 'Aamir Ibn Maalik, el jugador de puntas de flecha, acudió al Mensajero de Allah ﷺ cuando era politeísta y le ofreció un regalo, y el Mensajero dijo: "No acepto el regalo de un politeísta", recogido por Al-Tabaraani. Este hadiz contradice lo que está afirmado sobre el Profeta ﷺ, que aceptó el regalo de los politeístas y ordenó aceptarlo. De Ali (RAA), que dijo: Kisra (el rey de Persia) envió un regalo al Mensajero de Allah ﷺ y él lo aceptó de él, y Qaysar (el rey de los romanos) le envió un regalo y él lo aceptó de él, y los reyes le enviaron regalos y él aceptó de ellos, recogido por Ahmad. Y de 'Aamir Bn Abd Allah Bn Al-zubayr, de su padre, que dijo: Qutailah Ibnat Abd al-'uzza Ibn Abd As'ad, de (la tribu de) Bany Maalik Ibn Hasal, fue a ver a su hija Asmaa' Ibnat Abi Bakr con regalos: lagartos, queso y mantequilla clarificada, y ella era politeísta, así que Asmaa' se negó a aceptar su regalo y a dejarla entrar en su casa. 'Aa'ishah preguntó al Profeta ﷺ, y entonces Allah, el Grande y Todopoderoso, reveló: {Allah no os prohíbe tratar con bondad y justicia a quienes no os combaten por vuestra religión ni os expulsan de vuestras casas, pues Allah ama a los justos}. Así que le ordenó aceptar su regalo y permitirle entrar en su casa, recogido por Ahmad. Así pues, aparece la contradicción entre la aceptación por parte del Mensajero del regalo del politeísta y su rechazo del regalo del politeísta. La forma de conciliarlos es que su rechazo del regalo del mushrik es indicio de que aceptar el regalo es lícito, ni obligatorio ni recomendado, pues el Mensajero solía rechazar muchas cosas permitidas: rechazó comer del lagarto dab y dijo algo que denota que lo aborrecía, y rechazó comer conejo. De ello también es lo que narró Al-Bujari sobre las mujeres creyentes que emigraron, cuando Allah reveló acerca de ellas: ({Oh, creyentes, cuando las mujeres creyentes vengan a vosotros como emigrantes, examinadlas; Allah conoce mejor su fe; y si comprobáis que son verdaderas creyentes, no las devolváis a los incrédulos; ellas no son lícitas para ellos, ni ellos son lícitos para ellas…}). 'Urwah dijo: 'Aisha me dijo que el Mensajero de Allah ﷺ solía examinarlas con este aleya: ({Oh, creyentes, cuando las mujeres creyentes vengan a vosotros como emigrantes, examinadlas…} hasta {Allah es Perdonador, Misericordioso}). 'Urwah dijo: 'Aisha dijo: cuando alguna de ellas aceptaba esta condición, el Mensajero de Allah ﷺ le decía: "He tomado tu juramento de lealtad (bai'ah)", es decir, se lo decía de palabra. Por Allah, su mano nunca tocó la mano de ninguna mujer al tomar el juramento; solo lo tomaba con sus palabras». Recopilado por Al-Bujari. Y de Umaima, hija de Raqiqa, que dijo: Fui al Mensajero de Allah ﷺ con algunas mujeres que le prestaron juramento de lealtad (bai'ah) en el Islam. Dijeron: "Oh Mensajero de Allah, te prestamos juramento de que no asociaremos nada a Allah en la adoración, no robaremos, no cometeremos relaciones sexuales ilícitas, no mataremos a nuestros hijos, no profiriremos calumnias que inventemos entre nuestras manos y nuestros pies (atribuyendo hijos ilegítimos a sus maridos), y no te desobedeceremos en lo que es ma'ruf (lo que el Islam ordena)". Entonces el Mensajero ﷺ dijo: "En lo que sea posible y soportable para vosotras". Dijo: Ellas dijeron: "Allah y Su Mensajero son más misericordiosos con nosotras que nosotras mismas; permítenos prestarte el bai'ah, oh Rasul Allah". Entonces Rasul Allah ﷺ dijo: "Yo no estrecho la mano de las mujeres; mi palabra dirigida a cien mujeres es como mi palabra dirigida a una sola mujer». Recopilado por Malik. Al-Bujari narró de 'Urwah, de 'Aa'ishah (RA), que dijo: "Y la mano del Mensajero de Allah (SAW) nunca tocó la mano de ninguna mujer, salvo la de una mujer que él poseía", por lo que estos ahadices entran en contradicción con lo que Al-Bujari narró de Um 'Atiyah, quien dijo: "Juramos lealtad al Profeta (SAW), y entonces nos recitó: ({...que no asociarán nada a Allah en la adoración...}), y nos prohibió el llanto en voz alta. Entonces una mujer de entre nosotras retiró su mano y dijo: 'Fulana me hizo feliz, y quiero corresponderle', pero él no dijo nada". Este ahadiz indica que el Mensajero aceptó el juramento de lealtad de las mujeres estrechando sus manos, pues dice: "Entonces una mujer de entre nosotras retiró su mano…", lo que significa que las mujeres que estaban con ella no retiraron sus manos, es decir, que realizaron el juramento de lealtad con sus manos, es decir, estrechándolas. Y el ahadiz de Umaimah dice: "No estrecho la mano de las mujeres…", y dice: "su mano nunca tocó la mano de ninguna mujer…", por lo que existe una contradicción en ello, pues el ahadiz del juramento de lealtad mediante el estrechamiento de manos contradice el ahadiz según el cual él no estrechaba la mano de las mujeres. La conciliación entre este hadiz y los otros ahadices es que la negativa del Mensajero a realizar una acción no constituye una prohibición, por lo que no indica la prohibición del apretón de manos, sino su abstención de algo permitido. Esto es una indicación de que su acto de tomar el juramento de lealtad (bai'ah) de las mujeres mediante el apretón de manos no es obligatorio (wayib), ni recomendado (mandub), sino permisible (mubah). Pues el dicho del Mensajero ﷺ de que no estrecha la mano no significa que prohibiera el apretón de manos, por lo que definitivamente no es una prohibición, sino que posiblemente lo evitó como solía evitar muchas cosas permitidas: como evitó guardar un dirham o un dinar en su casa durante la noche, y como evitó escuchar la flauta del pastor que aparece en el hadiz de Nafi' de Ibn 'Umar, y no prohibió ni reprendió al pastor, lo cual indica su aprobación, pero evitó escucharla; y como evitó comer el lagarto y el conejo y similares. En consecuencia, no hay contradicción entre el hadiz de Umaimah y el hadiz anterior. Debe llamarse la atención sobre ello en el hadiz de Umaimah. La sospecha de contradicción en él se debe únicamente al hadiz de Umm 'Atiyah sobre el juramento de lealtad mediante el apretón de manos, pues es específico para el juramento de lealtad, y esos ahadices también son específicos para el juramento de lealtad; por eso surge la sospecha de contradicción. En cuanto a las pruebas que indican la permisibilidad de tocar a la mujer, como la Aleya: "o si habéis tenido contacto con las mujeres…", y en otra recitación: "o si habéis tocado a las mujeres…" (Sura 4, Aleya 43), esta indica, por significado implícito, la permisibilidad de que el hombre toque a la mujer. Así pues, no hay sospecha de contradicción entre el hadiz de Umaimah y esta Aleya, porque esta es general para todo tacto, mientras que el hadiz de Umaimah es específico para el juramento de lealtad.
En consecuencia, si un hadiz indica que el Mensajero se abstuvo de hacer algo, y su afirmación de que no lo hace, eso no es una prohibición ni indica prohibición, por lo que no contradice su acto de realizar esa acción en otro momento, ni contradice su orden de hacer dicha cosa. Todo el asunto se reduce a que es una qarina (indicio) de que la acción que el Mensajero ﷺ realizó o mandó es mubah, ni obligatoria (wayib) ni recomendada (mandub), y que el Mensajero ﷺ se abstuvo de muchas de las cosas permitidas.
Accordingly, if a hadeeth denotes the abstention of the Messenger from doing something, and his statement that he does not do it, that is not forbiddance nor does it denote the forbiddance, so it does not conflict with his deed of that action in another time, nor does it conflict with his command to do that thing, and the whole matter is that it is a qareenah (indication) that the action which the Messenger did or commanded is mubaah, not waajib nor mandoob, and the Messenger (SAW) abstained from many of the permissible.
De entre los ahadices que parecen contradecirse entre sí, pero en los que es posible conciliar, están aquellos en los que el Mensajero de Allah ﷺ prohíbe algo y luego lo ordena. De ellos, hay ahadices que prohíben curarse con cosas impuras o prohibidas. De Wa'il Al Hadhrami, Al Suwaid ibn Taariq, que Ja'fi preguntó al Profeta ﷺ sobre el licor intoxicante, y él se lo prohibió, o le desagradó que lo elaborara. Entonces dijo: "Solo lo hago como medicina". Dijo: "No es medicina, sino una enfermedad", relatado por Muslim. Y de Abu Al Dardaa', que el Mensajero de Allah ﷺ dijo: "Allah ha enviado la enfermedad y la cura, y ha creado una cura para cada enfermedad, así que curaos, pero no os curéis con algo prohibido", relatado por Abu Dawood. Y de Abu Hurayrah, que el Mensajero de Allah ﷺ prohibió la medicina impura, es decir, el veneno, relatado por Ahmad. Estos ahadices están en contradicción con otros ahadices en los que el Mensajero ﷺ ordena curarse con cosas impuras y prohibidas. De Qataadah, de Anas, que algunas personas de 'Ukal y 'Urainah llegaron a Madinah ante el Profeta ﷺ y hablaron sobre el Islam. Dijeron: "Oh Profeta de Allah, éramos dueños de ganado, pero no somos de este país", y les desagradó quedarse en Madinah por una enfermedad que contrajeron. Entonces el Mensajero de Allah ﷺ ordenó un dhawd (de tres a nueve camellos) y un pastor, y les mandó salir montándolos y beber de su leche y de su orina, relatado por Al-Bujari. Y de Anas, que el Profeta ﷺ permitió a Abd Al-Rahmaan ibn Awf y a Al-Zubair ibn Al-Awwam vestir seda por una picazón que tenían, relatado por Ahmad. Al-Tirmidhi lo narró diciendo que Abd Al-Rahmaan ibn Awf y Al-Zubair ibn Al-Awwam se quejaron de los piojos ante el Profeta ﷺ durante una expedición en la que estaban, y les permitió camisas de seda. Anas dijo: "Lo vi en ellos". Así pues, estos dos ahadices permiten curarse con lo impuro y lo prohibido. La primera hadiz permite curarse bebiendo orina, que es impura, y la segunda hadiz permite curarse vistiendo seda, que está prohibida, mientras que los ahadiz anteriores a ellas prohíben curarse con lo prohibido y lo impuro, y ahí es donde surge la contradicción. La forma de conciliarlas es que la prohibición se entienda como karaahah (aversión), porque la prohibición es una petición de alejarse de algo, y necesita una qareenah (indicio) que muestre si es una petición decisiva o no decisiva. Dado que el Mensajero de Allah ﷺ permite curarse con lo impuro y lo prohibido, pero al mismo tiempo prohíbe curarse con ellos, esto es un indicio de que su prohibición de curarse con ellos no es decisiva, y por tanto es makrooh.
From among the ahaadeeth that seem to be in conflict with each other but it is possible to conciliate between them, there are ahaadeeth in which the Messenger (SAW) forbids something and he commands it, from that, there are ahaadeeth that forbid to cure by the impure or forbidden things, from Wa'il Al Hadhrami Al Suwaid ibn taariq that Ja'fi asked the Prophet (SAW) about the intoxicant, and he forbade him, or he detested that he makes it. Then he said: I only make it for medication, he said: it is not a medication but it is a disease", compiled by Muslim. And from Abu Al Dardaa' that the Messenger of Allah (SAW) said: and ,cure the and disease the down sent Allah " He made a cure for every disease, so do cure your selves, but do not cure your selves by a forbidden" compiled by Abu Dawood. And from Abu Hurayrah said of Messenger the Allah (SAW) forbade the impure medicine, means the poison" compiled by Ahmad. These ahaadeeth are in conflict with other ahaadeeth in which the Messenger commands to cure by the impure and the forbidden things. Qataadah Anas from narrated َFrom people That 'Ukal and 'Urainah came to the Madeenah to the Prophet (SAW) and talk about Islam, they said: O Prophet of Allah, we were owners of cattle but we are not from the country, and they detested to stay in the Madeenah for a disease they caught, then the Messenger of Allah (SAW) ordered a dthawd (three to nine camels) and a shepherd, and commanded them to go out riding them and to drink from their milk and urine" compiled by Al-Bukhari. And from Anas that ُ:(SAW (Prophet the ِ" allowed Abd Al-Rahmaan ibn Awf and Al- Zubair ibn Al-Awwam to wear silk for an itch they had" compiled by Ahmad. And Al-Tirmidthi narrated saying it :That Abd Al-Rahmaan ibn Awf and Al-Zubair ibn Al-Awwam complaint the lice to the Prophet (SAW) during an incursion they were in, so he allowed the silk shirts for them. Anas said: I saw it on them" so these two ahaadeeth permit to cure by the impure and the forbidden. The first hadeeth permits to cure by drinking the urine which is impure, and the second hadeeth permits to cure by wearing the silk which is forbidden, and the ahaadeeth before them forbid to cure by the forbidden and the impure, and here is where the conflict falls. The gathering between them is that the prohibition should be carried as (karaahah) hatred, because the prohibition is a request to keep away from, and it needs a qareenah (indication) to show if it is decisive or indecisive request, so being that the Messenger permits to cure by the impure and the forbidden, while he prohibits to cure by them is a qareenah that his prohibition to cure by them is not decisive, so it is makrooh.
Y de los ahadices que parecen contradictorios pero que pueden conciliarse entre sí, están los ahadices que coinciden en su tema pero cuyas circunstancias difieren. De ello es lo que se narra de Zaid ibn Jaled Al-Juhani, que el Mensajero de Allah ﷺ dijo: "¿Os informo quién es el mejor testigo? Es aquel que presenta el testimonio antes de que se le pida", transmitido por Muslim. Contradice lo que se narra de Ibn Umar, que dijo:
And from the ahaadeeth that seem to be in conflict but they can be conciliated with each other, are the ahaadeeth which are united in their subject but their circumstances differ. From that is what is narrated from Zaid ibn Khaaled Al-Juhany that the Messenger of Allah (SAW) said: " Shell I tell you who is the best witness, it is he who brings the testimony before he is asked for it" compiled by Muslim. It conflicts what is narrated from ibn Omar that he said:
"Omar pronunció un sermón ante nosotros en al-Jaabiyah, y dijo: ¡Oh gente! Me he puesto en pie ante ustedes como el Mensajero de Allah ﷺ se puso en pie ante nosotros, y luego dijo: Les recomiendo a mis compañeros, luego a quienes vengan después de ellos, luego a quienes vengan después de ellos; luego se extenderá la mentira, hasta el punto de que un hombre jurará sin que se le pida que jure, y dará testimonio sin que se le pida que dé testimonio", recopilado por at-Tirmidhi. En este hadiz, el Mensajero ﷺ censura al testigo que da testimonio sin que se le pida, y en el hadiz anterior el Mensajero ﷺ elogia a quien da su testimonio antes de que se le pida que lo dé, por lo que parece que hay una contradicción entre ambos. La forma de conciliar estos dos hadices es la siguiente: el primer hadiz, en el que elogia al testigo que da su testimonio antes de que se le pida, se refiere a los testimonios de al-hisbah, que son los testimonios relativos al derecho de Allah Ta'ala, como la liberación de esclavos (al-itq), la dotación pía (al-waqf), el testamento general (al-wasiyah al-'ammah) y similares. Así, este testigo, que es el testigo de al-hisbah (shahid al-hisbah), es el mejor de los testigos, porque si no lo aclara mediante su testimonio, un dictamen de la religión o un principio de la sharía podría perderse; y de igual modo, quien ha sido testigo de un derecho de una persona que esta desconoce, acude a ella y se lo comunica. En cuanto al segundo hadiz, en el que el Mensajero ﷺ censura al testigo que da su testimonio antes de que se le pida, este se refiere a los derechos de las personas, y así es como las circunstancias de los hadices difieren, a pesar de que su tema es uno mismo.
"Omar delivered a sermon to us in the Jaabyah, he said: O people, I stood for you the way the Messenger of Allah (SAW) stood for us, then he said: I recommend to you my companions, then those who come after them, then those who come after them, then telling lie will spread until the man would swear without being asked to do so, and he would testify without being asked to give a testimony" compiled by Al- Tirmidthi. In this hadeeth the Messenger dispraises the witness who gives a testimony without being asked for it, and in the hadeeth before it the Messenger praises the one who gives his testimony before being asked to give it, so it appears that they are in conflict. The gathering between these two ahaadeeth, is that the first hadeeth in which he praised the witness who gives his testimony before he is asked for it, is in the issue of al-hisbah testimonies, which are testimonies concerning the right of Allah Ta'ala, like the slavery freeing (al-ataaq), the entailment (al-waqf), the general will (al-wasiyah al-'ammah) and the likes. So this witness which is the hisbah witness (shaahid al-hisbah) is the best of witnesses, because if he does not clarify it (by witnessing) a verdict of the religion and a principle of the shariah may get lost, and like this is who has witnessed a right for a person that he does not know about it, so he goes to him and tells him about it. As for the second hadeeth in which the Messenger dispraised the witness who gives his testimony before he is asked for it, that is concerning the rights of the human being, and that is how the circumstances of the ahaadeeth differed despite that their issue is one.
Y de los ahadices que parecen contradecirse entre sí, pero que es posible conciliar, están los ahadices cuyo asunto es el mismo, pero cuyas circunstancias son distintas. De ello está lo narrado de 'Aa'ishah (RA), esposa del Mensajero (SAW), quien dijo: El Mensajero de Allah (SAW) salió en dirección a Badr. Cuando llegó a Harrat al Wabrah, le alcanzó un hombre, del que se mencionaron su valor y su ayuda, y los compañeros del Mensajero de Allah (SAW) se alegraron al verlo. Cuando llegó ante el Mensajero (SAW), le dijo: "Vine para seguirte y para obtener ganancias contigo". El Mensajero de Allah (SAW) le preguntó: "¿Crees en Allah y en Su Mensajero?". Respondió: "No". Le dijo: "Entonces vuelve, nunca busco la ayuda de un politeísta". Ella dijo: Entonces el Mensajero siguió adelante hasta que llegó al árbol; el hombre se le acercó y dijo lo mismo que la primera vez; el Profeta (SAW) le respondió como la primera vez: "Vuelve, nunca busco la ayuda de un politeísta". Ella dijo: Entonces regresó, y se le acercó en el desierto, y le dijo como la primera vez: "¿Crees en Allah y en Su Mensajero?". Respondió: "Sí". Entonces el Mensajero de Allah le dijo: "Adelante". Recopilado por Muslim. Y de Jubayb, de Abd al-Rahmán, de su padre, de su abuelo, quien dijo: Fui con un hombre de mi gente ante el Mensajero de Allah (SAW) mientras él quería emprender una incursión; aún no habíamos abrazado el Islam, y dijimos: "Nos avergüenza que nuestra gente participe en un combate y nosotros no estemos con ellos". Dijo: "¿Habéis creído?". Dijimos: "No". Dijo: "No buscamos la ayuda de los politeístas contra los politeístas". Entonces abrazamos el Islam y participamos con él. Recopilado por Ahmad. Y de Anas, quien dijo: El Mensajero de Allah (SAW) dijo: "No busquéis luz del fuego de los politeístas, y no grabéis vuestros anillos en árabe". Recopilado por Ahmad. Y de Abu Hameed al-Saa'idy, quien dijo: El Mensajero de Allah ﷺ salió (en una expedición), y al pasar por Zaniyat al-Wada' se le acercó una tropa. Preguntó: "¿Quiénes son?". Le dijeron: "Son los Banu Qaynuqa'. Son el grupo de Abd Allah ibn Salam". Preguntó: "¿Han abrazado el Islam?". Le dijeron: "No, pero siguen con su propia religión". Dijo: "Díganles que regresen, no buscamos la ayuda de los politeístas". Lo recopiló al-Hafidh Abu Abd Allah, y el autor de Nail al-Awtar lo mencionó. Estos ahadices contradicen otros ahadices que llegaron con la permisibilidad de buscar la ayuda de los politeístas. De Dhu Mujbar dijo: Escuché al Mensajero de Allah ﷺ decir: "Harán un tratado de paz con los romanos, y junto con ellos invadirán a un enemigo que estará detrás de ustedes", narrado por Abu Dawud. At-Tirmidhi recopiló de az-Zuhri: que el Profeta ﷺ dio una porción (del botín) a personas de los judíos que combatieron con él, y se narra que Qazman salió (a combatir) con el Profeta ﷺ el día de Uhud, siendo politeísta, y mató a tres de los Banu Abd ad-Dar, los portadores del estandarte de los politeístas", transmitido en Nail al-Awtar de los autores de las biografías (siyar). Estos ahadices denotan la permisibilidad de buscar la ayuda de los politeístas, mientras que los ahadices anteriores denotan la no permisibilidad de buscar su ayuda, por lo que parecen estar en conflicto entre sí, y la conciliación entre ellos es la siguiente: En el ahadiz de 'Aisha hay una negación por parte del Mensajero de que busque la ayuda de los politeístas, y el rechazo del Mensajero a hacer una acción no denota su prohibición, pues es posible que la evite como solía evitar cualquier cosa permisible, pero es una indicación de que el asunto es contrario a ello, o que actuar en contra de ello no es obligatorio, ni recomendado, ni permitido, por lo que no hay conflicto con este ahadiz. En cuanto al hadiz de Abu Hameed Al-Saa'idy, en él dice: "no buscamos la ayuda de los politeístas", esto es común tanto para él como para la Ummah; por lo tanto, denota la prohibición. Pero su tema era que un batallón quería luchar bajo su propio estandarte, no una persona individual; así pues, la prohibición se refiere a buscar la ayuda de un ejército que lucha bajo su propio estandarte, y los hadices en los que el Mensajero ﷺ aceptó la ayuda, aceptó la ayuda de individuos. Por tanto, la situación de los dos hadices es distinta: la prohibición se refiere a buscar la ayuda del ejército que lucha bajo su propio estandarte, y la permisión se refiere a buscar la ayuda de individuos. Y como en el hadiz de Anas, el fuego es una metáfora de una entidad, porque la tribu enciende el fuego como señal de declaración de guerra, y buscar la luz de su fuego es entrar bajo su entidad, y esto está prohibido. Y el hadiz de los romanos significa que ellos nos pagan la yizia y entran bajo nuestra protección, porque el tratado lo exige, de modo que pasan a luchar bajo nuestro estandarte. En consecuencia, no hay contradicción entre estos hadices, porque la prohibición se refiere a buscar la ayuda del politeísta en la situación de buscar su ayuda cuando él es un ejército y bajo su propio estandarte, y la permisión de buscar la ayuda del mushrik se da únicamente en la situación de que sea un individuo o un ejército bajo el estandarte del Islam. Entre los hadices que parecen estar en conflicto, pero en los que es posible conciliar, se encuentran aquellos en los que el Mensajero ﷺ prohíbe algo en general y lo permite en una situación específica; así, la situación específica se convierte en una excepción, y lo contrario a la situación que lo permite se convierte en la causa (illah) de la prohibición. Y de ello es lo que se narra de Abu Khaddash, de un hombre de los compañeros del Profeta ﷺ, que dijo: El Mensajero de Allah ﷺ dijo:
"Los musulmanes son socios en tres cosas: el agua, los pastos y el fuego", recopilado por Ahmad. Este hadiz parece contradecir lo que se afirma de él (ﷺ), que permitió a los individuos la posesión de los manantiales de agua como propiedad privada para ellos mismos en Ta'if y Medina. Pero es posible conciliar ambos, pues el agua que el Mensajero ﷺ permitió que fuera poseída por individuos no era necesaria para la comunidad (jamaa'ah), por lo que constituía un excedente sobre la necesidad de la jamaa'ah. La prueba de ello es el otro hadiz en el que el Mensajero ﷺ dice: "No se debe impedir el excedente de agua si no es necesario", recopilado por Ahmad. Significa que el agua que se permite poseer individualmente es aquella de la que la jamaa'ah no tiene necesidad; por tanto, su contrario, es decir, el agua que la jamaa'ah necesita, es aquella en la que las personas son socias, y esta es la razón (illah) de hacer a las personas socias en ella. En consecuencia, no existe contradicción entre los dos hadices.
"The Muslims are partners in three: the water, the pasture, and the fire" compiled by Ahmad. This hadeeth conflicts that which is affirmed from him (SAW) that he permitted for the individuals the possession of the water springs as individual ownership for themselves in the Taa'if and the Madeenah. But it is possible to conciliate between them, for the water that the Messenger permitted to be owned by individuals were not needed by the society (jamaa'ah), so they are a remainder over the need of the jamaa'ah. The daleel on this is the other hadeeth in which the Messenger (SAW) says: "A remainder of the water should not be prevented if it is not needed" compiled by Ahmad. It means that the water which is permitted to be individually owned; the jamaa'ah has no need in it, so its contrary, that is the water which the jamaa'ah needs is what the people are partners in it, so this is the illah of making the people partners in it, and accordingly there is no conflict between the two ahaadeeth.
Y así, todos los ahadices que parecen estar en contradicción se aclaran tras examinarlos detenidamente: no se contradicen por las diferencias que hay entre ellos, y queda claro que no existe contradicción entre los dichos del Mensajero ﷺ salvo en una situación, que es la abrogación.
And thus all the ahaadeeth that seem to be in conflict, it becomes clear after scrutinizing in them that they are not in conflict for the differences in them, and it becomes clear that there is no conflict between the sayings of the Messenger except in one situation, which is the abrogation.