Al-Humazah (El calumniador)
Al-Humazah (The Slanderer)
En el nombre de Dios, el Señor de la Gracia, el Misericordioso.
In the Name of God, the Lord of Grace, the Ever Merciful.
¡Ay de todo difamador y calumniador que sea murmurador! (1)
Woe to every taunting, slandering backbiter, (1)
quien acumula riqueza y la va contando una y otra vez, (2)
who amasses wealth and keeps counting it again and again, (2)
pensando que su riqueza lo hará inmortal. (3)
thinking that his wealth will make him immortal. (3)
¡De ninguna manera! Ciertamente será arrojado a la Trituradora. (4)
By no means! He will indeed be flung into the crushing one. (4)
¡Ojalá supieras qué es la que golpea y tritura! (5)
Would that you know what the crushing one is! (5)
Es el fuego encendido de Dios, (6)
It is God’s own kindled fire, (6)
que se elevará sobre los corazones de la gente. (7)
which will rise over people’s hearts. (7)
Se cerrará sobre ellos, (8)
It will close in upon them, (8)
en columnas imponentes. (9)
in towering columns. (9)
Carácter despreciable
Despicable Character
Esta sura retrata una escena real de los primeros días del mensaje islámico, pero la misma escena se repite en todos los entornos y sociedades. Muestra a una persona vil y mezquina a la que se le concede riqueza y que la utiliza para tiranizar a los demás, hasta llegar a sentirse casi insoportable. Piensa que la riqueza es el valor supremo de la vida, ante el cual todos los demás valores y criterios se derrumban. Siente que, por poseer riquezas, controla el destino de otras personas sin rendir cuentas por sus propios actos. Imagina que su dinero y su patrimonio son un dios, capaz de todo sin excepción, incluso de resistir a la muerte, haciéndolo inmortal y deteniendo el juicio de Dios y Su retribución.
This sūrah portrays a real scene from the early days of the Islamic message, yet the same scene is repeated in every environment and society. It shows a vile, mean person who is given wealth and who uses it to tyrannize others, until he begins to feel himself almost unbearable. He thinks that wealth is the supreme value in life, before which all other values and standards come toppling down. He feels that since he possesses wealth, he controls other people’s destiny without being accountable for his own deeds. He imagines that his money and his wealth is a god, capable of everything without exception, even of resisting death, making him immortal and stopping God’s judgement and His retribution.
Engañado como está por el poder de la riqueza, la cuenta y se complace en contarla una y otra vez. Una vanidad perversa se desata en su interior, impulsándolo a burlarse de la posición y la dignidad de los demás, a provocarlos y a difamarlos. Critica a otros de palabra, se mofa de ellos con sus gestos, ya sea imitando sus movimientos y voces o ridiculizando su aspecto y sus rasgos, mediante palabras y mímica, con reproches y calumnias.
Deluded as he is by the power of wealth, he counts it and takes pleasure in counting it again and again. A wicked vanity is let loose within him driving him to mock other people’s positions and dignity, to taunt and slander them. He criticizes others verbally, mocks them with his gestures, either by imitating their movements and voices or by ridiculing their looks and features, by words and mimicry, by taunt and slander.
Es una imagen vil y degradada de alguien carente de ideales humanos y de generosidad, y despojado de fe. El Islam desprecia a este tipo de persona, cuyas características son diametralmente opuestas a sus propias y elevadas normas morales. El Islam prohíbe enérgicamente la burla y el escarnio de otras personas, así como la búsqueda deliberada de defectos. Pero en este caso el Corán describe estas acciones como sórdidas y repugnantes, y advierte severamente a quienes se entregan a ellas. Esto sugiere que la sūrah se refiere a un caso real de algunos incrédulos que sometían al Profeta ﷺ y a los creyentes a sus burlas y calumnias. La respuesta a estas acciones llega en forma de una firme prohibición y una temible advertencia. Hay algunos relatos que nombran a individuos concretos como los calumniadores aludidos aquí, pero estos no son auténticos, así que no los trataremos, sino que nos limitaremos a observaciones generales.